Lunes
27/03/2017
Entregando bases científicas para sustentabilidad de los recursos chilenos
El abate Molina, además de operar para la Subsecretaría de Pesca, puede ser contratado por diferentes instituciones, sin embargo, la Subpesca es la primera prioridad.
16/10/2014


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Entregando bases científicas para sustentabilidad de los recursos chilenos

 Los científicos que van abordo  recopilando datos, luego cuando llegan a tierra los datos son procesados en IFOP y se entrega el informe técnico a quien contrate el estudio.

 

Nos embarcamos en el puerto de Valparaíso para conocer el importante trabajo de investigación que se realiza dentro del buque científico Abate Molina. Esta embarcación evalúa de forma directa los recursos marinos y entrega datos muy relevantes para el país ya que es una fuente  de información con base técnica y científica.  El buque que está a cargo del Instituto de Fomento Pesquero, IFOP, toma muestras constantemente desde las costas chilenas y envía los resultados a la Subsecretaría de Pesca.  Esta información permite a las autoridades regular la extracción de recursos para preservarlos.  Esta nave es la plataforma científica para realizar la investigación de los principales recursos pesqueros del país, mediante cruceros de evaluación hidroacústicos y estudio de las condiciones bio-oceanográficas del mar.

 

 El B/C Abate Molina fue donado por el gobierno japonés, debido a que el buque científico Itsumi se hundió en 1986, por lo que se gestionó una nueva donación.  Fue construido en el Astillero Miho Shipyard Co, en Japón durante el año 1990, fue diseñado, conjuntamente, por técnicos japoneses y chilenos.  El jefe de operaciones marinas de IFOP, Enrique Aranda recuerda que "el Abate Molina fue solicitado con especificaciones hechas por personas de IFOP, según los requerimientos de ese entonces, algunas especificaciones consistían en equipos hidroacústicos noruegos  y equipos oceanográficos estadounidenses, a lo cual accedieron los japoneses.  El resto del equipamiento del buque es completamente japonés".

"El Buque fue recepcionado en marzo de 1991 en el puerto de Valparaíso, por el Presidente Patricio Aylwin, y dos meses después inició su primer crucero de investigación llamado "Evaluación hidroacústica del recurso jurel en la VIII Región", durante mayo de 1991", nos cuenta Aranda, recordando, además, que "ya en ese entonces se hablaba de buque silencioso porque su motor  está sustentado en goma para reducción de ruido, lo que es muy importante ya que  una de las principales tareas del buque es la evaluación hidroacústica.

Internacionalmente, éste buque pertenece a la categoría de segmento regional y se encuentra dentro de los 3 primeros a nivel mundial, (por los días de operación) "eso habla bien la operación de este buque y  nos llena de orgullo porque los recursos y facilidades que tenemos no las podemos comparar con las de Alemania y Noruega" indicó Aranda.

Modernización del Abate Molina

Durante los dos últimos  años, con el apoyo de la Subsecretaría de Pesca se ha realizado un importante trabajo de modernización del buque.  “En este instante tiene equipamiento de estándares internacionales, ya que cuenta con renovados y modernos equipos para la investigación, entre los que destacan equipos  hidroacústicos, oceanográficos, nuevo motor, renovación de 3 generadores, modificación del sistema hidraúlico, nuevos equipos de puente, balsas salvavidas, instalación de grúa y cuenta, además, con una  ampliación.  Este año, el Abate   cumplió 23 años, su vida útil estaba dada para  20 años, pero con esta modernización aumentó a 10 años más", asegura Aranda.

Tres grandes áreas de investigación

Dentro del buque, nos trasladamos al laboratorio seco, donde nos esperaba  Iván Toro Omar, encargado de equipos científicos del barco y del  área de investigación científica a bordo, quien nos contó que existen fundamentalmente  tres grandes áreas de investigación.

1.- Hidroacústica: “contamos con 4 equipos transductores que son los que permiten sacar una "fotografía" del lugar en que estamos, enviamos un sonido hacia el fondo del mar y recibimos un sonido de vuelta que se transforma en imagen, tu interpretas esa imagen y puedes definir qué tipo de organismo hay”, nos explica Toro.  Los transductores funcionan en simultáneo pero en frecuencias distintas (ecos) y se interpretan dependiendo de los colores que arrojan, los equipos funcionan las 24 horas del día, y son monitoreados a cada instante por diferentes personas (cumplen turnos de 4 horas)  ellos van interpretando la información y van guardando el respaldo.  Toro nos cuenta también que  se utiliza un ecosonda  científico EK- 60 (Simrad), el más usado por la comunidad científica para la evaluación y el más moderno del mundo.

2.- Oceanografía y plancton: Se realizan muestras para conocer el entorno en que se encuentra la especie y lo que le puede afectar, como el tipo de alimentación y la oferta alimentaria “se investiga mucho el plancton para tener características del lugar, hacemos principalmente oceanografía física que es descripción de la zona”, indica Toro.  Para ello, ingresan equipos para tomar muestras de la columna de agua a diferentes profundidades.  “El buque cuenta con dos rosetas 911 (Sea Bird) son las  más modernas del mundo, cada roseta cuenta con 12 botellas de toma de muestras, cerramos la primera en superficie y luego a diferentes profundidades establecidas (…) hay un operador que ve cómo va evolucionando la curva, cuando va en la profundidad deseada, se avisa por radio para que se detenga el buque y se tira la botella, este proceso es bastante complejo, tiene que ser cuidadoso”, nos cuenta Toro.

3.- Pesca: Paralelo a los monitoreos con ecosondas y roseta, se hace un muestreo de red para evaluación de biomasa, donde se obtiene la especie, se mide la talla, longitud, peso individual, sexo, madurez, otolitos y contenido estomacal.  Con esto se hace un cruzamiento de información.  "Entregamos bases científicas a la Subpesca para tomar decisiones", nos dice Toro.

Reporte de información

El abate Molina, además de operar para la Subsecretaría de Pesca,  puede ser contratado por diferentes instituciones, sin embargo, la Subpesca es la primera prioridad.  Los científicos que van abordo  recopilando datos, luego cuando llegan a tierra los datos son procesados en IFOP y se entrega el informe técnico a quien contrate el estudio.  Esta información directa  junto con otra información indirecta sirve para tomar decisiones estratégicas para la sustentabilidad pesquera del país.

Último monitoreo de recursos

El último crucero de monitoreo fue la evaluación directa de merluza común,  esto con el objetivo de apoyar con base técnica y científica a la autoridad, quien, junto con las evaluaciones indirectas, y con el apoyo de especialistas científicos, van a establecer las cuotas y vedas del recurso.

El buque fue recorriendo desde Totoralilo hasta la boca del canal Chacao,  Enrique Quiero, capitán del buque  nos cuenta que "el crucero duró 38 días y se realizó con el objetivo de evaluar el stock de merluza común a través del método hidroacústico entre el límite norte de la IV Región y la X Región,  esto se realizó a través de 75 transectas, donde se fue haciendo un sondeo con los equipos encendidos para capturar la información de biomasa existente en la zona".  En estas transectas, hay un punto oceanográfico donde el buque se detiene y tira una roseta, la que tiene un sistema automático para tomar muestras a diferentes profundidades", agrega Aranda, quien, además, destaca que "todo el equipo es de estándar internacional, la roseta es modernísima y la información científica que entrega el Abate Molina es del más alto nivel".

El trabajo que realiza el buque científico Abate Molina es muy importante,  fundamentalmente porque entrega las bases científicas y técnicas para las medidas de regulación, acá se establece la condición del recurso, en términos de biomasa, y sus condiciones biológicas”, puntualizó el director de operaciones marinas de IFOP.

Cruceros realizados por el B/C Abate Molina durante el presente año son:

 

·         Evaluación hidroacústica del reclutamiento de anchoveta y sardina común V-X Regiones ( verano)

·         Estudio de surgencias - Universidad de Concepción.

·         Evaluación hidroacústica del reclutamiento de anchoveta entre la III y IV Regiones.

·         Evaluación hidroacústica de jurel XV-III Regiones

·         Evaluación hidroacústica de los stocks de anchoveta y sardina común V y X Regiones. (otoño)

·         Evaluación directa de merluza común.

·         Monitoreo de las condiciones bio-oceanográficas entre la XV y II Regiones.

·         Monitoreo de las condiciones bio-oceanográficas entre la VIII y IX Regiones

Por Katherine Silva

Revista Mundo Acuícola

Edición 99

Septiembre-octubre de 2014