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30/03/2017
La industria acuícola sigue mirando hacia los países emergentes y los proveedores esperan mayor compromiso
Un 2013 con menos incertidumbre que el año pasado parece ser la tónica del sector acuícola a la hora de hablar de proyecciones productivas y económicas.
18/03/2013


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La industria acuícola sigue mirando hacia los países emergentes y los proveedores esperan mayor compromiso

Este será el año de la diversificación en la acuicultura”.  Así lo anunciaba, en el mes de enero, el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Pablo Galilea, durante la inauguración del IV Congreso Nacional de Acuicultura, que se efectuó en Puerto Montt.  La mirada del subsecretario del ramo sobre el sector acuícola es optimista y para ello tiene argumentos de sobra.  A su parecer, el crecimiento de la demanda de productos del mar, especialmente desde los países asiáticos, va a significar un gran desafío para nuestro país, que tiene el desafío de duplicar la producción acuícola hacia el 2023.  Según Galilea, para alcanzar esta meta, con exportaciones cercanas a los 6 mil millones de dólares, será clave explotar de manera comercial especies como el dorado, el congrio o el bacalao de profundidad, además del cultivo de algas.

Pero, ¿cómo se ve el escenario más cercano para los principales productos de cultivo de nuestro país este año?  Al parecer, con menos incertidumbre que lo que se esperaba para el 2012, pero con varios desafíos en el ámbito económico.  El primero de ellos será cómo seguir enfrentando un difícil escenario financiero, en el caso de la salmonicultura, sin dejar de lado el tema del retraso en los pagos que sufren cada mes sus proveedores.   Para los mitilicultores, la escasez de semilla de hace poco más de un año no redundaría tanto este 2013, pero sí miran de reojo lo que está pasando en los mercados donde están presentes hace un tiempo (España), y también hacia los países donde están consolidando presencia en el corto plazo (Rusia, Brasil, México).

Enfrentando bajos precios

Se sabe que el mayor dolor de cabeza de los salmoneros, este último tiempo, desde el ámbito comercial, ha sido el bajo precio internacional de su producto.  Ante esto, el gerente general de SalmonChile, Cristian Moreno, se muestra confiado en que al ser una industria cíclica, los precios debieran ir mostrando una tendencia al alza hacia fines de este año (ver entrevista aparte). De hecho, ya durante los primeros meses del año, estos números muestran una recuperación, que ha redundado en un repunte de las acciones salmoneras en la Bolsa de Santiago.

Un poco menos optimista es el Presidente de la Asociación de Productores de Salmón Coho y Trucha (Acotruch),  Julio Traub.  A su parecer, la situación general de las exportaciones nacionales podría mejorar a fines de 2013, siempre y cuando la producción se sitúe como máximo en unas 400 mil toneladas.  “Hoy no podemos asegurar que el mercado se expandirá durante el 2013, es por eso que los productores debemos tomar conciencia de lo que el mercado demanda, de lo contrario si aumentamos la oferta sin duda los precios continuarán cayendo”, puntualiza.

Para el representante de Acotruch, la industria chilena se encuentra en una situación muy difícil por el fuerte aumento de los costos de producción y bajos precios por los altos volúmenes producidos. “Hay mucha información donde se señala esto, sin embargo los productores de salmón coho, salar y truchas siguen aumentando sus producciones y la autoridad sigue generando nuevas normativas que encarecen la producción, sin antes medir si las normativas vigentes han generado los objetivos sanitarios  por las que fueron instauradas”.  Según Traub, Chile posee ventajas comparativas para el cultivo del salmón respecto del resto de otros  países productores, como buenas condiciones de temperatura del agua,  lo que permite mayor velocidad de crecimiento,  lo que se traduciría en menores costos de producción.  No obstante, a su juicio, todo este escenario cambió.  “Estas ventajas comparativas, que permiten un menor costo de producción  ya no son tal, debido en parte a que las exigencias de la nueva normativa post ISA, que hizo necesaria  aumentar la inversión y los costos de producción”, asevera.

Toda esta nebulosa de bajos precios ha repercutido fuertemente a las empresas que prestan servicios a las firmas del rubro.  “Con respecto a la proyección 2013, será un año complejo nuevamente por la crisis sanitaria y comercial que se vive desde mediados del año pasado.  La anunciamos a las autoridades en octubre del 2011, sin encontrar eco”, sostiene Soledad Zorzano, gerente de la Asociación de Talleres de Redes y Servicios Afines, ATARED.

La representante gremial ve con preocupación lo que se viene este año y señala que “a los proveedores sólo nos queda tomar las provisiones para minimizar el impacto financiero provocado por el nuevo retraso en los pagos.  De un promedio de pago de 45 a 60 días, ya estamos en 90 a 120 días.  La tarea actual para los proveedores es ordenar la finanza interna y recortar gastos; hasta aquí hemos mantenido el nivel de empleo y no se visualiza una reducción sustantiva”.

Zorzano acota que este escenario afecta también los proyectos de expansión y diversificación que han postergado, lo cual tiene por resultado que los asociados ven incrementado su riesgo operacional y pérdida en competitividad.  “Está por verse el repunte de precios en los mercados, luego de la significativa alza en la producción nacional y noruega.  En lo global, pensamos que esta crisis tomará todo el 2013 y el primer semestre del 2014.  Proyectamos una drástica reducción en el número de empresas productoras.  La concentración, sin duda, tendrá impacto en los proveedores y cada gremio tendrá que replantearse las alternativas disponibles”, dice.

Altibajos de los mitílidos

La industria mitilicultora es la segunda en importancia para la acuicultura nacional, pero a lo largo de su historia ha sufrido una serie de vaivenes productivos.  El 2013 no escapa a dicha premisa y ya se vislumbra con una disminución en los volúmenes, aunque los mayores efectos llegarían recién el 2014.  “La escasez de la semilla recién nos va a llegar con más fuerza el año 2014 (40 a 60 %), ya que lo que se está cosechando este año, al menos en Calbuco, es siembra en su mayoría del año 2011 por lo que se estima una baja aproximada para esta temporada de un 20 a 30 % con respecto un año normal”, comenta Walter Kaiser, Presidente de la Asociación de Productores de Moluscos de Calbuco.

Para Eugenio Yokota, vicepresidente del Cluster del Mejillón, otro de los desafíos que debe afrontar la mitilicultura nacional es el comercial.  “Si hay algo fundamental que aprender de la industria es la pésima comercialización de la industria.  No es posible que un negocio de más de 3.500 millones de dólares, los 30 gerentes comerciales no tengan una política de autorregulación de la producción para mantener los precios, mantener unos márgenes mínimos aceptables y, por ende, tener una estabilidad de empleos.  Esto tanto para la industria del salmón como de los mejillones”, apunta Yokota.

Según el representante del Cluster del Mejillón, pareciera que el sector posee “un gen que sólo nos lleva a aumentar la producción como si fuera la única forma de generar márgenes, pero los mercados tienen límites de aceptabilidad y aun no aprendemos pese a sufrir terribles experiencias comerciales.  Debemos madurar comercialmente”, advierte.

Mercados en la mira

Pasada la valla de la crisis del virus ISA, las firmas salmoneras han salido a buscar nuevos mercados.  Es así como SalmonChile comenzó el 2012 una fuerte campaña en Brasil.  Una iniciativa   que destaca el gerente general del gremio Cristian Moreno, asociación que buscará dar continuidad a ese mercado, profundizar nuevos nichos como en Estados Unidos o explorar otros en Asia.

Según Julio Traub, Presidente de Acotruch, es importante destacar que las principales especies de la salmonicultura (Atlántico, coho y trucha) tienen diferencias respecto al mercado objetivo.  Por ejemplo el salmón coho y la trucha son especies exportadas principalmente a Japón.  En el caso del salmón coho existió un aumento considerable de producción respecto del año 2011- 2012, mientras que para el caso del salmón del Atlántico “se pude pensar  que Rusia, Estados Unidos, Brasil y México podrían ser mercados que muestren un aumento de la demanda”.

En la mitilicultura, Brasil y México aparecen como mercados interesantes. ”Ambos países poseen un PIB mayor al nuestro y el N° de habitantes de ambos países llega casi a los 300 millones de habitantes, lo que los convierte en un mercado interesante de explorar y abrir para nuestra industria, sin descuidar los mercados tradicionales como Estados Unidos, Europa y otros”, dice Walter Kaiser, representante de los productores de Calbuco.

Eugenio Yokota, en tanto, cree que dada la situación de una menor producción por la falta de semilla, hoy en día el tema de mercado no es relevante, ya que habrá déficit de producto en todos ellos, por lo que no encuentra sentido buscar nuevos mercados.  “Debemos de tratar de consolidar mercados, o de lo contrario nuestros competidores se quedarán con ellos”, apunta.

Patagonia Mussel

Un nombre que refleja el esfuerzo sectorial por abrir nuevos mercados es Patagonia Mussel, la marca con la que AmiChile y ProChile abrieron el mercado ruso.  La experiencia fue tan exitosa que comenzaron a desarrollar otro proyecto para Patagonia Mussel, pero en el mercado de Brasil. Aunque todavía no se lanza la marca, también tiene grandes proyecciones, ya que se busca incrementar el consumo de este molusco en la línea de alimentación sana y sustentable, manteniendo el protagonismo de las importaciones de mejillón, en que Chile tiene un 95% del mercado.

Pero esto no finalizaría ahí.  Según Cristian Maino, gerente de Marcas Sectoriales de AmiChile, hay otros mercados que también aparecen como muy atractivos y donde  esperan desarrollar una campaña durante el 2014.  Es así como se apuntaría a China y Japón inicialmente, “no por su actual consumo o importación de mejillones chilenos, si no por su gran potencial como grandes consumidores de mariscos y productos del mar”, da a conocer Maino.

El ejecutivo apunta a que en distintas medidas estos mercados representan volúmenes muy interesantes para futuras exportaciones.  “Cuentan con características distintas entre sí, como China que es el principal productor y consumidor de mejillones del mundo, por otro lado Japón, es un mercado muy exigente y con muy buenos niveles de precios, lo que nos permite diferenciarnos de la competencia, al contar con un producto que podría ser evaluado como el de mejor calidad del mundo, tanto por la tecnificación en su proceso, como por las inigualables condiciones medioambientales en que se produce”, precisa Cristian Maino.