
Familiares creen que la lancha Bruma fue chocada por otro barco. Fiscalía no descarta responsabilidad de terceros en el naufragio.
La incertidumbre continúa en la costa de Coronel, Región del Biobío, donde se mantienen desplegados equipos marítimos y aéreos en la búsqueda de los siete tripulantes de la lancha pesquera Bruma, desaparecidos desde la madrugada del domingo mientras realizaban labores de pesca artesanal. La embarcación fue encontrada semihundida y partida en dos al noroeste de la Isla Santa María, sin rastros de sus ocupantes, ni de su balsa salvavidas o chalecos.
Según confirmó el capitán del Puerto de Coronel, Osvaldo Cuadra, “seguimos con la búsqueda para encontrar a los tripulantes desaparecidos, que son siete. Se encuentra también un buque mercante en las cercanías y otras lanchas de pesca que están cooperando con la búsqueda”, declaraciones recogidas por Meganoticias. Las condiciones meteorológicas han favorecido los operativos de rastreo en la zona.
La Bruma, dedicada a la pesca del bacalao, había zarpado hace 30 días desde Constitución, en la región del Maule. Los desaparecidos corresponden a una familia y su círculo cercano: padre, hijo, sobrino, familiares y amigos. Fueron identificados como José Luis Medel Sepúlveda, José Luis Medel González, Juan Jorge Muñoz Balladares, José Fernando Carrasco González, Julio Eduardo Gallardo Díaz, Carlos Hugo Escárate Ramírez y Jonathan Daniel Torres Saldaña.
En un primer momento, se especuló con la posibilidad de que la lancha hubiese colisionado contra una roca, pero esta versión fue descartada por dirigentes y familiares, quienes plantean que la embarcación habría sido chocada por un barco.
Desde el lugar del hallazgo, la tripulación de otra lancha, Lucas, reforzó la tesis de la colisión. “La evidencia da cuenta de que acá no fue una piedra, no fue un oleaje (…) Con total seguridad, la experiencia que tiene la pesca artesanal en esto, dada la condición que está la Bruma en este minuto… Esto es un choque”, sostuvo Claudia Urrutia, dirigenta de los Bacaladeros del Maule, en entrevista con Radio Bío Bío.
En tanto, según explicó a Emol, la embarcación estaba equipada con tecnología avanzada para navegación segura, incluyendo sistemas de posicionamiento que transmiten cada 15 minutos, radar, radios de banda corta y larga, y antena satelital.
“La lancha fue chocada. El grado de destrucción que tiene la embarcación no es que haya chocado ni con una piedra, salvo que las piedras floten”, dijo Urrutia. “Es imposible que no hubiese sido otra cosa que un choque con un barco. ¿Qué tipo de barco? Es lo que tiene que indagar la Armada”.
Hipótesis
En la misma línea, Juan Medel, padre del patrón de la lancha y abuelo de otro de los desaparecidos, afirmó que “un barco chocó la embarcación. Fue un accidente, pero el problema es que el patrón de la embarcación que colisionó a la lancha no dio aviso. No sabemos quién fue la embarcación, se desconoce”.
Uno de los elementos que mantiene viva la esperanza de los familiares es la ausencia de la balsa salvavidas. “Este tipo de embarcaciones cuentan con alimentos, agua y bengalas, lo que les permitiría sobrevivir incluso 10 o 15 días”, explicó Urrutia a Emol.
La Fiscalía, por su parte, instruyó diligencias a la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) de Concepción y no descarta la responsabilidad de terceros en el hecho, según informó Radio Cooperativa.
Mientras tanto, familiares y comunidades pesqueras siguen atentos a cada avance, esperando que el mar devuelva con vida a los siete hombres desaparecidos.