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30/03/2017
La incertidumbre que rodea a la mitilicultura chilena tras la grave escasez de semilla de choritos
La escasez de semilla de mejillón chileno representa un grave obstáculo para el crecimiento de la industria mitilicultora nacional. Ya se sabe que traerá consecuencias en la producción del año 2013 (hasta un 60% menos) y posiblemente del 2014.
07/08/2012


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La incertidumbre que rodea a la mitilicultura chilena tras la grave escasez de semilla de choritos

A fines de 2011, una señal encendió la alerta en algunos investigadores y productores de choritos en la Región de Los Lagos.  Algunos muestreos indicaban que había una escasez de larvas de mitílidos en las aguas cercanas al estuario de Reloncaví y Hualaihué, una zona que constituye el mayor semillero de la industria.  De inmediato comenzaron a programarse algunas reuniones con las autoridades para tratar el tema con mayor profundidad.

Sin embargo, la escasez de semilla de mejillón chileno ya era un hecho concreto, del cual ya se sabe que traerá consecuencias en la producción del año 2013 (hasta un 60% menos) y posiblemente del 2014.  Eso sin contabilizar que para este año también se espera una baja de un 30% respecto de 2011.  “El crecimiento de la industria claramente estará postergado momentáneamente debido, por una parte, al problema actual de la escasez de semilla que producirá una disminución de la producción para este y el próximo año y, por otra, a la necesidad previa de diversificar el mercado”, explica Rodrigo Rosales, presidente de la Asociación de Mitilicultores de Chile, AmiChile.

“Por ahora, para la producción del año 2013 creemos que habría una baja de al menos un 30 a 40% y con la ilusión de que esta nueva temporada de captación del año 2013 se recupere la fijación de semilla ya que si no entraremos en una crisis mayor”, complementa Walter Kaiser, presidente de la Asociación de Cultivadores de Moluscos de Calbuco.

Tal como lo recalca Kaiser, para Calbuco es muy complicado este fenómeno de baja captación de semilla, ya que se le suma un segundo efecto, que es la escasez de fitoplancton en la zona, que por segundo año consecutivo los afecta.  “Hay productores que llevan dos temporadas sin cosechar u otros que lograron cosechas parcializadas de sus centros y ahora se ven afectados por esta baja captación de semilla con lo que se verán empobrecidos al no tener una masa crítica en el agua para lograr su punto de equilibrio por los  altos costos que significa mantener un centro operativo y el pago de impuestos, patentes, Infas, PSMB”, expresa el representante de los mitilicultores de Calbuco.

Primeras señales de alerta

Investigadores de Fundación Chinquihue fueron algunos de los primeros especialistas en la materia, que desde el año pasado, ya estaban al tanto de situaciones anómalas relacionadas con la abundancia de larvas de choritos.  Esto porque desde tres años están desarrollando un proyecto que busca incorporar a los pescadores en el proceso de monitoreo de larva, con el fin de mejorar la captación de semilla en la zona de Cochamó, una de las principales áreas de captación de la industria de los mitílidos.

 “Lamentablemente, en la última etapa del proyecto tuvimos el problema de esta crisis de semilla, y eso de alguna forma afectó el normal desempeño del proyecto”, explica Luis Olivares, investigador de Fundación Chinquihue.

“En el primer año se hizo todo un trabajo de tomar muestras, de capacitar a los pescadores, pero justamente en este período, donde íbamos a reforzar ese trabajo surge que no hay larvas.  Ahora, debido a estos monitoreos, nosotros les dijimos a los pescadores que algo estaba pasando y que era probable que no haya captación”, agrega Viviana Videla, también investigadora de Fundación Chinquihue.

Eso fue en diciembre de 2011, por lo que a finales de ese mes prácticamente no había larvas en el agua, en comparación con años anteriores, cuando hubo una buena captación.  Después de constatar ese hecho, se dio aviso a las autoridades y a principios de enero se hizo una reunión con Subpesca, donde se conversó la situación.

Posibles causas

Acerca de las posibles variables que podrían haber incidido en la drástica disminución larval, hay una serie de hipótesis que hasta el momento no han sido comprobadas, principalmente por la falta de información sostenida en el tiempo de distintos parámetros ambientales.

“La verdad es que hay un sin número de hipótesis pero estamos un tanto complicados en levantar alguna en particular.  Lo que sí tenemos claro es que en el agua no hubo suficiente fitoplancton o algo está matando al fitoplancton, lo que se traduce en escasez de alimento para sustentar la primera fijación larvaria, o se está generando una especie de competencia por el alimento, al tener centros de engorda en lugares eminentemente de captación de semilla”, apunta Walter Kaiser.

Para el representante mitilicultor, también se cree que hay algún efecto larvicida sobre las especies autóctonas, por los químicos usados en el baño del caligus.  “La verdad es que por ahora hay un sin fin de hipótesis y se le está solicitando a Subpesca y al Estado, en general, que levante los estudios necesarios para ir generando un mayor entendimiento de lo que está pasando en nuestro medio”, afirma Kaiser.

“Hay una problemática en la disponibilidad de semilla, creemos que por varios factores.  El primero de ellos es que hace dos o tres años atrás había mucha oferta de semilla, pero una escasa compra.  Entonces, la gente dejó de colocar colectores en el agua.  Incluso llegó un momento de que las empresas de engorda buscaban comprar semilla y no había en ningún lado, porque nadie se arriesgaba a poner colectores, por no ser un buen negocio.  Pero este año hay una baja oferta, pero un precio alto, por lo que creo que un par de años más la captación de semilla va a ser buena”, señala el presidente de la Federación de Sindicatos de Pescadores Artesanales de Hualaihué y del Sindicato del Fiordo Comau, Carlos Sánchez.

A esto hay que sumar el cambio que se ha experimentado en cuanto a las zonas de captación de semillas, lo cual impide un seguimiento histórico de los semilleros.  Si hace un par de décadas atrás, ésta se concentraba en la Provincia de Chiloé, específicamente en lugares como Yaldad o Putemún, hoy la zona de la Carretera Austral representa la mayor área semillera de la industria.  

¿Factores ambientales o deterioro genético?

A juicio de Eduardo Tarifeño, investigador de la Universidad de Concepción, el problema de la captación de semillas de choritos en la Región de Los Lagos tiene varias posibles causas que muchos ya han entregado (efecto del volcán Chaitén en acidificación de las aguas, antibióticos y químicos antiparasitarios en la salmonicultura), pero personalmente cree que las causas son más biológicas que ambientales.  “No se debe olvidar la situación que tuvo la mitilicultura hacer 2 ó 3 años atrás, cuando los centros de cultivos no podían cosechar porque el estado de condición de los choritos indicaban que no estaban suficientemente gordos y los rendimientos en la entrega en plantas eran muy bajos (< 20%)”, asevera.  Según Tarifeño, por ello muchos mitilicultores dejaron sus producciones en las líneas en espera que los choritos engordaran, a pesar que tenían las tallas adecuadas para la cosecha.  “Hay que considerar que la gordura de un chorito se debe al crecimiento del tejido gonádico, por lo tanto, si los choritos no engordaron en temporadas pasadas, ello significaba que no habían logrado generar gametos y, por lo tanto, la reproducción estaba afectada”, advierte.  ¿Cuánto de este efecto es lo que se vio en la temporada de captación de semillas 2011-2012? ¿En qué condición quedaron los reproductores en las temporadas pasadas?  Tarifeño desconoce si la falla de captación de semillas reciente estuvo precedida por bajos rendimientos en las plantas.  “Si así fuera, estaría indicando que la reproducción en los centros semilleros también falló”, dice el especialista de la UdeC.

A su parecer, otra opción factible, es que hay un efecto de "deterioro genético" en los bancos reproductores debido al gran aumento de instalación de colectores para captar semillas y abastecer la creciente demanda de parte de los centros de cultivos.  Y, es que el proceso de captación de semillas en el medio natural (centros semilleros) está basado en la selección natural. “Es decir, lo que se capta y se obtiene como semillas, es lo que ha pasado por todo el proceso de selección natural y es lo mejor que queda al final del proceso.  Estos individuos seleccionados deberían quedar en los mismos bancos reproductores para continuar aportando sus genes en la supervivencia del banco”, añade Tarifeño.

Sin embargo, a su parecer, cuando se les capta con los colectores y se les saca del sistema natural para crecerlos en otros lugares y cosecharlos además antes que se reproduzcan, significa que se está evitando la renovación natural de los bancos reproductores, "envejeciendo los bancos"  que van perdiendo su calidad fisiológica y genética  en la generación de nuevas semillas. ¿Consecuencia de esto? En forma gradual, los bancos van perdiendo su capacidad de generadores de semillas.  Una posible solución para el especialista de la Universidad de Concepción es determinar capacidad de cargas de colectores por sectores que sean definidos como centros semilleros y establecer calendarios de rotación en las temporadas de captación para permitir la recuperación de los bancos semilleros.

Falta de información

Hasta el momento, lo único claro es que falta información para afirmar con certeza a qué se debe el problema.  Según Carlos Molinet, investigador del Instituto de Acuicultura de la Universidad Austral de Chile, dicha entidad ha estado observando que, al menos, desde el año 2006 hay una problemática en la industria mitilicultora.  Esto principalmente por una sobrecarga en los sistemas productivos.  “Hemos estado conversando con la industria para promover la implementación de sistemas de monitoreo sencillos, no muy caros.  Pero es lamentable que tengamos que llegar a esto para decir que no tenemos datos.  Es difícil decir que esta crisis se debió a tal variable si no existe información previa”, comenta el especialista de la UACh.

Molinet agrega que es necesario tener información para decir algo responsablemente y no ponerse a especular.  “Y, ojo que no sabemos lo que viene a fines de este año.  Por esto urge recolectar información desde ya.  Sabemos que hay muchas líneas de cultivo y eso es lo único que tenemos claro”, dice con preocupación.

“En lo personal, creo que hay varias causas,  pero hay cosas que no sabemos, sobre todo información básica, como la cantidad de nutrientes que hay en las distintas zonas de captación, que es muy importante, porque los nutrientes inician el proceso de producir el alimento para los choritos”, agrega Viviana Videla.

En diciembre de 2011, uno de los aspectos que llamó la atención de los investigadores fue la transparencia de las aguas, que debería tener cierta tonalidad debido a las microalgas, que son la base de la cadena trófica.  “Si no hay alimento, los choritos no se alimentan, y si no comen, no hay madurez sexual, y si no hay madurez no hay descendencia.  Esto se suma a que hay una sobrexplotación de los bancos naturales.  Eso sí es un hecho constatable, porque cuando uno va a Cochamó u otros sitios del estuario (de Reloncaví), ve que donde antes habían piedras llenas de reproductores, hoy son lugares bastante disminuidos”, acota Viviana Videla.

También se observó un aumento, en un grado, en la temperatura del agua, por lo que el fenómeno se podría asociar en alguna medida con el calentamiento global, aunque para ello se requieren estudios de largo plazo.  Para Carlos González, gerente de Fundación Chinquihue, la información disponible actualmente no permite decir si esto es un tema puntual de este año, o si es un proceso que recién está comenzando y en los próximos años se va a seguir experimentando. “Puede ser un fenómeno que se da cada 30 años o algo muy puntual que no se repetiría.  Tenemos algunos antecedentes de pescadores y personas que hicieron muestreos en ese tiempo, de que al parecer esta situación ha ocurrido anteriormente”, sostiene González. 

A juicio del representante de Fundación Chinquihue, también hay una situación de mal manejo de los bancos naturales, ya que en Chile se obtiene semilla de estos sitios, pero además se explotan dichos lugares.  “Por una parte, estás sacando la descendencia y, por otra parte, sacas los reproductores, lo que podría tener consecuencias.  También podría haber un mal manejo en el proceso de captación de larvas, aparte de los fenómenos que pudiesen estar ocurriendo”, dice González.

El investigador y consultor Alberto Paredes, sostiene que hace muchos años viene planteando que “en un momento iba a hacer crisis la colecta natural de semillas, porque el ambiente es cambiante.  Si uno no monitorea algunos parámetros ambientales de lo que ocurre, no va a saber lo que está pasando.  Y es lo que se dio ahora.  Como en los centros de colecta de semillas no se hacen muestreos ni se toman parámetros biológicos o abióticos.  Y, al parecer este año, esas variables cambiaron en comparación a períodos anteriores.  Uno o dos grados de diferencia en el agua, aumenta la madurez de los choritos.  Y en mi opinión, desovaron antes.  Hubo una fijación temprana, al menos en una zona donde yo hice muestreos, que es el área de Cochamó”, expresa Paredes, quien acota que dicho desove temprano puede tener muchas causas, como un cambio en la salinidad, por ejemplo.

Y es que biológicamente existe una ventana de tiempo de 2 a 3 semanas para que las larvas premetamórficas, que nadan libre en el plancton, encuentren el sustrato adecuado (colector) para fijarse y transformase en una futura semilla de chorito.

“Creo que la situación de ahora es un signo alarma.  Es muy importante que se establezcan medidas de manejo, es decir, cuántos colectores poner, evaluar cuál es el banco de reproductores, o evaluar hacia dónde van las larvas, porque están 20 a 30 días en el agua.  Si yo tengo reproductores en un lugar, es muy relevante evaluar para dónde van las larvas, que son su descendencia.  Pero en el estuario hay cientos o miles de colectores, lo que provoca que esa semilla se saque al resto de la región para la engorda, con lo que se hace una presión negativa sobre ese sector.  Entonces, existe cada vez menos biomasa que aporta descendencia”, dice enfática Viviana Videla.

Según los investigadores, hay un tema de fondo, que es el tema de la información que se tiene de estas áreas productivas, que es muy precaria en comparación a otros países que también se dedican a la mitilicultura, como España o Nueva Zelanda, donde hay instituciones de investigación que tienen un presupuesto importante para generar constantemente dicha información, que posteriormente se entrega a los cultivadores.  “Así es más fácil analizar y adelantarse a fenómenos ambientales que si bien no se pueden controlar, sí se pueden tomar mejores decisiones”, explica Luis Olivares.

Proyectos

Aunque no se vislumbran soluciones a corto plazo para paliar la crisis en la disponibilidad de semilla de choritos, actualmente se están iniciando algunos proyectos que buscan mejorar la gestión de este importante insumo para esta industria.  El primero de ellos es un proyecto de Fundación Chinquihue que fue seleccionado por el Concurso de Bienes Públicos para la Competitividad de Corfo, que se denomina “Modelo de Gestión para Áreas Proveedoras de Semillas de Mejillón”.   Mediante dicha iniciativa se evaluarán los bancos naturales, ver de qué zonas provienen las larvas captadas y observar cómo se mueven las larvas.  “Si logramos establecer el origen de las larvas, se podrán proponer medidas de manejo más efectivas que las que existen ahora”, dice Luis Olivares.  Esto incluiría un fuerte trabajo de monitoreo de variables como temperatura y salinidad, además de trabajo genético.  “Queremos realizar una propuesta de manejo basada en el concepto de pago por servicio ambiental, que debería ser financiado por todos los actores, incluyendo el Estado”, agrega Olivares.

Fundación Chinquihue también impulsa otro proyecto FIC regional, que ya pasó la etapa de admisibilidad, que busca producir semillas en condiciones controladas (hatchery).  Así se producirán en hatchery larvas competentes a punto de adherirse a un sustrato y se llevan a zonas de captación para hacer fijación remota.  Esto se haría a través de reproductores que desovarán, y después de unos 20 días desde el desove, cuando la larva busca un sustrato para fijarse, hay dos alternativas: se siembran in situ o se ubican en piletas intermareales.

La idea es evaluar, sobre todo en términos económicos, qué significa producir en hatchery larvas a punto de fijarse y llevarlas a los históricos centros de obtención de semilla, para fijarlas allá. “Aunque es una propuesta de más largo plazo, es una apuesta importante que estamos haciendo para que cuando el medio no nos pueda suministrar semilla, esta producción, en ambientes controlados, podría representar una solución para paliar, al menos en una parte, el déficit en la captación de larvas”, cuenta Carlos González.  

Según Viviana Videla, la gracia que tienen estos sistemas es que se puede adelantar la producción. “Hemos hecho desoves y captaciones en sistemas controlados en septiembre, y ya hemos tenido semillas de uno a dos centímetros en diciembre, cuando ese tamaño semilla tú lo obtienes en mayo.  Entonces puedes adelantar la producción y puedes empezar a jugar con lo que es calidad de la semilla”, indica la investigadora.  “Lo otro es que hay que considerar que la producción de semillas en ambiente controlado permite implementar programas genéticos, además de mejorar cepas y reproductores”, agrega Carlos González.

Son las dos alternativas que Fundación Chinquihue propone como posibles soluciones a la problemática que hoy vive la mitilicultura chilena.

Por otro lado, la consultora Cooperación y Desarrollo Ltda. está dando una asesoría a la Federación de Pescadores Artesanales de Hualaihué, para establecer una metodología de seguimiento de las condiciones ambientales y biológicas en los 16 centros semilleros que dicha federación está impulsando.  Este seguimiento se realizará con el objetivo de definir, en forma más adecuada, el momento de la temporada de instalación en el mar de los colectores de semillas de choritos, en dichos centros, y mejorar las probabilidades de captación de las postlarvas.

“Es destacable que esta Federación está en un proceso de buscar nuevas alternativas de sustentabilidad laboral para sus socios pescadores, mirando el proceso de captación de semillas de choritos como una posibilidad concreta”, subraya Eduardo Tarifeño, quien colabora con la consultora a cargo de la iniciativa.  Resultado de esta interacción, con la federación, se presentó al concurso FONDEF -IDeA 2012 un proyecto para optimizar la captación de semillas de mitílidos, tanto en hatchery como en centros semilleros, mediante el uso de inductores químicos del asentamiento de las larvas premetamórficas.

En esta propuesta, la Federación está involucrada en la fase de prueba en terrenos de los inductores, mediante la instalación, en algunos de los centros, de los colectores previamente tratados con los inductores probados anteriormente en el hatchery a modo experimental.  ”De este modo, esperamos hacer un aporte a la metodología de trabajo y seguimiento que se deben establecer en los centros semilleros para una mejor producción de semillas y abastecer el crecimiento que demandan los centros de crecimiento y engorda que hoy, paradojalmente, están sin semillas para los cultivos”, finaliza el profesor Tarifeño.

La Universidad Austral de Chile también se adjudicó un proyecto encargado por la Subsecretaría de Pesca para evaluar la capacidad de carga de 4 zonas productivas, para lo cual se espera tener algunos resultados antes que finalice el 2012.

Futuro de la industria

Una de las principales novedades para tratar el problema por parte de la autoridad, específicamente de la Subsecretaría de Pesca, es la creación de un Comité de Expertos que aborde esta problemática con mayor profundidad.  Dicho grupo asesorará a la entidad estatal para definir las líneas de investigación que den respuestas a las interrogantes sobre la situación anómala y que den las líneas de acción futuras para la sustentabilidad de la actividad.  Esto, tomando en cuenta la inquietud de los productores ante la escasez de semilla.

Para José Miguel Burgos, jefe del Departamento de Acuicultura de Subpesca, se buscará detectar áreas óptimas para la captación de semillas y evaluar la situación actual, y determinar las razones de la baja en la captación de éstas, la disponibilidad de alimento para engorda y determinación de nuevas áreas aptas para el ejercicio de la actividad de captación.

A su vez, se realizarán muestreos prospectivos a fin de conocer sectores de mayor producción larval.   Así se espera que, desde el 2013, se inicie un programa integrado de estudios que permitan una mejor gestión en el manejo de las áreas aptas para la recolección de semillas.

“Lo más importante sería la recopilación de datos de cómo afectan las corrientes de La Niña, El Niño y los químicos que son vertidos al mar, ya que a nuestro juicio lo que habría que hacer es una mayor investigación sobre nuestro medio y ver cómo convergen y coexisten las industrias sin generarse daños”, destaca Walter Kaiser.

Para Rodrigo Rosales, en AmiChile hoy están abocados a conseguir el apoyo necesario de las autoridades para implementar una rápida investigación que permita determinar las causas del fenómeno y, más importante que ello, determinar las áreas de mayor probabilidad de captación de semillas que garantice la producción de los próximos años.  “Incluso hemos solicitado a la Subsecretaría de Pesca que evalúe la factibilidad legal y sanitaria de obtener semillas de otras regiones del país, aunque debo ser enfático en decir que esto aún está en etapa de estudio, porque una decisión de esta naturaleza debe tomarse con todos los resguardos sanitarios del caso”, asevera el representante gremial.