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22/06/2017
Smoltificación y desadaptados en el cultivo de Salmo salar
Por Marco Yévenes, MSc. Laboratorio ETECMA Castro
06/05/2014


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Smoltificación y desadaptados en el cultivo de Salmo salar

 

Se estimó que la producción de smolts de salmón del Atlántico, en el año 2013, fue en promedio de 9 mil toneladas mensuales de peces, con peso promedio aproximado de 115 gramos, que experimentaron importantes cambios en su fisiología.  Esto les permitió adaptarse y transformarse desde peces de agua dulce a peces de agua de mar.  Este fenómeno, llamado smoltificación, involucra una serie de cambios estructurales y funcionales que les ocurren en agua dulce y que les permite desarrollarse y adaptarse efectivamente a la entrada y mantenimiento en el medio marino. En producción y cultivo comercial de salmón del Atlántico es importante saber cuándo ocurre, porque define el momento en el cual los peces pueden ser trasladados desde pisciculturas a balsas jaula en el mar y entrar al proceso de engorda.  De esta manera, el hecho de tener conocimiento justo a tiempo de cuándo a una población de peces se encuentra dentro de la ventana de smoltificación, a los productores les permite optimizar sus procesos y acotar sus costos.

 

Precisamente, una gran preocupación para los salmonicultores es conocer, con la mayor precisión posible, la calidad de los peces smolts que producen y que llegan al mar, es decir, conocer cuán adaptados para osmorregular (smoltificados) y, una vez que entran en el mar, cuán  robustos son, es decir, si presentan resistencia a enfermedades, buen crecimiento y utilización de alimento, sin malformaciones y si soportan desafíos ambientales y stress.

 

Una vez que los peces ingresan al mar, producto de la amplia gama de enfermedades y las importantes pérdidas que producen, otras causas de mortalidad son poco estudiadas y documentadas en la industria salmonera, por lo mismo, es necesario tenerlas en cuenta al momento de la clasificación post mortem; de hecho, muchas veces se propone que, en términos prácticos, peces muertos recientemente proporcionan mayor información en el examen post mortem que una muestra de peces sanos.  De esta manera, si se consideran causas de pérdida o mortalidad de peces durante los primeros seis meses después de su ingreso al ambiente marino es posible mencionar la aparición de peces desadaptados (stunts), rezagados, maduros (grilses), deformes, predados, con daño mecánico, muertos por enfermedades y sin diagnóstico.

 

Si bien es cierto, todas las causas mencionadas son posibles de observar en un centro de cultivo durante los primeros seis meses post transferencia, algunas más que otras, la aparición de stunts y de rezagados pueden llegar a ser las principales causas de mortalidad o pérdida, pudiendo los stunts llegar a representar el 43% de la mortalidad total, mientras que, la aparición de rezagados puede llegar al 19%.  Cabe mencionar que los stunts son peces que no han logrado completar su smoltificación en agua dulce adecuadamente y la mortalidad por esta causa ocurre, en general,  en los primeros meses de ingreso al agua salada.  Si el pez es transferido a agua de mar sin haber completado este fenómeno adaptativo morirá, o bien, podrá sobrevivir con alteraciones endocrinas, provocando un crecimiento deficiente.  Por otra parte, los rezagados son peces smoltificados, delgados, largos, de baja condición corporal que crecieron durante las primeras fases de cultivo pero que, por alguna razón, dejaron de hacerlo.  Tanto los peces desadaptados como los rezagados presentan bajo o nulo rendimiento productivo, lo que se traduce en un bajo crecimiento.

 

El hecho de que un 43% de la mortalidad o pérdida de peces de un centro de cultivo sea posible de explicar por la aparición de stunts, es decir, peces no totalmente adaptados al ambiente marino, permite inferir que la decisión, por parte de los productores acerca del cuándo llevar a cabo la transferencia de peces, es trascendental para lograr una buena producción.

 

Con lo anterior, surge con más fuerza entonces el concepto de “calidad de smolt”.  De esta forma, peces smolts de calidad debieran ser entonces peces que se encuentren dentro de la ventana de smoltificación y, por tanto, adaptados para osmorregular; una vez en el mar, debieran ser lo suficientemente robustos como para presentar resistencia a enfermedades, buen crecimiento y utilización de alimento, sin malformaciones y para soportar desafíos ambientales y stress.  Mientras que la robustez sólo es posible estimarla a posteriori de la transferencia al mar, la ventana de smoltificación y la adaptabilidad para osmorregular se pueden estimar a priori.

 

Los métodos de ensayo para la estimación de smoltificación más utilizados actualmente pueden ser descritos en términos del equipamiento y tecnología necesarios para realizar la estimación versus la eficiencia de los resultados del método usado.  De esta manera, la observación de la conducta de los peces y el índice fenotípico smolt requieren de un bajo equipamiento y tecnología ya que sólo es necesaria la observación, sin embargo, la eficiencia de la predicción también es baja.  También con una eficiencia baja se encuentran los métodos de medición de la tasa específica de crecimiento y del factor de condición, aunque requieren de la realización de cálculos.  De estos cuatro métodos es posible afirmar que, por sí solos y en conjunto, son necesarios porque algunos de ellos se usan en otros parámetros productivos pero no son suficientes si se desea hacer una buena predicción de smoltificación.

 

Con la necesidad de equipamiento y tecnología media alta se encuentran los métodos de ensayo que miden las concentraciones de Na+ y Cl- en el plasma sanguíneo y la actividad de la enzima Na+K+ATPasa presente en las células cloro del tejido braquial.  Mientras que la medición de electrolitos plasmáticos utiliza peces experimentales, que deben ser sometidos a un no simple diseño experimental de desafío en agua de mar, la medición de actividad ATPasa branquial ha mostrado tener, hasta el momento, una mayor eficiencia de predicción al estimar smoltificación, ya que se enfoca en estudiar directamente el órgano responsable de la adaptación al ambiente híper osmótico.  Es necesario destacar que recientemente hemos desarrollado, en nuestro laboratorio, un método de ensayo basado en la medición de índices transcripcionales de genes causalmente relacionados a smoltificación que ha permitido generar lo que llamamos índice molecular y que ha permitido describir una ventana molecular de smoltificación.

 

Si bien es cierto, consideramos que cada uno de los métodos de ensayo mencionados, por sí solos, no son suficientes para hacer una estimación de la adaptabilidad de los peces para osmorregular, en su conjunto, nos entregan una visión integral del estado fisiológico en que se encuentran al momento de las mediciones.  Especial atención merecen la medición de actividad ATPasa Branquial y el índice molecular de smoltificación ya que ambos métodos presentan una alta eficiencia de predicción y, entre ambos, se consideran, a la vez, dos niveles de organización independientes y complementarios entre sí.  Mientras que el método de ATPasa Branquial mide la actividad de las proteínas después de su transcripción, traducción, ensamblaje en las membranas y plegamiento, para alcanzar su estructura cuaternaria funcional, con el índice molecular se mide precisamente la expresión y síntesis de proteínas directamente responsables de la capacidad para osmorregular.

 

Finalmente, es posible establecer que las causas de mortalidad o pérdida de peces, durante el proceso productivo, son múltiples y no excluyentes entre sí, en especial durante los primeros meses post transferencia al ambiente marino, la calidad de los smolts transferidos al mar es trascendental, definitoria y limitante para una buena producción.  Si se analiza la respuesta biológica de los peces a las manipulaciones de la temperatura y del fotoperiodo, en forma integral, utilizando todas las herramientas diagnósticas que ofrece la biotecnología actual, será posible reducir la pérdida y mortalidad de peces debido a la aparición de stunts.

 

Figura 1: Fenotipos de Salmo salar en tres estados de desarrollo. a. alevín, b. parr y c. smolt.  Notar la desaparición de las marcas parr a los costados y el color plateado que adquieren durante la smoltificación.  También los márgenes de las aletas se van haciendo más oscuros.

Por Marco Yévenes,

MSc. Laboratorio ETECMA Castro

marcoyevenes@etecma.cl

 

Revista Mundo Acuícola

Edición 96

Marzo-abril de 2014



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