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23/03/2017
Mortalidad de salmónidos en agua dulce por bacterias de aguas frías
Flavobacterium psychrophilum es una bacteria que afecta a distintas especies, principalmente a salmónidos en etapa de agua dulce produciendo grandes pérdidas a la industria salmonera, de hasta el 50% de la población enferma.
18/06/2011


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 Mortalidad de salmónidos en agua dulce por bacterias de aguas frías

Esta bacteria ataca principalmente en periodos de invierno y primavera debido a las bajas temperaturas del agua. Actualmente, la flavobacteriosis se controla con antibióticos, aunque en los últimos años se ha detectado resistencia a estos fármacos.

 

Las bacterias que afectan al rubro salmonero pueden causar  graves enfermedades e incluso causar grandes mortalidades a la población afectada, enfermando tanto a especies en cautiverio como especies silvestres. Entre estas bacterias, las más comunes son las pertenecientes a la familia Flavobacteriaceae, género Flavobacterium, incluyendo a varias especies, entre ellas a Flavobacterium psychrophilum, importante patógeno de peces de agua dulce en Chile que afecta especialmente a trucha arcoiris (O. mykiss), salmón del Atlántico (Salmo salar), salmón coho (O. kisutch).

Sin embargo, se ha aislado de distintas otras especies no salmonídeas como anguila (Anguilla anguilla), ayu (Plecoglossus altivelis), carpa común (Cyprinus carpio), pez dorado (Carassius carassius) y tenca (Tinca tinca).

 

La flavobacteriosis se ha manifestado en el mundo ampliamente. A partir de 1940 se detectó en Norteamércia, Alemania, Francia, Dinamarca, Reino Unido, España, Finlandia, Australia, Japón y también en Chile. En nuestro país representa una de las principales causas de enfermedades infecciosas en la fase de cultivo de agua dulce, provocando importantes pérdidas a la industria salmonera chilena,  afectando a pisciculturas de flujo abierto, cerrado y centros de cultivo en lagos. Incluso hay reportes que indican que la enfermedad  podría persistir, incluso en peces de cultivo en estuario o mar (por baja salinidad), principalmente si se dan las condiciones entre agente patógeno, huésped y el medio ambiente. Los huéspedes más susceptibles son los alevines con saco y juveniles de especies salmonídeas.

 

Flavobacteriosis psychrophilum, conocida también como enfermedad del pedúnculo o Enfermedad del Alevín de la trucha arcoiris RTFS (Rainbow Trout Fry Syndrome) y como Enfermedad de Aguas frías BCWD (Bacterial Cold Water Disease), deriva su nombre del  griego  psychros, que significa frío, y filo, que significa aficionado.

 

Factores ambientales, como la baja temperatura del agua, son determinantes en la aparición del patógeno. La enfermedad es más prevalente en invierno y primavera, cuando la temperatura del agua es menor a 10 ºC, disminuyendo la mortalidad de los peces al incrementarse la temperatura del agua.

F. psychrophilum es un bacilo gram negativo, delgado, de bordes redondeados. Mide aproximadamente entre 1,5 ? 7,5 µm de largo y 0,2 ? 0,75 µm de diámetro, y presenta movimiento deslizante difícil de observar. Origina diversas patologías en peces salmónidos, desde necrosis ulcerativa de la piel, hasta una infección sistémica. Los acuicultores o veterinarios a cargo de los peces, generalmente observan que los peces nadan más lento que lo normal, presentan abscesos cutáneos, con contenido mucoso oscuro, e incluso pueden ser sanguinolentos. Los peces presentan también erosiones en la piel, aletas y pedúnculo caudal,  presentan branquias pálidas e internamente se observa esplenomegalia.

 La Flavobacteriosis se caracteriza por una marcada erosión dorsal y/o peduncular, que causa grandes mortalidades (cerca del  50% de la población afectada). Flavobacteriosis se asocia a otras enfermedades Infecciones virales como Necrosis Pancreática Infecciosa (IPNv), también con algunos cuadros de nefrocalcinosis, asociados a altos niveles de CO2.

Aunque el mecanismo de transmisión todavía no está  completamente claro, diversos estudios postulan que F. psychrophilum ingresaría a peces inmunodeprimidos vía branquial, a través de la piel o vía oral. Por lo tanto, la piel como el mucus cutáneo del pez, desempeñarían un importante mecanismo de defensa contra F. psychrophilum. Así, parásitos en la piel, infecciones, vacunaciones, altos niveles de amonio, baños prolongados con formalina y manejos a los cuales son sometidos los peces, como graduaciones o transporte, pueden dañar la piel, alterando los mecanismos no específicos del sistema inmune. Todo esto favorecería  la invasión por parte del patógeno originando enfermedad y mortalidad.

Diagnóstico y control

El diagnóstico se basa en observación, mediante frotis de tejidos, utilizando PCR, tinción gram, naranja de acridina, inmunofluorescencia y cultivo microbiológicos. El control de flavobacteriosis, se realiza mediante tratamiento antibiótico, aunque esta bacteria ha mostrado un comportamiento de resistencia a los tratamientos antibióticos durante los últimos años. El Dr. Juan Battaglia Aljaro, jefe de la unidad de microbiología del laboratorio I+D+i de Veterquímica, indica que es ?interesante y fundamental para la línea de trabajo de los laboratorios veterinarios, desarrollar cada vez productos desinfectantes más efectivos y específicos, complementando el control del patógeno con la posibilidad de desarrollar productos inmunológicos que permitan exponer, previamente protegidos,  a los animales, al patógeno sin que aparezca la enfermedad?.

 

Bataglia indica, además, que ?hoy en el mercado, se cuenta con autovacunas, las que se limitan en su masificación por el tiempo que se requiere desde que se aísla el agente hasta que se dispone de todas las a autorizaciones oficiales, lo que muchas veces complica al productor ya que él requiere tener cuanto antes una respuesta, además las autovacunas son específicas para ese patógeno y exclusivas para el centro a partir del cual se aisló Flavobacterium sp.? puntualizó.

 

Art.Publicado en Revista Mundo Acuícola

Edición N°79