Miércoles
22/11/2017
¿Hecho aislado o llamado de alerta para la industria salmonera?
Especialistas analizaron con Mundo Acuícola la presencia del virus ISA en dos centros de cultivo de la Región de Aysén.
17/05/2013


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¿Hecho aislado o llamado de alerta para la industria salmonera?

A comienzos del mes de abril la industria salmonera y, por qué no decirlo, todo el sur de Chile revivió los fantasmas del año 2007.  El virus ISA hacía su aparición en dos centros de cultivo de la Región de Aysén -Garrao de Los Fiordos, en el barrio 18D y, King de Multiexport, en el barrio 20-, con lo que volvía la preocupación para trabajadores, empresarios y la banca vinculada con el sector, mientras el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura llamaba a la calma.

La Bolsa de Santiago no estaba ajena a la coyuntura del momento y las firmas listadas en el Índice Salmón mostraban una fuerte baja.  Mientras tanto, la autoridad declaraba emergencia sanitaria en Macrozona 6 y restringía paso de embarcaciones en el sector.  Así se estableció una Zona de Protección y de Alta Vigilancia de 16,2 millas, la cual fijaba muestreos cada 15 días y facultó a Sernapesca a restringir las siembras y destinos a acopios.

Hasta ahí todo era incertidumbre y la industria esperaba el paso de los días para ver si aparecían más centros con presencia del virus.  Sin embargo, días más tarde la misma autoridad daba una dosis de alivio a todo el rubro al descartar la existencia de nuevos brotes de la enfermedad tras verificar el 100% de los centros en el Zona de Alta Vigilancia, es decir, 28 centros calificados “en riesgo”.

Críticas y opiniones

Con el regreso del ISA a los centros de cultivo, comenzaron a surgir una serie de opiniones y críticas sobre la real situación sanitaria de la industria salmonera chilena.  Una de las voces críticas surgió desde de la Asociación de Productores de Salmón Coho y Trucha (Acotruch), donde mostraron su  preocupación sobre la similitud del escenario actual con el patrón sanitario ocurrido del año 2007.  Concentración de la producción en algunos barrios, altas densidades de las balsas jaula y sobreproducción, son los principales reparos planteados por la entidad presidida por Julio Traub, quien llamó a las firmas a producir conscientemente, resguardando el patrimonio sanitario nacional.

Desde el Parlamento y la pesca artesanal también se emitieron comentarios de advertencia sobre las prácticas de las empresas salmoneras.  El diputado Patricio Vallespín señaló que, si bien las compañías y empresas estarían actuando responsablemente y de manera transparente, ve con incertidumbre si la capacidad fiscalizadora de Sernapesca es la requerida para enfrentar estas situaciones.

Los cuestionamientos de la pesca artesanal se emitieron desde la misma Región de Aysén, donde dirigente de la pesca artesanal de Isla Toto y  director del Consejo Nacional de Defensa de la Pesca (Condepp), Juan Carlos Navea, denunció que las medidas paliativas para atacar el piojo de mar o Cáligus, que actuaría como vector del virus, está provocando la muerte de ovas y larvas de otras especies marinas.

Mientras tanto, desde Sernapesca se enfatizó que para un adecuado control y prevención de la enfermedad de ISA, resulta fundamental la detección oportuna de la enfermedad o del agente y su rápida eliminación, además de la protección de los centros negativos.  La Asociación de Productores de Salmón de Chile, SalmonChile, mostró su confianza en la actual regulación sanitaria y aseveró que la industria está preparada para monitorear y controlar la presencia del virus.

A juicio de Eduardo Aguilera, Biólogo Marino y PhD (c) en Acuicultura, “lamentablemente esta enfermedad llegó para quedarse y la industria debe aprender a convivir con ella.  Si observamos lo que pasó en Noruega, ellos también tuvieron su crisis de ISAv y luego han seguido relativamente bien, tanto que ya están en el orden de producción del millón de toneladas.  Si vemos, prácticamente todos los años tiene hallazgos de ISAv y no necesariamente brotes”, dice el consultor.

El propio Aguilera destaca que la situación actual es muy distinta a la que vivió la industria hace unos años.  “Ahora existen sistemas no sólo de monitoreo sino que de zonificación de la actividad, así como mucha mayor conciencia de la industria y de la autoridad.  Creo que esta situación debería estar controlada y nos debe llamar a no bajar la guardia”, asevera el profesional.

En la misma línea, Dr. Juan Guillermo Gormaz, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile considera que desde cualquier punto de vista, la autoridad, el gremio salmonicultor y los epidemiólogos acuícolas están mejor preparados para hacer frente a eventualidades y prevenir una nueva crisis. 

Buscando una explicación

Fernando Mardones, investigador de la Universidad de California Davis, participó en la primera publicación que describe la epidemia de virus ISA del 2007.  El científico chileno realizó su tesis doctoral sobre epidemiología veterinaria, por lo que ha seguido atentamente el desarrollo de la crisis salmonera desde sus orígenes.  Mardones analizó cómo se diseminaron los centros del cultivo en ese entonces y, junto a Pablo Valdés, otro investigador nacional de la Universidad de California Davis, han llegado a la conclusión de la fuerte conexión entre ISA y Caligus.  “Parece ser que la cepa avirulenta (HPR0) está en el ambiente y, con el aumento de peces en el agua, se presenta una carga parasitaria mayor.  Esto trae consigo enfermedades como SRS y una mayor susceptibilidad e infecciones bacterianas, que son las condiciones propicias para que aparezca la cepa virulenta”, comenta el investigador de la Universidad estadounidense a Mundo Acuícola.

A juicio de Mardones, hoy no existe un parámetro científico para establecer una densidad de peces adecuada para una balsa jaula.  “Efectivamente se bajó la densidad de peces (tras la crisis del virus ISA anterior), pero igualmente la concentración de centros de cultivo a esas densidades es propicia para que los virus se diseminen”, agrega.  No obstante, valora la rápida comunicación, por parte de Los Fiordos y Multiexport con la autoridad, lo cual, según su opinión, no ocurrió en la epidemia pasada.  “Esto demuestra que se ha generado una confianza entre la industria y Sernapesca.  Eso es un cambio total con respecto a lo que ocurrió anteriormente.  Lo otro tiene que ver con los movimientos de peces, que esa vez diseminaron la infección hacia otros lugares, pero en este caso hubo una rápida restricción del movimiento de naves, mucho más pensada, lo que obviamente limitó la diseminación hacia otras zonas”, explica el experto de la Universidad de California Davis.

Para Eduardo Aguilera, es probable que el aumento de la biomasa en los centros de cultivo se ha convertido en factor de riesgo por sí mismo.  “Es interesante considerar que inmediatamente, tras el brote de ISAv del año 2008, la situación sanitaria de la industria fue muy buena y, ahora, tras la impresionante recuperación de la capacidad productiva de la industria, vemos que los parámetros productivos y sanitarios se han deteriorado”.  A juicio del consultor, esto puede ser una evidencia que es necesario que cada empresa realice evaluaciones exhaustivas respecto de la real capacidad de carga de cada centro de cultivo.  “Por supuesto que no es factible económicamente cultivar un pez por jaula, pero hay que determinar cuál es el óptimo que el ambiente puede soportar”, comenta Aguilera.

Buscando el camino correcto

En cuanto a cómo se debe actuar como industria para prevenir los temidos casos de virus ISA, los especialistas tienen distintas recomendaciones y sugerencias.  Una de éstas se centra en la relevancia de seguir las recomendaciones que ha señalado la autoridad y tener protocolos definidos por cada empresa.   “Esto debería permitir reducir y mantener bajos los factores de riesgo desde el punto de vista sanitario”, indica Eduardo Aguilera.  El profesional agrega que sería interesante tomar en cuenta herramientas no tradicionales, como el uso de jaulas de cobre, ya que tal como explica, existen reportes que demuestran el efecto de filamentos de aleación de cobre que se usan en este tipo de jaulas sobre varios patógenos de salmones, tanto bacterianos como virales.  “Estos son resultados muy interesantes y que deberían ser monitoreados a mayor plazo en las jaulas de los centros de cultivo.  Específicamente estos ensayos fueron muy buenos para reducir, hasta un 99.99% de las partículas virales de ISAv, en 30 minutos por contacto directo”, puntualiza Eduardo Aguilera.

Según el Dr. Juan Guillermo Gormaz, en la actualidad casi todo en la salmonicultura ha mejorado, “exceptuando gran parte de la formulación de alimentos, donde todavía prevalecen ampliamente las planillas de mínimo costo por sobre criterios biológicos, producto de la falta de I+D+i de estándar europeo a nivel local”.  Gormaz es enfático en señalar que la no ponderación del factor nutricional podría dar origen a inmunosupresión y que es necesario mantener los buenos resultados del comienzo de la recuperación de la crisis. Marcelo Cortez, investigador del Centro de Biotecnología Acuícola de la Universidad de Santiago, llama a mantener la vigilancia, señala que el virus ISA se encuentra en la misma familia del virus de influenza humana y una vez que se asienta en un lugar es imposible erradicarlo.  “El virus va mutando y siempre aparecen cepas nuevas.  Por eso es importante la vigilancia permanente y para ello se requiere invertir en investigación y en desarrollo tecnológico”, acota Cortez.

Finalmente, Fernando Mardones destaca el proyecto Innova Corfo mediante el cual, con su equipo de trabajo y otras instituciones como el IFOP, desarrollaron un modelo de simulación de transmisión de ISA entre centros de cultivo, el cual está en su fase final y se presentará a la industria salmonera a fines de 2013.  “Lo interesante de este modelo es que se construyó en base a la epidemia pasada, pero adaptado a las condiciones actuales.  Lamentablemente, como no llegamos a tiempo con información actualizada, no pudimos hacer algunos ejercicios de simulación para ver los resultados.  Pero es la primera vez que en Chile se hace un modelo de simulación aplicada a enfermedad animal”, añade Mardones, quien subraya la relevancia de tener una herramienta de estas características a la hora de enfrentar una situación de emergencia.



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