Jueves
27/04/2017
La constante preocupación por la calidad de los insumos para el alimento del salmón
Visitamos algunas de las empresas que abastecen de aditivos a las plantas de alimento para peces de nuestro país y observamos en terreno la constante preocupación de dichas compañías por brindar insumos de calidad a una industria de clase mundial.
03/05/2016


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La constante preocupación por la calidad de los insumos para el alimento del salmón

Minerales, vitaminas, aminoácidos, enzimas. Términos tan asociados a la nutrición humana, son vitales para la producción animal actual. La acuicultura no está ajena a esa tendencia y el uso de aditivos para mejorar la composición del alimento que se da a los peces, es imprescindible en la industria acuícola.

Y si bien, el suplemento del alimento en los peces ha estado presente desde el inicio de la industria, hoy en día, la incorporación de nuevos aditivos o la formulación de premezclas, es cada vez más dinámica a la hora de elaborar una dieta.Una de las razones de esta búsqueda de mejores fórmulas es el alto valor de los insumos de origen marino, dada la menor disponibilidad de recursos pesqueros.

Por ello, para asegurar la viabilidad y desarrollo sostenible de la industria acuícola, resulta de vital importancia la búsqueda e incorporación de insumos que ayuden a cubrir los requerimientos nutricionales de los salmónidos, todo eso, sin dejar de lado la calidad de dichos ingredientes.

Según datos de la FAO, al igual que otros animales de crianza, los salmónidos necesitan obtener ciertos nutrientes que, en estado silvestre, los capturaría de su alimentación natural, por lo que requieren proteínas, o mejor dicho, aminoácidos esenciales, energía, que puede provenir de proteína, grasas o carbohidratos, lípidos en la forma de ácidos grasos Omega 3, vitaminas, minerales y pigmentos carotenoides, como la astaxantina, que posee una acción antioxidante similar a la de la vitamina E.

Así, el tema de la calidad de los insumos no deja de ser un tema menor, en un sector productivo que lidera la exportación de alimentos desde Chile hacia mercados tan exigentes, como Japón, Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia. Es así como, en esta ocasión, quisimos visitar algunas de las empresas que abastecen de aditivos a las plantas de alimento para peces de nuestro país y observar en terreno la constante preocupación de dichas compañías por brindar insumos de calidad a una industria de clase mundial, como la salmonera.

Para Ana Farías, investigadora de la Universidad Austral de Chile, sede Puerto Montt, “la industria de los insumos para elaborar alimento de peces debería crecer mucho más, producto del reemplazo de harina y aceite de pescado”. Y, en opinión de la académica, esa sustitución debería ir más por el lado de los pequeños nutrientes, ya que “es cada vez mayor la evidencia científica de que se deben aditivos, producto de los reemplazos de la alimentación del pez”.

En opinión del Dr. Patricio Dantagnan, del Núcleo de Investigación en Producción Alimentaria, de la Universidad Católica de Temuco, en los últimos años ha sido una tendencia creciente incorporar nuevos y más aditivos en los alimentos para peces. Si hace algún tiempo, la inclusión de aditivos no significaba más allá del 1 ó 2% de la formulación, ahora esto puede representar fácilmente el 5% a un 7% ó más. “Actualmente existe gran interés de muchas compañías de aditivos, que tienen su origen en la nutrición de animales terrestres, de ingresar al mercado de las dieta para peces, pero a mi parecer aún no existen las validaciones suficientes, puesto que los efectos esperados no siempre son los mismos en animales terrestres que en peces, cuyas condiciones ambientales donde se desarrolla la actividad productiva, la fisiología y los  requerimientos  son obviamente muy diferentes al ambiente y los animales terrestre”. Según Dantagnan, para ello será siempre necesario ajustar dosis, tiempos, concentraciones, así como evaluar efectos en los peces e interferencias con otros componentes de la dieta, y esto puede ser de alto costo y mucho tiempo. “Muchas compañías, y centros de investigación, están comenzando a desarrollar productos específicos par peces,  y a redefinir los requerimientos nutricionales, para hacer frente a las cada vez mayores niveles de sustitución e incorporación de nuevas materias primas. Los minerales orgánicos, efectivamente tienen una gran relevancia, pues se ha demostrado que su inclusión permite una mayor retención y los peces los pueden aprovechar de mejor manera, pero no son los únicos aditivos, hay una variedad de otros  que están tomando relevancia, por ejemplo, enzimas, antioxidantes, inmunoestimulantes, protectores hepáticos, entre otros.

-¿Que rol pueden jugar los diferentes aditivos utilizados en el alimento a la hora de mejorar el desarrollo de los peces?

“El hecho de reducir la dependencia de harina y aceite de pescado,  ha llevado  a ampliar la matriz de ingredientes que se utilizan en las formulaciones cada vez, incorporando ingredientes ya sea de origen vegetal o subproductos  de origen animal terrestre. Esto necesariamente  implica  desbalances nutricionales o efectos no deseados, como bajas en la digestibilidad de la proteínas u otros nutrientes, mayor incorporación de factores antinutricionales que impiden el buen uso digestivo de ciertos nutrientes,  problemas digestivos en los peces, disminución de las defensas, menos tolerancia al estrés, entre otras consecuencias. Una de las maneras de suplir estas deficiencias es justamente incorporando aditivos de distinto origen que ayuden a minimizar los efectos de las sustituciones. Algunos de ellos pueden contribuir a reforzar el sistema inmune, mejorar la resistencia al estrés o mejorar la respuesta cuando los peces están expuestos a ciertos patógenos o cuando son trasladados al agua de mar, a mejorar la digestibilidad de las proteínas u otros nutrientes, además del desempeño reproductivo”.

Regulación y calidad de los insumos

La industria de los insumos para la alimentación animal abarca desde la producción, hasta la comercialización, incluyendo la importación, almacenamiento, distribución, exportación y expendio. Y, como estos insumos pueden ser vehículos de enfermedades para los animales, es necesario controlar todas las etapas en que interviene esta industria, desde que se producen, hasta que se comercializan.

En nuestro país, la autoridad responsable de implementar regulaciones con respecto a los insumos para alimentación animal, es el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, institución encargada de llevar el control, autorizaciones y registros de estos productos y de su industria asociada. El propio SAG recalca que los insumos que se utilizan en la alimentación animal se dividen en cuatro categorías:

-Alimentos: mezcla de ingredientes alimentarios, con o sin aditivos, capaces de satisfacer por sí solos los requerimientos nutritivos de los animales.

-Suplementos: mezcla de dos o más ingredientes, con o sin aditivos, que cubren parcialmente los requerimientos nutricionales de los animales.

-Ingredientes: productos de origen natural o sintético que sirven de nutrientes a los animales.

-Aditivos: sustancias naturales o sintéticas y sus mezclas que se agregan a los alimentos con el objeto de corregir deficiencias en la alimentación de animales, mejorar la presentación o condiciones de conservación del alimento o provocar efectos específicos en los animales a los cuales están destinados.

Con respecto a la selección de proveedores de insumos y aditivos para la elaboración de sus dietas para peces, desde la industria elaboradora de dietas destacan el aspecto de la calidad como primordial a la hora de elegir los mejores insumos. En Skretting, por ejemplo, cuentan con un estricto programa de Aseguramiento de Calidad global llamado Nutrace, que tiene como uno de sus pilares asegurar que se utilicen ingredientes aprobados y proveedores calificados y evaluados, según los requerimientos de Nutreco.

Las evaluaciones de proveedores, por su parte, se realizan a través de programas de auditorías, visitas, revisiones documentales y controles de calidad del ingrediente entregado, acordando especificaciones mínimas con los proveedores que deben ser estrictamente cumplidas ya que cada materia prima en su composición nutricional es un aporte al balance de las dietas.  Luego de eso, Skretting utiliza una plataforma global para dejar registro de las evaluaciones, lo que permite a todas las unidades de la compañía que operan en otros países estar informadas de los resultados, los cuales a su vez son informados a los proveedores para que tomen acciones en caso de que existan posibles desviaciones.

En el caso de BioMar, dicha compañía tiene un protocolo de selección, evaluación y reevaluación de sus proveedores de insumos y aditivos que descansa en el SAAT (Supplier Audit Assessment Team), el cual agrupa a los gerentes de compra, líderes de inocuidad y products developers especialistas en materia primas de I+D. Con eso se procura en una forma sistemática la adquisición de la documentación técnica del producto desde el proveedor, para luego planear una visita en sus instalaciones para la evaluación  en terreno tanto de su infraestructura legalmente constituida como de sus procesos de fabricación, controles de proceso y de producto terminado, así como también programas basados en evaluación de riesgos en inocuidad y seguridad y salud ocupacional y protección al medio ambiente y compromiso con el Pacto Global de Naciones Unidas.  “Así se obtiene un score que determina la aptitud del proveedor, bajo los requisitos de BioMar, para la compra responsable de materias primas y aditivos, generando un reporte formal con los hallazgos, fortalezas y debilidades y las oportunidades de mejora. Si el proveedor requiere ser acompañado en su eliminación de brechas, puede entonces acceder a nuestros programas locales de Desarrollo de Proveedores”, puntualizan desde la firma de origen danés.

Sobre la relevancia que tiene para Biomar la calidad de los insumos a la hora de elegir a sus proveedores, agregan que la calidad nutricional, la inocuidad y la calidad de procesabilidad  para la fabricación de alimentos para acuicultura son temas de primer orden a la hora de elegir un insumo producido por un proveedor. Esto incluye la capacidad de ellos de ofrecer consistentemente en el tiempo la misma calidad de producto aceptado por BioMar al inicio del proceso de captación del insumo - proveedor por el SAAT.   “Dentro de la calidad nutricional está la digestibilidad de proteínas y lípidos, así como también de sus aminoácidos, a favor del aporte global de proteínas, grasas, cenizas, fibras, micro nutrientes entre otros.  Dentro de la calidad nutricional se valora que los niveles de sustancias indeseables siempre cumplan con los niveles legales de aceptación, de acuerdo de los requisitos propios de BioMar. Referente a la calidad de procesabilidad, esta debe ser compatible con los procesos de fabricación dentro de las instalaciones de BioMar, tema clave para la correcta elaboración del alimento que debe cumplir altos estándares de calidad física”, dicen desde la compañía elaboradora de dietas para peces.

Montana Chile y la importancia del trabajo transparente

Una de las principales empresas proveedoras de insumos para plantas de alimento para peces es Montana Chile. Emplazada en la entrada norte de Puerto Montt, la compañía de capitales peruanos pone su foco en la transparencia con los clientes y en la calidad de sus productos. Walter Geshe, gerente general de Montana Chile, subraya que “una de las primeras instrucciones que me dieron en la compañía fue que la calidad no era transable, era una condición. Hoy en día estamos fortaleciendo nuestro sistema de inocuidad alimentaria con miras a una certificación y en ese sentido somos muy estrictos con los estándares de calidad que nos autoimponemos, sumado a lo que nos piden nuestros clientes, muchas veces con normas especiales que aplican a los distintos rubros productivos y en concordancia con lo exigido por la normativa internacional aplicable en los mercados de destino. En este contexto, validamos a nuestros proveedores nacionales o extranjeros bajo los mismos parámetros”.

En opinión de María Isabel Olivares, gerente Aqua de Montana Chile, de todas las producciones animales, la producción de salmones es la que cumple con los más altos estándares de calidad y requerimientos. “Entonces, en materia de calidad e inocuidad, los piensos destinados a la producción acuícola llevan la delantera, con requerimientos similares a los exigibles en la fabricación de alimentos destinados a consumo humano”.

Consultada sobre los requerimientos de los clientes, Olivares agrega que “ellos definen los requerimientos nutricionales y establecen la pauta de calidad, respaldados por equipos de investigación a nivel mundial. Por cada formulación de producto terminado, hay requerimientos específicos de calidad, inocuidad, garantía de procesos, granulometría, logística, entre otros, completamente normados”.

Acerca de lo nuevo en el mercado, María Isabel Olivares señala que hay tecnologías bastante disruptivas, como por ejemplo, la incorporación de minerales orgánicos y productos funcionales, que marcan una tendencia. Una vez evaluados y validados, estos productos son rápidamente incorporados para optimizar constantemente los parámetros productivos y sanitarios. “Aunque los requerimientos nutricionales, en general, son bastante estándar, y las innovaciones a nivel de vitaminas y aminoácidos son menores en relación a otros desarrollos, hay una búsqueda constante de tecnologías y materias primas más digestibles o eficientes, en términos nutricionales”, acota Olivares.

Para Walter Gesche, se ha ido agregando el desarrollo de aditivos funcionales, como aceites esenciales y extractos, que guardan relación con la disminución del uso de antibióticos u otros químicos en la industria. “Entonces, eso que era visto como algo muy lejano, principalmente por su valor más alto, ahora se ha instalado en el mercado y está bastante más dinámico”, agrega. María Isabel Olivares complementa que la incorporación de productos funcionales es dinámica, pero es tan minucioso el proceso de incorporación de esos insumos, que los estudios de validación son muy largos. Por otra parte, el negocio de los insumos habituales, como vitaminas, minerales y aminoácidos, en general, tiene una variación de precios impresionante, por lo que la idea es estar siempre con los proveedores de mejor calidad, que es el primer punto de corte, para después ir evaluando los mejores precios en relación a las variaciones del mercado.

En cuanto a la selección de los insumos utilizados por la empresa, Jeannette Mena, jefa de control de calidad de Montana Chile, puntualiza que la primera parte es una etapa comercial, donde el producto se evalúa técnica y económicamente, para posteriormente pasar a la evaluación técnica según los estándares de calidad establecidos. En esta parte se ve todo el aspecto documental del producto, se analizan muestras para verificar parámetros químicos, físicos y de inocuidad. También hay un contacto con los proveedores para conocer sus procesos. “Como compañía, tenemos un sistema de aprobación donde se valida a un fabricante en una dirección puntual de la planta elaboradora, pues hay fabricantes que tienen 3 ó 4 plantas que elaboran el mismo producto, pero son validaciones diferentes. Hacemos un riguroso trabajo interno en el laboratorio de la empresa y usamos laboratorios de servicios externos, validados por la compañía, para evaluar otras características químicas que no observamos internamente. Una vez que tenemos todo eso evaluado, nos contactamos con nuestra casa matriz en Perú y procedemos a realizar la última validación, en la cual ellos también realizan una evaluación documental del producto y se da la aprobación final para que el insumo pueda ser adquirido por Montana Chile”, apunta Mena.

Walter Gesche agrega que la validación del proveedor por parte de la casa matriz de la compañía no deja de ser un dato menor, ya que “ellos poseen una base de datos con más años que la nuestra. Tener esa matriz más grande nos ayuda a asegurar la calidad del proveedor”. Un plus que destaca el gerente general de Montana Chile es que “a pesar de pertenecer a un holding más grande, tenemos la capacidad y autonomía para adaptarnos rápidamente a los requerimientos de nuestros clientes. Además tenemos una inversión en desarrollo que es importante en relación a nuestro presupuesto. Junto con eso, hace unos meses atrás creamos el Departamento de I+D central, que opera desde Perú, con el cual estamos absolutamente integrados. Además, estamos enfocados en desarrollar un negocio sustentable y eso viene desde la matriz”.

Por último, María Isabel Olivares añade que un valor central de Montana es el de buscar el bien común y el desarrollo de la industria donde está inserta, en este caso, la salmonicultura. “Tenemos un trabajo muy transparente con nuestros clientes, lo cual nos ha permitido posicionarnos en el mercado, aprendiendo y creciendo junto a ellos”, finaliza.

DSM y su planta con certificación HACCP

Libre de cualquier tipo de elemento que pueda poner en riesgo la seguridad alimentaria. Esa es una de las características de la planta de DSM, infraestructura emplazada en Puerto Varas, en el kilómetro 1010 de la Ruta 5 Sur, la cual, como dato adicional posee un récord de más 3.500 días sin accidentes. Dichas instalaciones, que recorrimos junto a María Soledad Vásquez, gerente de planta de DSM; Dominik Bittner, planner de DSM; y Claudio Larraín, gerente técnico de DSM Chile, se almacenan materias primas para venta directa, materias primas para ser usadas en planta, productos en proceso de autorización de calidad y productos terminados listos para la venta. Todos en un mismo espacio, sin riesgo de contaminación cruzada (por ser una planta limpia en cuanto a trazas contaminantes) y cada uno con códigos de barra, por lo que cada insumo es trazable desde su origen.

Para Claudio Larraín, gerente técnico de DSM Chile, la salmonicultura es una industria orientada a la exportación, con altos requerimientos de calidad por parte de sus clientes. “Y nuestra filosofía es mantener todos procedimientos de funcionamiento a la vista de la gente, para que puedan ver cómo se hacen los procesos desde cero.La planta de DSM es la primera y la única, hasta el momento, certificada en HACCP. Es un tremendo logro trabajar en una planta que cumple con los estándares para alimentación humana. Nuestra filosofía siempre ha sido que nuestros productos no van destinados ni a los cerdos, ni a las aves, ni a los peces, sino que van destinados a la alimentación de las personas. Por lo tanto, todos nuestros procedimientos y productos están hechos de manera de cumplir los más altos estándares”.

Cabe recalcar que DSM, a nivel global, produce enzimas, vitaminas, minerales, pigmentos. Es la empresa productora de aditivos más grande del mundo. También es premezclador más grande a nivel global y comercializa productos destinados a la alimentación humana y animal. “Todas las vitaminas que comercializa son producidas por DSM, por lo que podemos descansar en la calidad con la que trabajan nuestras plantas en Europa. Esto porque todos nuestros productos vienen desde allá y todos los aditivos que no son producidos por DSM son evaluados a nivel global, de forma rigurosa, con el objeto de pasar cualquier tipo de prueba en cuanto a residuos que puedan afectar la salud humana o animal. Nuestra planta produce mezclas de acuerdo a lo que solicitan nuestros clientes, ya sea para dietas estándar o funcionales, que son las que buscan obtener ciertos objetivos productivos o de salud”, sostiene Larraín.

-¿Cómo van cambiando los requerimientos de los clientes?

“Los alimentos destinados a los peces tienen formulaciones que son sumamente dinámicas. Actualmente, la industria de la nutrición animal compite con la nutrición humana por insumos cada vez más escasos y por lo tanto, necesitan de ciertos aditivos que permitan una mejor utilización. Por ejemplo, en la industria de las aves y de los cerdos se utilizan mucho las enzimas, donde DSM es el mayor productor mundial. Dichas enzimas permiten utilizar insumos que antes no se podían usar porque su aprovechamiento era muy bajo. Pero con dichas enzimas, podemos mejorar su utilización y pueden ser insumos útiles para la alimentación animal. Entonces, todos los días se están cambiando las fórmulas de los clientes, a lo cual tenemos que adaptarnos día a día, con productos de la más alta calidad, para poder cubrir sus necesidades”.

El gerente técnico de DSM Chile agrega que la relación con los clientes es bien estrecha por ese mismo motivo.“Hay una situación de confidencialidad absoluta con sus fórmulas. Claro que nosotros no somos meros transcriptores, de dichas fórmulas, ya que en la medida en que estimemos que pueda haber alguna necesidad o requerimiento que no esté en la fórmula, se discute con el cliente. Se trata también de dar la solución completa, no de entregar un saco cerrado que copia al pie de la letra lo que se pide sin chequearlo. La idea es entregar un servicio integral, lo que permite a los clientes tener mucha confianza y descansar en cuanto a la formulación de las premezclas”.

Sobre el dinamismo de la industria, el ejecutivo de DSM indica que “las fórmulas no son las mismas de hace 5 ó 10 años atrás. En la medida en que se van sustituyendo insumos que antes estaban más disponibles, como los de origen marino, se deben suplementar aquellos nutrientes que son algo más deficitarios, en virtud de las nuevas formulaciones y de los nuevos ingredientes, siempre con el fin de llegar al target que los productores conocen. El ejemplo más claro, que no se da de manera extensiva en la producción de salmones, es la incorporación de enzimas. Hoy, la producción de aves y cerdos no se concibe sin la incorporación de enzimas, las que permiten la utilización de nuevos insumos. Pero ya se está trabajando para la incorporación de enzimas en la alimentación de salmones”.

En cuanto a la selección de los insumos utilizados por DSM, los que provienen del extranjero cumplen con la verificación y la auditoría de parte de DSM a nivel global.“Tenemos compra de insumos a nivel local, en los cuales existe todo un protocolo de chequeo y de revisión. Nuestra empresa comenzó hace más de 10 años con la elaboración de una matriz de riesgo que no era considerado como tal, hace algún tiempo, como lo son los metales pesados. Así, tenemos una base de datos muy extensa, que ha hecho que instituciones como el SAG nos solicite apoyo para poder usar nuestra experiencia en la elaboración de la normativa chilena que define cómo actuar en términos de metales pesados. Nuestra planta es la única premezcladora para nutrición animal que cuenta con certificación HACCP y eso está basado en una matriz de riesgo de los insumos, que define cómo y cuándo actuar, cuáles son las materias primas de riesgo y cuáles son los puntos críticos de control para todas las etapas de nuestro proceso, donde obviamente está el control estricto de nuestras materias primas. Tenemos establecido el sistema de tal forma que, si una materia prima no cumple, lo detectamos antes que ingrese a nuestra planta. Cualquier traza contaminante es detectada antes que ingrese”, puntualiza Claudio Larraín, quien acota que la planta de Puerto Varas tiene capacidad de producción para suplir, sin problemas, a la salmonicultura y las otras industrias de producción animal.

Empresas Gorbea y su nexo agro-acuicultura

La última de nuestras visitas fue la que realizamos hasta la comuna de Gorbea, en la Región de La Araucanía, donde nos trasladamos hasta el kilómetro 1 del camino a la Cuarta Faja, lugar en que se  encuentran las instalaciones de Empresas Gorbea, una empresa regional, con varios focos de negocios en la agroindustria. Junto a Luciano Rivas, gerente comercial de Empresas Gorbea, tuvimos la oportunidad de recorrer el molino industrial de la compañía, el cual posee principalmente una línea de raps, otra de avena para exportación y otra de molinería de trigo para harinas industriales y de panificación. “Nuestro foco de negocio tiene una proporción importante destinada a la salmonicultura. Abastecemos de aceite de raps, torta de raps y aceites industriales a gran parte de las plantas de alimento de salmón, además de algunos negocios de granos de trigo que también nos han requerido, como algunas harinas industriales que nos han requerido para etapas específicas. En esos casos, se trata de harinas con glútenes específicos o algunas harinillas (tercialina) para los carriers de plantas que comercializan aditivos”, nos comenta Rivas, quien hace algunos años se desempeñó como representante de SalmonChile en La Araucanía.

“Tenemos una gran sinergia con los agricultores de la zona, ya que nos abastecemos solo con producto nacional.Elraps que compramos se siembra desde Chillán hasta Puerto Varas. Hemos tratado de mantenernos como un actor importante, a nivel nacional, en esta producción. Tenemos una buena capacidad para procesar una parte importante del raps que se siembra en Chile”, precisa el gerente comercial de Empresas Gorbea.

Cabe señalar que el año pasado hubo una siembra de raps que bordeó las 50 mil hectáreas a nivel nacional y se espera mantener dicha cifra el próximo año, ya que, tal como puntualiza Luciano Rivas, se trata de un cultivo que estuvo perdido, pero que se ha podido recuperar y hoy es un cultivo de rotación importante para los agricultores.  “Al ser de producción nacional, nuestro raps no es transgénico y, en algunos mercados, eso es muy bien recibido. No es que hoy sea una restricción el alimentar con un producto transgénico, pero hay mercados que hacen las consultas. Y, creemos que es un plus importante de destacar como cultivo nacional”, agrega el ejecutivo de la compañía.

Consultado sobre cómo la firma asegura la calidad del producto que recepciona y posteriormente procesa en su molino, Rivas asevera que los agricultores cuentan con una asesoría importante, desde el punto de vista agronómico, con visitas a los predios y recomendaciones de los insumos que se aplican al cultivo.“Así podemos hacer chequeo e ir certificando desde el origen. Además, nuestra planta está en proceso de obtener la certificación de ISO 9001 y de HACCP, con lo cual certificaremos aún más la calidad de nuestros productos. Nuestros clientes nos conocen desde hace muchos años y pueden dar fe de ello. Además, fuimos la primera empresa en certificarse con el sello ProPyme en la Región de La Araucanía y hemos mantenido ese sello desde el año 2011 a la fecha, por una razón tan importante para nosotros como lo es pagar a nuestros proveedores en 30 días”.

Sobre la dinámica de lo que solicitan los clientes del sector acuícola, Rivas indica quedesde la línea del raps, entregan dos productos, como tortas y aceites. “En las harinas podemos jugar un poco más, porque nos piden algunas especiales. Y, por lo general, tratamos de acomodarnos a lo que ellos nos están solicitando. Aunque con los aceites no podemos hacer mucho, sí hemos estado trabajando, a través de algunos proyectos, para mejorar la proteína de la torta, para que sea un insumo que entre de mejor forma en las dietas de los peces. La innovación es un proceso constante y esperamos dar pronto con un mejor producto para proveer a la salmonicultura”.

La capacidad de producción de Empresas Gorbea es de 100 mil toneladas anuales de proceso, además de capacidad para 70 mil toneladas en los silos.Actualmente exportan avena, mientras que otro mercado fuerte para la torta de raps es la industria lechera y de engorda de vacunos y pollos. El aceite de raps, en tanto, también va destinado a consumo humano, donde es más conocido como aceite de canola. “Somos una empresa que se ha consolidado en el tiempo y que hoy tiene una muy buena participación en el mercado nacional.Representamos una alternativa que es sustentable y renovable desde el sector agrícola, como lo es el raps. En ese sentido, esperamos ir buscando insumos que vayan aportando en esa línea, ir haciendo algunos desarrollos, desde el punto de vista de las proteínas, y mantenernos en esa línea de innovación, para producir insumos vegetales de buena calidad”, finaliza Luciano Rivas.

 

Dra.  María Isabel Toledo Donoso, académico de la Escuela de Ciencias del Mar de la PUCV:

“La principal tendencia es  la incorporación de aditivos que fortalezcan el sistema inmunológico de los peces”

Para la Dra.  María Isabel Toledo Donoso, académico de la Escuela de Ciencias del Mar de la PUCV, al ser las enfermedades un problema permanente en los cultivos de peces, “la principal tendencia es  la incorporación de aditivos que fortalezcan el sistema inmunológico de los peces. Por ejemplo, bacterias gram negativa o bien bacterias lactobacillus que eliminan ciertos patógenos intestinales. Sin embargo,  los minerales orgánicos (minerales quelados) han llamado la atención en los últimos años, más específicamente lo que se relaciona con su biodisponibilidad”. A juicio de la Dra. Toledo, la razón de ello se debe al cambio obligado de las dietas, pues las empresas elaboradoras de alimento se han visto obligadas a reemplazar en las formulaciones, la harina y el aceite de pescado por una proporción cada vez mayor de proteínas y aceites vegetales. “Ello ha tenido como resultado la alteración de  la biodisponibilidad de los minerales a nivel intestinal por la presencia de factores antagónicos, como el ácido fítico presente en la  proteína vegetal, La biodisponibilidad de los minerales inorgánicos es limitada debido a su mayor afinidad con compuestos antinutricionales, ante lo cual se ha acelerado la búsqueda de formas alternativas como las que presentan los minerales orgánicos. En recientes bioensayos con camarón blanco del Pacífico, alimentados con dietas conteniendo una premezcla  de quelatos de minerales traza, Cu, Zn y Mn, se observó un crecimiento positivo, niveles de saturación de estos minerales en los tejidos corporales para asegurar la actividad enzimática óptima y la salud de los camarones cultivados”.

“Otro buen ejemplo es el selenio, pero no cualquier tipo de selenio. Investigaciones recientes han demostrado que el selenio orgánico, es un mineral de  elevada  digestibilidad y biodisponibilidad. Se ha evaluado su incorporación en alimentos a  niveles de 0,5 ppm, en pruebas con  trucha arco iris y se ha observado el fortalecimiento de su sistema inmune”.

“La biodisponibilidad de los minerales en la dieta es una característica que se debe tomar en consideración, pues la inclusión de minerales orgánicos–quelados puede  reducirse  hasta tres veces   respecto del aporte en forma inorgánica, aspecto no menor al momento de valorizar los costos de las formulaciones de los alimentos. La incorporación de minerales quelados en la dieta permite  aportar  cantidades de minerales   acordes a las necesidades de los peces, debido a su mayor biodisponibilidad, produciéndose una tasa de excreción muy inferior a la que se obtiene cuando se emplean  de forma inorgánica, cuidando así el entorno ambiental donde se desarrollan los cultivo”.

-¿Que rol pueden jugar los diferentes aditivos utilizados en el alimento a la hora de mejorar el desarrollo de los peces?

“En general los aditivos juegan distintos roles según los fines que se desee alcanzar. Por ejemplo; los  pigmentos se utilizan para alcanzar el color comercial de la carne, los aglutinantes para resistir la manipulación que sufren los pellets, los antioxidantes para evitar la oxidación de los lípidos, en especial los ácidos grasos altamente insaturados (W3 yW9); las enzimas para incrementar la digestión del alimento; los nucleótidos para fortalecer funciones fisiológicas y bioquímicas; o bien compuestos que incrementen la ingesta    mejorando la palatabilidad del alimento, por mencionar algunos. Los aditivos como inmunoestimulantes, probióticos y prebióticos, usados en cantidades pequeñas, han resultados ser beneficiosos para el pez cuando se le cultiva artificialmente, pues fortalecen el estatus inmunológico, especialmente la inmunidad innata, mejoran la eficiencia alimentaria y el crecimiento”.

“Por otra parte, los aditivos juegan un rol preventivo importante en la salud de los peces y ello ayuda a su desarrollo y crecimiento.  La acción que producen los aditivos se traduce en  un ahorro de energía, un pez al presentar problemas de salud,  destina las reservas de energía para combatir la enfermedad. Sin embargo, si se fortalece el sistema inmunológico, el pez destina esas reservas de  energía para su crecimiento”.

“Cabe mencionar el modo de acción de los probióticos presentes en los alimentos, el cual incluye la modulación del sistema inmune y la exclusión competitiva de microorganismos patógenos. Ambos basados a su vez en mecanismos como la producción de sustancias bactericidas, la competencia con las bacterias patógenas por los nutrientes y los sitios de adhesión intestinal, todos estos mecanismos ayudan a fortalecer el desarrollo de los peces”.

Por Pedro Barra Léniz

Revista Mundo Acuícola

Edición 107

Marzo-abril de 2016



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