Jueves
22/06/2017
El recrudecimiento de Flavobacterium psychrophilum: Un desafío pendiente en agua dulce
Al cultivo de salmónidos en agua dulce no se le da la misma importancia ni tiene las mismas regulaciones y requerimientos que se exigenen los centros de engorda.
28/10/2015


1005 veces leida   BoletinSuscripción Boletín  Enviar NotaImprimir    



El recrudecimiento de Flavobacterium psychrophilum: Un desafío pendiente en agua dulce

Dr. Rubén Avendaño-Herrera

reavendano@yahoo.com

 

Desde el año 2006, la producción de salmónidos posicionó a Chile dentro de los 10 países con mayor producción acuícola del mundo, llegando a producir 955.179 mil toneladas en el año 2014. Al analizar los volúmenes productivos es evidente que sólo la crisis del virus ISA ha generado una desaceleración productiva, específicamente entre los años 2009 y 2010.Sin embargo, año tras año son numerosos los eventos que se realizan para discutir los problemas sanitarios, en la etapa de engorda de los salmónidos, especialmente aquellos causados por los agentes Piscirickettsia salmonis y Caligus rogercresseyi.

Indudablemente, ambos patógenos generan significativas pérdidas económicas debido a los costos asociados a la inversión en alimento, traslados, vacunación, tratamientos, entre otros. Han transcurrido más de 25 años desde el reporte de los primeros cuadros infecciosos y no se evidencia una disminución del impacto de ambos patógenos. Aún cuando la autoridad regulatoria del paísha establecido los Programas Sanitarios Específicos de Vigilancia y Control de Piscirickettsiosis y Cáligus, así como el Reglamento de Densidades para el cultivo desalmónidos en agua de mar. Una explicación biológica de esta situación podría vincularse a la naturaleza intracelular de P. salmonis y/o que las vacunas no generan una protección prolongada, específicamente estimulando la inmunidad adaptativa, durante toda la etapa de agua de mar. En el caso del ectoparásito las causas pueden ser multifactoriales y, al parecer, la aparición de un nuevo producto antiparasitario si ha permitido evidenciar una disminución en algunas áreas de cultivo.

Hasta ahora, el foco de este artículo ha sido la situación sanitaria en mar, pero las primeras etapas de cultivo, desde ova hasta que los salmónidos alcanzan los 100 gramos, se realizan en agua dulce. Por tanto, la calidad del agua dulce en que se cultivan los peces y la influencia de sus componentes biológicos son los principales determinantes de la calidad del smolt que se lleva a mar. Entonces, surge la siguiente pregunta:  ¿Es posible proyectar buenos resultados en la etapa de engorda de acuerdo a los estándares de cultivo en agua dulce? Probablemente, cada uno de los actores de la industria salmonera nacional tenga, a lo menos, una respuesta y que dependerási se está en una posición productiva, regulatoria, investigación, ambientalista, etc. Sin embargo, en algo todos ellos podrían concordar y es: “al cultivo de salmónidos en agua dulce no se le da la misma importancia ni tiene las mismas regulaciones y requerimientos que se exigenen los centros de engorda”.A modo de ejemplo, en este artículo se presentan hechos concretos que, espero, generen una reflexión.

El informe de Actividades de Fiscalización Efectuadas en Materia de Pesca y Acuicultura, publicado entre los años 2012 a 2014 por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA), reporta que la bacteria con mayor incidencia en el cultivo de salmónidos, durante la etapa de agua dulce, es Flavobacterium psychrophilum,con promedio anual de 476 hallazgos, mientras otros 447 diagnósticos han sido identificados sólo como Flavobacterium sp.  Estos antecedentes permiten inferir que este patógeno es el gran desafío sanitario en agua dulce y paralelamente los laboratorios de diagnósticos han mejorado sus protocolos de identificación, ya que el número de diagnósticos, a nivel de género, ha disminuido a agosto del 2015 (Tabla 1).

En Chile, F. psychrophilum fue descrito por primera vez como causante de mortalidades de trucha arcoíris, ocurridas en 1993,por Bustos y colaboradores(1995) y por casi 15 años fue el único estudio científico publicadoen revistas indexadas, aún cuando la realidad sanitaria de las pisciculturas no eramuy diferente a lo ocurrido en otras áreas geográficas, es decir, las mortalidades de alevines en trucha arcoíris y salmón del Atlántico fluctuaban entre el 5 a 70% de la producción en la fase de agua dulce. De hecho, en algunos casos las mortalidades se controlaban mediante el uso rutinario de quimioterápicos. Hoy, la situación no es muy diferente y, ante la ausencia actual de un Reglamento de Densidades en agua dulce, los piscicultores han tomado como medida incrementar la producción de ovas y, en la mayoría de los casos, mantener altas densidades de alevines en los estanques, subsanando las mortalidades que ocurren por F. psychrophilum. No obstante, la bacteria no siempre provoca la muerte del pez, sino mayoritariamente un deterioro en su fisiología ya menudo la infección aparece antes de la primera alimentación, incluso durante la etapa de ova, etapa en que los peces poseen un sistema inmune inmaduro y pueden desarrollar inmunotolerancia.

Obviamente, los costos asociados a las pérdidas económicas por F. psychrophilum son insignificantes si se comparan con Piscirickettsia salmonis y/o Caligus rogercresseyi, incluso considerando sólo este criterio, se podrían generar dudas si F. psychrophilumes realmente un problema en la salmonicultura chilena. Además, las infecciones causadas por este patógeno son aparentemente controladas usando antibióticos de distinta naturaleza, por lo que aún se podrían generar más dudas.Sin embargo, el impacto ambiental que provoca el uso de estos compuestos en agua dulce aún no ha sido sopesado. Así, en el Informe Sobre el Uso de Antimicrobianos en la Salmonicultura Nacional del 2014 se observa un evidente incremento en el uso de estos compuestos, en comparación a 2013,empleándose en las pisciculturasun total de22,53 y 18,02 toneladas de antimicrobianos en 2014 y 2013. Es interesante destacar que para controlar F. psychrophilum en el año 2013 se empleó 13,52toneladas, mientras que en 2014 se incrementó a18,02 toneladas (Fig. 1), siendo oxitetraciclina y florfenicol los más utilizados yusando el alimento como ruta de administración.Estos antecedentes demuestran que la eficacia de estos compuestos, sólo en algunos casos, han logrado minimizar el impacto que causa el F. psychrophilum y mayoritariamente ha conllevado la aparición, en las pisciculturas chilenas, de una población de bacterias no silvestres,como hemos demostrado en el artículo de Henríquez-Núñez y col. (2012). Es interesante señalar que en algunos países europeos está totalmente prohibido el uso de oxitetracliclina como terapia de selección para este patógeno.

Desde el 9 de julio del 2013, la Flavobacteriosis causada por F. psychrophilum ha sido incluida como una enfermedad de alto riesgo en la Lista 3 del Reglamento Sanitario (RESA), es decir, recién, después de 18 años, se reconoce como una enfermedad que ha sido diagnosticada en el país en una o más zonas geográficas, provocando mortalidades variables y cuya completa epidemiología puede o no estar completamente descrita.Es curioso queen Chile se generaliza con el término Flavobacteriosis, pero en otras áreas geográficas la enfermedad se encuentra asociada a la manifestación clínica de los peces, siendo mundialmente conocida como “Bacterial Cold Water Diseases (BCWD)” o “Rainbow Trout Fry Syndrome (RTFS)”. Por otro lado, cuesta creer que en todo este periodo de tiempo no existan antecedentes que ayuden a entender y buscar soluciones para el principal problema asociado al cultivo en agua dulce.

Estudios previos desarrollados por quien suscribe han sido dirigidos a incrementar el conocimiento sobre este patógeno, así, en 2009, junto a Valdebenito y usando técnicas bioquímicas, serológicas y genéticas, publicamos por primera vez las características de 20 aislados chilenos, de  distintas regiones del país y describimos la existencia de una marcada homogenidad genética y antigénica, así como un grupo dominante de F. psychrophilum asociados a los brotes ocurridos en pisciculturas. El mismo año, Avendaño-Herrera y colaboradores, confirman la existencia de homogenidad genética entre los aislados chilenos, usando la técnica de electroforesis de campo pulsado.En el año 2012, estudios de susceptibilidad de 40 aislados chilenos del patógeno y siguiendo la normativa del CLSI demuestran que existen altos niveles de aislados no silvestres a los antibióticos oxitetraciclina, florfenicol y ácido oxolínico, lo que podría estar asociados con las altas cantidades de antibióticos aplicados en las pisciculturas chilenas para controlar los brotes causados por F. psychrophilum.

Sin embargo, todos los estudios antes señalados no permiten conocer la epidemiología de F. psychrophilum y, muy por el contrario, asociarlos a manejos productivos así como generar conocimiento para prevenir su impacto y generar regulación que se direccione a mejorar la situación sanitaria en agua dulce.Por esta razón, en el contexto del Proyecto FONDECYT1110219 se estableció una estrecha colaboración con investigadores del INRA en Francia, quienes en el año 2007 realizaron la secuenciación completa del genoma de la cepa virulenta de F. psychrophilum. Este genoma permitió el desarrollo de la técnica de tipificación multilocus de secuencias (MLST), la cual entrega información ideal para la epidemiología global de la enfermedad. En términos simples, la MLST mide directamente los cambios en la secuencia de al menos siete genes de mantenimiento de la bacteria y caracteriza los distintos aislados mediante sus perfiles alélicos únicos. De esta forma, se pueden rastrear las diferencias en nucleótidos entre aislados en un número variable de genes, en función del nivel de discriminación que se desee.

Recientemente, hemos estudiado la diversidad genética local de 94 cepas chilenas de F. psychrophilum obtenidos entre 2005 a 2011. Todo lo anterior, con el fin de desentrañar el origen y propagación, en el país, de este patógeno de salmónidos y sugerir prácticas que podrían contribuir para su control en el futuro. Los resultados obtenidos demuestran la existencia, en todo el país, de una distribución de 15 secuencias tipos (ST) estrechamente relacionados con los genotipos más frecuentes en pisciculturas de otras zonas geográficas (Europa y Norteamérica). Con nuestros datos, hemos identificado la coexistencia de dos grupos de cepas que representaban los cinco ST más frecuentes en el conjunto de datos de Chile: CC-ST2 y sus parientes cercanos se encuentran en CC-ST21, y CC-ST90 representados solamente por ST68 en Chile. Entre estos tres complejos clonales, CC-ST2 y CC-ST90 también están representados, en gran medida, fuera de Chile.En base a lo anterior, la estructura de la población chilena del patógeno es consecuencia directa de las prácticas de cultivo de peces locales, que dependían, hasta hace poco, en la importación masiva de huevos de peces y donde las pisciculturas mantienen ambas especies en un mismo centro o realizan maquila de peces. Todo ello, se suma a la práctica común de transportar los peces dentro del país y obviamente las bacterias asociadas a estos ejemplares.

Sin embargo, un estudio de aislados obtenidos entre los años 2013 a 2015 demuestran la existencia de una mayor diversidad antigénica que los 4 grupos serológicos reportados por Valdebenito y Avendaño-Herrera (2009). Asimismo, empleando técnicas de tipificación, basadas en la reacción en cadena de la polimerasa, confirman un cambio enla situación genética actual, siendo menor la similitud de los 77 aisladosal 90% descrito en el año 2009.

En este artículo nada hemos señalado sobre las medidas de prevención y la eficacia de las dos vacunas que se encuentran registradas en el Servicio Agrícola y Ganadero, sino que se ha focalizado en entregar antecedentes concretos del problema que significa para la salmonicultura chilena este patógeno silencioso. Nuestros estudios han permitido desentrañar el origen y propagación en el país de F. psychrophilum, así como sugerir prácticas que podrían contribuir para su control y esperamos, en un corto plazo,que la autoridad y los actores de la industria salmonera revisen la permanencia de F. psychrophilum en la Lista 3 del RESA.



NOTICIAS RELACIONADAS