Lunes
27/03/2017
El trabajo del moderno buque Cabo de Hornos para definir las cuotas pesqueras
Conocimos el buque científico Cabo de Hornos, uno de los más modernos en su tipo a nivel mundial.
23/09/2015


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El trabajo del moderno buque Cabo de Hornos para definir las cuotas pesqueras

En esta edición, nos trasladamos hasta el Molo de Abrigo, en Valparaíso, para conocer el buque de investigación científica, oceanográfica, hidrográfica y pesquera AGS-61 Cabo de Hornos,  uno de los buques más modernos del mundo en su tipo, cuya administración está bajo el alero de la Armada de Chile, mientras su uso es definido por un comité directivo compuesto por la Armada de Chile, el Comité Oceanográfico Nacional (CONA), la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt) y la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca).

Creado con el propósito de apoyar a la ciencia, fue diseñado en Noruega, pero fue construido completamente en Chile, en Asmar Talcahuano.  El proyecto de construcción tuvo un costo de $67,5 millones de dólares, que fueron aportados por el Ministerio de Defensa, con $51 millones de dólares y la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, con $16,5 millones de dólares.  Gracias a esta embarcación, se pueden realizar trabajos simultáneos, ya sea estudios oceanográficos y pesqueros, pues posee tecnología que minimiza los problemas de ruido y vibración que, por lo general, complican los procedimientos.

Fue bautizado en julio de 2014 y posee una capacidad de más de 3.000 toneladas en su interior, alcanzando los 74,1 metros de eslora; 15,6 metros de manga; 8,5 metros de puntal y 5,8 metros de calado, y puede navegar a una velocidad máxima de 14,5 nudos.

Tiene capacidad para 68 personas, entre ellos 25 científicos, 9 oficiales de la Armada y 34 gente de mar, puede emprender un viaje con autonomía de 35 días de navegación.

Está provisto de laboratorios y salas de sensores acústicos, frigoríficos para muestras, diferentes tipos de pescantes, grúas telescópicas de hasta 12 toneladas, 13 winches para oceanografía, geología y redes de pesca, y 3 ecosondas multihaz, entre otros.

 

Se utiliza principalmente en operaciones oceanográficas para el estudio de fenómenos climáticos e interacción del océano con la atmósfera, también en oceanografía geológica, para el estudio del fondo marino y el subsuelo.  Además, se hacen estudios de oceanografía geofísica, es decir,   estudios submarinos relacionados con la deriva continental y placas tectónicas.  En él se realizan también levantamientos batimétricos del fondo marino, evaluación hidroacústica para la contaminación y se evalúa la biomasa de diferentes especies, a través de la  pesca para muestreo. Este último punto es quizás el más significativo para la industria pesquera y la pesca artesanal, ya que los datos recopilados en estos estudios decidirán las cuotas de captura del siguiente año para cada especie.

 

Equipamiento

El Cabo de Hornos recibió la clasificación de nave científica debido a las características de las funciones que puede cumplir, como la evaluación hidroacústica para determinación de biomasa en profundidades de hasta 1.200 metros.  El buque posee equipos para muestreo y estudio de especies hasta 1.500 metros, oceanografía física y química en profundidades de hasta 5.000 metros, oceanografía operacional para estudios de fenómenos climáticos e interacción del océano con la atmósfera, oceanografía geológica para caracterización del fondo y subsuelo marino de hasta una profundidad de 8.000 metros, oceanografía geofísica para estudio de las placas tectónicas y continental, hasta una profundidad de 8.000 metros.  Cuenta también con una góndola, de forma aerodinámica, de 12 metros de largo por 8 de ancho, donde van dispuestos varios sensores de detección submarina que permiten, entre otras cosas, mapear el fondo submarino hasta los 11.000 metros de profundidad.  Así, es posible confeccionar cartas náuticas de excelente precisión.  Por otra parte, tiene alcance de 100 metros bajo el fondo del mar para detectar hidratos de gas y puede recopilar  datos para estudios meteorológicos.

El puente de mando de la nave permite la visualización en 360 grados.  En cuanto a su propulsión, la embarcación posee un sistema mixto diesel y eléctrico, y cumple con la norma internacional de reducción de ruido ICES 209, lo que le permite acercarse hasta una distancia útil para fines de investigación científica, como evaluación de biomasa de cardúmenes sin ahuyentarlos, asegurando que las evaluaciones hidroacústicas sean más precisas. 

Por otra parte, cuenta con una quilla retráctil, donde se encuentran los sensores de pesca, que se combinan con los que realizan estudios de hidrografía e hidratos de gas.  El Cabo de Hornos cuenta, además, con un sistema de posicionamiento dinámico que permite mantenerlo detenido en un sólo punto, en el mar, sin variar su posición.

Laboratorios y salas especiales

Posee un laboratorio húmedo de pesca, un laboratorio húmedo de usos generales, un laboratorio químico, una sala de operación de sensores acústicos donde existen diferentes pantallas para visualizar lo que van detectando los sensores, lo que permite tener una imagen, a tiempo real, de lo que se está detectando y ver cómo avanza la investigación, cuenta también con frigoríficos de 40 m3 de temperaturas regulables.

 

Pescantes y grúas

Está provisto de un pescante Marco tipo A (30 ton), pescantes tipo L (5 ton) y tipo T (10 ton), grúas telescópicas en toldilla, winches geofísicos para Roseta (de 36 botellas), que permite obtener muestras a diferentes profundidades.  Otro equipo es el CTD, que permite tener muestras de oxígeno, a diferentes profundidades, el cual  es operado desde una consola con el cual se pueden tomar muestras para cuerpos acústicos remolcados, pesca de arrastre de fondo y pesca de media agua, entre otros.

 

Sensores acústicos

Ecosondas multihaz de alta y media profundidad, ecosonda monohaz de alta profundidad, perfilador de fondo marino con penetración hasta 100 metros en sedimento blando, perfilador de velocidad del sonido hasta 1.000 metros, medidor de velocidad del sonido, ecosonda multifrecuencia, sonares de rebusca omnidireccional de largo y corto alcance para biomasa, subsistemas de posicionamiento acústico de alta precisión, sistema de alta precisión de posicionamiento acústico (HIPAP), sistema de Posicionamiento Dinámico (DP), entre otros equipamientos.

 

Cruceros científicos de investigación

 

Desde su entrada en operación, el buque ha efectuado diversas investigaciones en el campo de la pesquería, oceanografía y ha prestado servicios en mantención e instalación de boyas de monitoreo.

En el ámbito pesquero, da cobertura a las demandas de investigación del recurso jurel y de las merluzas de la zona sur austral, ambas pesquerías consideradas estratégicas.  Este año, el buque se encuentra ejecutando un programa de investigación que cubre 229 días de operación.

 

Recientemente, zarpó el 31 de julio en un crucero de investigación  denominado "Evaluación del stock desovante de merluza del sur, merluza de cola y merluza de tres aletas en aguas exteriores entre la X y XII regiones", actividad que duró hasta el 3 de septiembre.  Se trata de un estudio que realiza IFOP, por orden del Ministerio de Economía y Subpesca.  La información que se recopile, retroalimentará informes técnicos que IFOP pondrá a disposición de los Comités Científico Técnicos que se reunirán entre octubre y noviembre del presente año para definir la cuota de captura de dichas especies para el año 2016.

Respecto a esto, el Subsecretario de Pesca y Acuicultura Raúl Súnico nos cuenta que se trata de un  “proceso de investigación científica, respecto del stock de la merluza austral, merluza de tres aletas y merluza de cola que se desarrolla en la zona sur austral del país (con el objeto de disponer de la mejor investigación científica)  para tomar las decisiones de administración pesquera, entre ellas la asignación de cuotas, tanto a la flota artesanal como a la flota industrial”, agregando que, "en este caso, este proyecto cuesta 750 millones de pesos y está siendo ejecutado por esta  embarcación de la Armada nacional y que permite, producto de sus capacidades, tener una información científica muy importante para la toma de decisiones de administración pesquera".

 

El crucero tuvo una duración de 33 días.  Al respecto, el director ejecutivo del Instituto de Fomento Pesquero, Leonardo Núñez, expresó que "este crucero se hace en la zona sur austral de Chile, a partir de la Isla Guafo, hacia el sur.  Se hace en la época de mayor agregación de recursos, en la búsqueda de determinar el nivel de stock de la biomasa desovante, es decir, de las hembras que están en proceso reproductivo, de modo de tener la información que permita retroalimentar  los modelos y definir escenarios de pesca sustentable  para la pesquería".

 

Probando nuevas técnicas

En la visita de zarpe se dijo que, a su regreso, el buque probaría nuevas tecnologías de muestreo, según nos adelantó el propio subsecretario.  "En el crucero, se probará también tecnología para la reineta, especie que cuenta con muy poca investigación.  Esto porque dispone de una vejiga natatoria muy pequeña, lo que la hace imperceptible a los muestreos que hemos realizado hasta ahora.  Y con este buque, que tiene mayor capacidad de investigación, vamos a probar nuevas tecnologías, entre ellas, la multifrecuencia, para ver si es posible disponer de mejor información para tomar decisiones de administración pesquera, en el caso de la reineta", indicó el subsecretario a Mundo Acuícola.

 

 Por Katherine Silva

Revista Mundo Acuícola

Edición 104