Domingo
19/11/2017
Implementando un enfoque ecosistémico de acuicultura en áreas de manejo acuícola
Por Dra. Doris Soto, Senior Aquaculture Officer Aquaculture Service (FIRA) Fisheries and Aquaculture Department, FAO.
23/03/2015


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Implementando un enfoque ecosistémico de acuicultura en áreas de manejo acuícola

FAO ha estado promocionando el  Enfoque Ecosistémico en la Acuicultura (EEA) desde 2010. Actualmente  está preparando un manual sobre planificación espacial de la acuicultura y el diseño y funcionamiento deáreas de manejo acuícola (AMAs). Estos aspectos son claves para promover el desarrollo sustentable de actividades como la salmonicultura en Chile.

El crecimiento acelerado de la acuicultura en la mayoría de las regiones y continentes  ofrece una gran oportunidad para mejorar la alimentación humana y especialmente aspectos de nutrición. El consumo de pescado continúa en aumento y de acuerdo a estudios recientes de la FAO y  otras instituciones, se espera que la demanda en los próximos 20 a 30 años  supere en forma importante la oferta si no se toman medidas adecuadas para acelerar la producción y el acceso, especialmente en los países y regiones en desarrollo.

 

Este aumento en la producción de pescado es más probable que provenga desde la acuicultura que de la pesca, dado el estado de los recursos pesqueros a nivel global. Algunos de los desafíos más importantes para que la acuicultura pueda entregar la biomasa esperada se encuentran en un mejor manejo ambiental, sanitario y social del sector.  FAO ha venido promoviendo el enfoque ecosistémico de la acuicultura y, en especial, la planificación espacial con esta visión sistémica donde se deben equilibrar los objetivos socioeconómicos con los ambientales y los aspectos de gobernanza.

 

Un enfoque ecosistémico de la acuicultura (EEA) es una estrategia para la integración de la actividad dentro del ecosistema de tal forma que promueva el desarrollo sostenible, la equidad y la resiliencia de los sistemas socio-ecológicos involucrados. El EEA no es nuevo, su premisa está en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), que define el enfoque ecosistémico como una estrategia para la gestión integrada de la tierra, el agua y los recursos vivos y que promueve el aumento de la producción y consumo de pescado[1] como alimento y fuente de desarrollo, la conservación y el uso sostenible de  una manera equitativa (FAO, 2010).

 

Implementación de EEA

 

La EEA se implementa mejor bajo una política nacional de acuicultura bien establecida y  requiere regulaciones adecuadas y justas que permitan el crecimiento de una industria acuícola saludable, capaz de competir en el mercado local y nacional o global  y al mismo tiempo proteger a la industria y al ecosistema social y humano de  amenazas como las enfermedades, la contaminación (desde la acuicultura misma y de otras fuentes), la sobrecapacidad y daño ambiental. A menudo la implementación del EEA requiere la revisión y mejora de las normas y reglamentos vigentes.

 

La EAA se inicia normalmente por un acuerdo y decisión con los grupos interesados sobre el alcance y definición de los límites del sistema a ser manejado. El EEA se puede implementar en cualquier escala; para abordar el desarrollo o para abordar problemas de la acuicultura a nivel local,  se puede aplicar a un cuerpo de agua; por ejemplo una pequeña cuenca acuícola; un lago, un fiordo,  una zona costera, una provincia, a nivel nacional, etc. Posiblemente una mejor implementación de este enfoque se logra en áreas de gestión/áreas de manejo acuícola (AMAs), que se definen y delimitan para manejar específicamente el sector en un área específica. Estos pueden ser parques acuícolas, clústeres de acuicultura, “barrios acuícolas” o cualquier área de centros de cultivo acuícolas que están compartiendo un cuerpo de agua común o la fuente de agua y que pueden beneficiarse de un sistema de gestión común y beneficiar al entorno social y ambiental. En la perspectiva de FAO, la planificación territorial de la acuicultura es una herramienta esencial en la aplicación del EEA y en el diseño de las AMAs.

 

El Rol de FAO en la Promoción de la EEA

 

FAO desarrolló directrices específicas para aplicar este enfoque en el 2010 y desde entonces ha estado promocionando el mismo. Actualmente la institución  prepara un manual sobre planificación espacial de la acuicultura, diseño y funcionamiento de AMAs. Este manual está también revisando casos de estudio en diversos países para comprender cómo se ha abordado este tema y cuáles han sido las soluciones exitosas, y cuáles son los principales desafíos.

 

Hay algunos requerimientos básicos a través de todo el proceso de zonificación y designación de áreas de manejo bajo el marco del EEA. Estos son permanentes consultas con los interesados, particularmente los acuicultores y las comunidades locales y el uso del mejor conocimiento científico, incluyendo aquel generado localmente. Aunque algunos de los problemas sociales y ambientales pueden ser abordados a nivel de centros de cultivo individuales (también dependiendo del tamaño de la producción),  dependiendo de la cercanía de los centros entre sí y las condiciones hidrodinámicas de los cuerpos de agua, los efectos de varios centros de cultivo,en general, son acumulativos  y aditivos - en el sentido de que pueden añadirse a  otras presiones de desarrollo en la zona costera y factores externos como cambio climático.

 

De acuerdo a la primera ley de la termodinámica la materia no se crea ni se destruye simplemente se trasforma, y, por ejemplo, las condiciones ambientales bajo un centro de cultivo de balsas jaulas pueden ser buenas pero las corrientes están arrastrando la materia orgánica hacia otro sitio donde pueden transformarse en un problema.

 

Mejor planificación

 

Estos problemas acumulados y aditivos sólo pueden abordarse mediante una mejor planificación y gestión del sector - por el gobierno, en colaboración con las asociaciones de productores y las organizaciones de la industria. Una condición previa para un adecuado diseño y planificación de una AMA es  que los acuicultores estén bien organizados  y que se genere una buena comunicación local con otros usuarios del borde costero, por ejemplo, con los pescadores, con usuarios turísticos, de pesca recreativa etc.

 

Las AMAs también pueden ser muy beneficiosas cuando se agrupanpequeños productores que pueden unirse para acceder a los insumos, alimento,  huevos y larvas,  conseguir una mejor asistencia técnica y el acceso a mercados y servicios post-cosecha. Este puede ser también un atractivo para centros de mayor tamaño, especialmente en áreas más aisladas.

 

La designación de un AMA depende de alguna forma de evaluación de riesgos espacial donde la comprensión de los factores físicos, tales como el flujo de agua, las corrientes y la capacidad de carga para absorber la materia orgánica son elementos centrales para garantizar la bioseguridad y la salud ambiental. También se necesitan consideraciones de “capacidad de carga”  socioeconómica, por ejemplo, respecto a la prestación de servicios a los acuicultores, el acceso a los mercados y, muy importante, la resolución de conflictos con otros usuarios de los recursos comunes, mejorando así las posibilidades de integración con otros sectores (por ejemplo, con la pesca, la agricultura, el turismo, etc.).

 

Actualmente en la mayoría de los países donde se practica la acuicultura el sistema de EIA es la regulación ambiental,aplicada más comúnmente sobre todo a la acuicultura industrial más intensiva (cultivo en jaulas de salmones,  tilapia, camarones etc.). EIA completo no se aplica a la mayor parte de la producción acuícola mundial porque la mayor producción es a pequeña escala, y, en muchos casos, es una actividad tradicional. Sin embargo, es importante reconocer que un gran número de pequeños productores en un cuerpo de agua común, como ocurre frecuentemente en Asia,  podrían tener impactos significativos en el cuerpo de agua receptor, lo cual requiere alguna forma de gestión ambiental estratégica.

 

La necesidad de desarrollar planes de manejo y marcos de bioseguridad es aún más evidente en el nivel de AMAs  cuando los centros de cultivo están suficientemente cerca entre sí y conectados o por el flujo de agua, y se requiere abordar los riesgos de enfermedades  de una manera concertada para la unidad espacial relevante. Este ha sido el principal forzante de los barrios acuícolas para la salmonicultura en Chile.

 

AMAs como ayuda en gestión sanitaria, ambiental y social

 

Las AMAs requieren algún tipo de estructura y sistema de gestión que pueden incluir el establecimiento de algunos límites a la producción máxima por área, la distancia entre las granjas, la densidad de los sistemas de cultivo, etc. También se debe incluir  algún sistema de monitoreo integrado y la evaluación. Estos pueden ser una herramienta poderosa para la gestión de sistemas de comunicación de riesgo y alerta temprana  (ambiental y sanitaria) y también para comunicación y difusión de la misma, mejorando la transparencia y la imagen de la acuicultura. La respuesta a otras amenazas como aquellas relacionadas con la variabilidad y cambio climático se pueden también enfrentar mejor dentro del plan de gestión de las AMAs.

 

La definición/creación de AMAs podría ser un importante paso adelante para la intensificación sostenible de la acuicultura, especialmente en regiones como Asia, donde las granjas de producción de agua dulce  ya están distribuidas espacialmente (especialmente los sistemas de estanques en tierra que ya no se pueden mover) y, por lo tanto,la designación de áreas de manejo son un paso adelante en términos de gestión ambiental con consideraciones a la bioseguridad y minimización de impactos ambientales.

 

Requisitos para buen funcionamiento

 

Los pasos esenciales para el buen funcionamiento de un AMA, una vez que sus bordes y límites han sido definidos, basados en algunos criterios biofísicos, oceanográficos, de riesgo, socioeconómicos etc., son:

 

• Llevar a cabo una estimación de la capacidad de carga y el establecimiento de la máxima producción de acuerdo a  metas e  indicadores que se acuerden

• Ajuste de las distancias de separación entre granjas

• desarrollar un plan de manejo participativo para abordar las cuestiones socio-económicas, ambientales y de gobernanza

• Monitoreo ambiental integrado (más allá del monitoreo a centros de cultivo individuales) y monitoreo, vigilancia sanitaria con información al plan de gestión.

 

En las AMAs todos los operadores en el área acuerdan un sistema de gestión (coordinan y cooperan) con ciertas prácticas de gestión o códigos de conducta. Debe existir un sistema de administración básico y recursos monetarios y humanos para su manejo y para el monitoreo y seguimiento. Obviamente no existen recetas fijas, pues el diseño y funcionamiento de una AMA dependerá de los sistemas productivos incluidos, el contexto social y ambiental y,en especial, la interacción con otros usuarios

 

En este sentido en muchas circunstancias “puede ser conveniente desarrollar áreas de manejo pesquero y acuícola donde la acuicultura y la pesca artesanal conviven y se complementan”. Cada vez más la pesca y la acuicultura interactúan - a menudo en situaciones conflictivas- sin embargo, es también frecuente que pescadores o sus familias se involucran en la acuicultura y encuentran en ella fuente alternativa de trabajo pero también una actividad productiva complementaria.

 

El lograr implementar estas actividades con un enfoque ecosistémico puede reducir los conflictos entre los actores del borde costero y a la vez que se puede incrementar la producción  acuícola y pesquera y mejorar la gestión de los recursos naturales.

 

 



[1] Pescado en este contexto  incluye todos los peces, productos acuáticos y mariscos que se cultivan



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