Domingo
19/11/2017
La importancia del Bienestar Animal en la salmonicultura
Uno de los grandes problemas que enfrenta la salmonicultura a nivel global son los problemas patológicos a los que se enfrentan los peces de cultivos en sistemas abiertos, como es el cultivo en balsas-jaulas en el mar.
18/06/2011


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La importancia del Bienestar Animal en la salmonicultura

Estos problemas son cada vez más frecuentes y causan serias pérdidas económicas, como ya ha sido  experimentado por la industria del salmón en Noruega, Escocia, Canadá, las Islas Faroe y también en Chile, entre otros países. Aparentemente, los peces son cada vez más susceptibles a los patógenos presentes en estos cuerpos de agua, y los patógenos cada vez más  agresivos y abundantes debido a estos peces inmuno-deprimidos.

 

La realidad es que la salmonicultura es un buen negocio, lo que ha permitido incrementar la oferta de salmón del cultivo en los 20 últimos  años, superando los  volúmenes de salmón silvestre. Sin embargo, el número y diversidad de patógenos que afecta  a los salmones de cultivo también se ha visto incrementado en el mismo periodo, sin que observemos un incremento en la disponibilidad de nuevas medicinas  para el control de las enfermedades que afectan a los peces. De hecho, hay cada  vez más restricciones en el uso de antibióticos en los cuerpos de agua. El último antiparasitario para el control del piojo de mar fue puesto en el mercado en 1999 y las vacunas  desarrolladas  hasta ahora,  para el control de patógenos virales no han mostrado ser  efectivas.

 

Frente a este desalentador panorama, sólo queda volver a lo esencial, poner el foco en los peces, el centro del negocio. Los peces, al igual que otros seres vivos, sienten dolor y se estresan. Al estresarse, su sistema inmune se deprime, lo que permite  que los patógenos se multipliquen sin control, provocando los temidos brotes de enfermedad, con las consecuencias económicas  por todos conocidas.

 

La clave de todo está en conocer a nuestros peces y así lo han entendido otros países productores como Escocia y Noruega, en donde la  amenaza de las enfermedades virales ISA, IPN y Pancreas Disease (PD) están siempre presentes en los centros de engorda en el mar, agravado por la acción del piojo de mar, el cual se ha convertido en la mayor amenaza para la salmonicultura mundial debido a la resistencia desarrollada  frente  a todos los pesticidas usados para su control. La realidad es que el piojo de mar sin control, deja  a todos los demás patógenos sin control.

 

Ante esta situación, en el 2010 se incorporó en la Ley de Bienestar Animal en Noruega (Animal Welfare Act), la obligación de capacitar al personal que se desempeña en  los centros de cultivos, en  cómo tratar y manejar a los peces de cultivo  (?The aquaculture management regulation?). Esta regulación impuso de que todos los empleados  que se desempeñan en centros de cultivos, asistieran a un curso de 2 días de duración en el año 2010, en el cual se les instruyó  acerca  de lo que significa el bienestar animal.

 

Estos cursos fueron elaborados y dictados por funcionarios de los servicios de salud local en Noruega, previa aprobación de la Autoridad. Los gastos incurridos en los cursos de capacitación, para un máximo de 50 participantes por curso,  fueron cubiertos  por las propias  compañías. Los programas de los cursos dictados incluyeron, entre otros relevantes,  los siguientes tópicos:

 

- Definiciones y conceptos con foco en el  bienestar animal.

- Percepción del dolor en animales y peces.

- Biología, anatomía y fisiología básica, con énfasis en tópicos  relevantes en  bienestar animal (heridas, esmoltificación, etc.).

- Estrés (definiciones y ejemplos).

- Sedación y anestesia en peces.

- Cosecha

- Leyes y regulaciones.

- Significancia de la calidad del agua para la salud  y bienestar de los peces.

- Transporte de peces.

 

De acuerdo a lo comentado por un  conocido experto en salud animal en Noruega, Dr. Trygve Poppe, la experiencia obtenida  en este tipo de capacitación fue altamente enriquecedora ya que fueron los propios participantes, quienes daban ejemplos de situaciones ocurridas en sus lugares de trabajo y  que atentan  contra el bienestar de los peces. Los  cursos también tuvieron sesiones prácticas y al término de éste, los estudiantes debieron rendir un examen que les permitió obtener un diploma, con una validez de 5 años, por lo que estos cursos deben ser repetidos con una  periodicidad quinquenal.

 

Una de las lecciones aprendidas  de los  cursos impartidos, fue que  efectivamente los profesionales y empleados trabajando directamente  con los peces en los centros de cultivos, logran establecer vínculos que se traducen en una especial  sensibilidad frente a los peces, lo que no se ve reflejado de igual forma en los profesionales que están en el área administrativa y directiva,  tomando  decisiones en base a números que aparecen en una planilla Excel u otro tipo de reportes.

 

Lo importante es internalizar de que un buen manejo de los peces,  permite un buen estado sanitario, lo que se traduce en buenos resultados productivos y económicos, para las  empresas y el país. Como corolario de todo lo anterior, es factible entonces pensar que las regulaciones  sin capacitación permanente y focalizada, son letra muerta, en particular para lo que atañe al bienestar y conceptos básicos de producción animal.

 

Revista Mundo Acuícola

Edición N°79



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