Jueves
22/06/2017
Cultivo de piure en caletas de pescadores artesanales, una alternativa de diversificación
En esta edición, nos trasladamos hasta la Caleta de Guayacán, de Coquimbo, para conversar con los pescadores pioneros en este exitoso cultivo que hoy ya está formalizado y que cada vez se amplía hacia otras caletas de la zona.
05/05/2014


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Cultivo de piure en caletas de pescadores artesanales, una alternativa de diversificación

Pyura chilensis, conocido comúnmente como piure, es un tunicado de importancia económica, extraído por los pescadores artesanales a lo largo de la costa chilena. Se concentra sobre todo, en aguas ricas en nutrientes, en la zona intermareal baja y submareal alcanzando hasta 70 m de profundidad.

Tiene además, importancia ecológica ya que interactúa con otras especies debido a que sus agrupaciones de individuos forman un sustrato (túnica) manteniendo una gran diversidad biológica, la que sirve de alimento para otras especies. Pyura chilensis,  a su vez,  es una fuente directa  de alimento para humanos, aves, gastrópodos carnívoros, convirtiéndose en el alimento preferido del loco.

Al igual que otros recursos marinos, la presencia de piure ha disminuido en nuestras costas, lo que está motivando diversas iniciativas para su recuperación, es así como los pescadores artesanales de Coquimbo, comenzaron hace algunos años un pionero cultivo, lo que han desarrollado con gran éxito, convirtiéndose en un referente para el cultivo de esta especie en la IV Región, al que se han sumado diversas caletas y universidades del norte y sur del país.

Por esta razón, nos trasladamos hasta la Caleta de Guayacán en Coquimbo, donde nos contaron de su trabajo. "La  idea nació de don Alfredo Lillo, un antiguo pescador de la caleta de Guayacán, quien vio que en el amarre de los botes se criaban los piures, entonces empezó a tirar cordeles, hasta que un día fue mucha la cosecha, nosotros vimos que era productible y tiramos líneas para que captaran piure y pudiéramos cosechar", nos cuenta Sergio Peña, Secretario del Área de Manejo y Gremio de la Caleta de Guayacán. "Don Alfredo falleció hace aproximadamente 10 años, pero nos dejó esta herencia por donde han pasado varias generaciones", recuerda Peña, quien agrega, además, que actualmente, la mayoría de las caletas de la IV Región tienen piure.

Sin embargo, las familias de los pescadores de Guayacán  no viven sólo del cultivo de piure, esta es una actividad que realizan de forma adicional a la pesca, principalmente en los meses de verano, cuando la actividad pesquera es más baja. Esto podría cambiar y transformarse en una actividad constante ya que en la caleta han legalizado su cultivo para producir semillas y trabajan en un proyecto.

En este contexto, la Universidad Católica del Norte (UCN), se adjudicó un proyecto en el III Concurso del Programa Hacia una Acuicultura de nivel mundial (HUAM) - FONDEF 2008, donde han trabajado durante los últimos tres años junto a los pescadores de la caleta de Guayacán,  Peñuelas y Totoral. La iniciativa tuvo por objetivo lograr el cultivo del piure, probar su uso como alimento para locos y transferir los conocimientos y técnicas obtenidas a los pescadores beneficiarios. Es decir, “aprender a producir, usar el piure para engordar locos y ayudar a los pescadores a aprender de tecnologías, indicó Wolfgang Stotz, director del proyecto.

Los profesionales de la Universidad Católica del Norte, junto a pescadores artesanales de las tres caletas, trabajaron para producir semilla en laboratorio, por medio de diversos experimentos, para  fijar larvas en diversos sustratos y probar distintas condiciones de crecimiento. Esto último, porque  pensaban que, al igual que otras especies, al estar muy juntas, competirían por el alimento y no crecería adecuadamente, sin embargo con este proyecto probaron que para el piure la situación es diferente y comprobaron que crece mucho mejor mientras más hacinado esté.

En esta etapa del proyecto fue muy importante la experiencia de los pescadores de la caleta de Guayacán, quienes fueron pioneros en esta iniciativa y ya tenían funcionando el cultivo e incluso habían entregado líneas de cultivo a otras caletas, masificando de esta manera el cultivo que actualmente se encuentra a lo largo de prácticamente toda la Región de Coquimbo. Al respecto, los pescadores de Guayacán nos cuentan que los primeros en interesarse en el cultivo fueron los pescadores de Los Vilos, quienes se llevaron un par de cuelgas, las que pesaban entre 15 a 20 kilos, cada una, con la finalidad de utilizarlas como alimento para loco, sin embargo no les resultó el primer intento ya que, al parecer, amarraron mal las líneas y se las llevó la corriente, pero en un segundo intento encontraron la técnica para cultivarlos y ahora tienen sus propias líneas.

Consolidando conocimientos

El cumplimiento del primer objetivo del proyecto, les permitió a los pescadores consolidar sus conocimientos sobre la engorda del piure, y confirmar que éste crece más a mayor densidad de cultivo, prácticamente no requiere manejo y que no conviene dejarlo crecer mucho, porque se va produciendo más túnica que carne. Los pescadores de Guayacán, por ejemplo, realizan el cultivo con malla anchovetera, poniendo cuelgas de 2 metros de profundidad en una línea madre cada 1 metro, a cada cuelga le ponen una boya para marcarla, sin embargo, pasados un par de meses de cultivo tienen que poner más boyas porque el peso del piure aumenta demasiado y las va hundiendo. El proceso completo, desde que instalan la malla anchovetera hasta que cosechan, dura un año y dos meses, aproximadamente, momento en que finaliza el cultivo y deben sacar por completo las cuelgas de piure en tamaño comercial.

En este sentido, y por las razones antes mencionadas, se puede decir que el cultivo de piure es rentable sin mucha inversión, con poca tecnología y pocos cuidados de manejo, lo que es conveniente para numerosas caletas, ya que esta actividad se convierte en una ingreso adicional  donde pueden aprovechar de obtener recursos en los meses que son malos para la pesca. Sergio Peña nos cuenta que "el cultivo de piure está legalizado hace sólo unos meses atrás, para vender semillas, para que otras personas las engorden, después viene el proyecto para vender piure en tamaño comercial, que es lo que realmente les conviene a los pescadores", nos expresó. Por su parte Pascual Aguilera, presidente de la Asociación Gremial de Pescadores Artesanales de Guayacán indicó: "Nosotros somos pioneros en hacer acuicultura en áreas de manejo, sin duda que con esta aprobación se logró el objetivo  de hacer las cosas de manera formal (…) El hecho de tener permiso, nos permite dar a conocer y difundir lo que se está haciendo, ahora podemos ofrecer nuestras semillas de piure a través de internet, podemos sacarle un mejor partido en ese aspecto. Además, nuestra experiencia nos permitiría incluso transmitir lo que hemos aprendido".

Piure como alimento de loco

Respecto al segundo objetivo del proyecto, el uso del piure como alimento para locos, representa una alternativa atractiva ya que la experiencia demostró que a los 45 días de ser alimentados con piure, los locos mostraban un 36% de aumento en el peso de su pie, que es la parte comestible. Además, comprobaron que con un kilo de carne de piure, que se comercializa entre $1500 y $3.000, se pueden producir 800 gramos de carne de loco, cuyo precio fluctúa entre $4.050 y $5.670. No obstante, el costo extra en mano de obra para mantener y alimentar locos requiere de gran densidad de cultivo (al menos 10 mil locos) para que el negocio de engorda con piure sea atractivo.

“Pensamos que ahora se debe trabajar fuertemente en el repoblamiento del fondo con piure, que sólo progresará si los propios buzos y pescadores lo desarrollan, apoyados por investigación”, dijo Stotz.

Traspaso de tecnología

La experiencia obtenida en Caleta Guayacán fue fundamental para lograr el tercer objetivo y poder  traspasar las tecnologías desarrolladas. El equipo de investigadores, junto a pescadores y expertos externos, evaluó en terreno los factores que habían permitido el exitoso cultivo que ellos realizan.

Los pescadores que trabajaron en el proyecto aprendieron a producir sus propios piures en laboratorios de la UCN, para  luego replicar la técnica en sus propias caletas ya que comprobaron que para iniciar el cultivo, lo pueden hacer con los medios que cuentan y no se necesita un laboratorio. Además, "la Universidad traspasó en comodato una serie de equipos a las caletas: estanques para mantener reproductores de piure, fijar larvas de piure y mantener juveniles antes de sacarlos al mar; motobomba, para llenar los estanques sin depender de la electricidad; compresor de buceo, y una lupa, para que puedan ver y revisar lo que producen, pero también, para que vayan conociendo más del mundo marino que los rodea y que no se ve a simple vista”, dijo Wolfgang Stotz.

Finalmente, se puede decir que la experiencia fue distinta para cada una de las caletas, por ejemplo  los pescadores de Peñuelas indicaron que para ellos fue un aprendizaje muy importante  ya que no sabían cómo iniciar un cultivo de piure, se dedican prácticamente a recolección de machas y cuando ésta se acaba quedan sin una fuente de trabajo, mientras que para los pescadores de Guayacán, que ya dominaban la técnica, esta fue una consolidación de conocimientos y ahora piensan en darle valor agregado ya que poseen una planta de procesos y están próximos a la remodelación de la caleta.  Para los pescadores de Caleta Totoral, en cambio, la experiencia no fue muy satisfactoria ya que las condiciones ambientales no eran buenas para el crecimiento del piure, sin embargo aprendieron igual de su cultivo.

Se puede concluir, entonces, que es posible cultivar este recurso con poca inversión y poco manejo de individuos, pero contando con condiciones de agua adecuadas. Además, la alternativa de usar piure para alimentar locos es rentable a mediana y gran escala, obteniendo un excelente rendimiento. Por otra parte, esta iniciativa, se convierte, además, en el desarrollo y diversificación de la pesca artesanal en áreas de manejo, permitiendo a los pescadores contar con una actividad adicional.



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