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24/11/2017
La industria chilena y sus innovaciones para aumentar la seguridad de los alimentos
Actualmente, a nivel global, los consumidores están cada vez más exigentes a la hora de elegir y adquirir alimentos.
18/12/2010


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La industria chilena y sus innovaciones para aumentar la seguridad de los alimentos

Hoy la industria alimenticia nacional debe enfrentar mayores desafíos en su camino a constituirse como una verdadera potencia alimentaria. Para varios expertos en el tema, Chile está llamado a liderar el desarrollo de envases para productos frescos a nivel mundial. Dentro de esta tendencia se encuentran los envases activos para alimentos, que actúan como un sistema coordinado con el producto y el entorno, para mejorar la seguridad y la calidad del mismo, con lo que también se logra alargar su vida útil. 

         Actualmente, a nivel global, los consumidores están cada vez más exigentes a la hora de elegir y adquirir alimentos. Se trata de una tendencia que se puede observar con mayor fuerza en Europa occidental, en los países nórdicos, Canadá y los Estados Unidos. De la mano con esta demanda, los sistemas de envases han evolucionado de manera constante hacia métodos más modernos y que vayan acorde al ritmo de vida actual. Es decir, envoltorios con productos de mejor calidad organoléptica, mayor duración y que sean lo más parecidos a un alimento fresco. Todo esto en una presentación atractiva y que dé la confianza de que contiene un producto de calidad, inocuo y seguro.  

         Lo anterior hace que la industria alimenticia nacional deba enfrentar mayores desafíos en su camino, a constituirse como una verdadera potencia alimentaria. Y según varios expertos en el tema, Chile está llamado a liderar el desarrollo de envases para productos frescos a nivel mundial. ?Se dice que muchos países aplican la experiencia de nuestro país, sobre todo si se consideran las grandes distancias que deben recorrer las exportaciones chilenas para llegar a mercados tan lejanos como el norte de Europa o Asia?, sostiene Mariana Soto, gerente general del Centro de Envases y Embalajes de Chile. 

Envases activos

         Para distintos especialistas, nos encontramos en un momento en que los envases de alimentos están sufriendo una revolución. Y la tendencia a nivel global indica que ya no se busca que el envase sea un mero contenedor de un alimento, sino que, además, el envase sea capaz de ejercer un efecto positivo sobre el alimento envasado. Por ello, se dice que estamos en la era de los ?envases activos? para alimentos, que actúan como un sistema coordinado con el producto y el entorno, para mejorar la seguridad y la calidad del mismo, con lo que también se logra alargar su vida útil (envase activo alimentario). 

Una de las definiciones más completas de ?envase activo? es la propuesta por ACTIPAK, que representa  la opinión de  doce importantes centros europeos de investigación, quienes participaron en el proyecto ACTIPAK-FAIR CT984170, desarrollado entre 1999 y 2001, el cual tuvo como objetivo estudiar la seguridad, efectividad, impacto económico y medioambiental, y aceptación por parte de los consumidores de este tipo de envases. Este grupo definió los envases activos como aquellos que cambian las condiciones de los alimentos envasados, extendiendo su vida útil, mejorando su seguridad o propiedades sensoriales, mientras se mantiene la calidad del alimento envasado. Así, el envasado activo se centra en la necesidad de protección y conservación que otorga el envase, protegiendo al alimento tanto de daños mecánicos, durante su manipulación, como del deterioro debido a los diferentes ambientes por los que pasará el envase durante su distribución y almacenamiento. Esto lo diferencia del envasado inteligente, que pretende proporcionar información del producto. 

Según la doctora María Galotto, investigadora del Laboratorio de Envases LABEN de la Universidad de Santiago de Chile, la condición de envase activo para alimentos incluye el control de varios procesos que pueden ser determinantes en la vida útil del producto envasado, tales como: procesos fisiológicos (respiración, de frutas frescas y vegetales), procesos químicos (oxidación de lípidos y pigmentos naturales), procesos físicos (envejecimiento de pan, deshidratación y humidificación, pérdida de crocancia), aspectos biológicos (contaminación con microorganismos e infestación por insectos). ?Por lo tanto, mediante el uso de esta tecnología de envasado activo se pueden obtener alimentos de mayor calidad, más estables, seguros y con una vida útil más prolongada?, sostiene Galotto. Es así como hoy existen envases con agentes que captan oxígeno, compuestos que absorben la humedad, controladores de aroma y olor, agentes antivaho, antimicrobianos, entre otros. Hay métodos en los cuales los reactivos o compuestos químicos, implicados en la producción o eliminación de gases, se incluyen en una etiqueta situada en la superficie interna del envase. En otros casos se introducen dentro del envase, en pequeñas bolsas fabricadas con materiales permeables, o se incorporan en películas poliméricas o en adhesivos. Así, hay mecanismos que forman parte de los materiales de envasado multicapa, con lo que se elimina cualquier percepción negativa que puedan tener los consumidores sobre la presencia de objetos en contacto con el alimento. 

Y, si de últimas tendencias se trata, según Mariana Soto, a nivel científico, en Chile ya se están desarrollando los envases con nanotecnología, ?que, en síntesis, apuntan a que con nanopartículas se pueda intervenir el material para otorgarle propiedades especiales, como plásticos con nano arcilla, por ejemplo?, dice la representante del CENEM.

Industria chilena pionera en envases

A juicio de Bernardo Gárate, investigador de la Universidad Tecnológica Metropolitana UTEM, gran parte de la industria nacional de los envases y embalajes está destinada a atender a los sectores exportadores. Esto porque, debido a su ubicación geográfica, Chile está lejos de todos los mercados de interés o los más relevantes, como Estados Unidos, Canadá, Europa y la zona Asia-Pacífico. ?Todos los productos alimenticios que van desde Chile hasta mercados distantes, pasan por las cadenas de distribución más exigentes. Son las rutas más largas, las que tienen más etapas, por lo que el desarrollo de los envases en Chile va en esa línea.  En nuestro país se ha formado un gran conocimiento en el desarrollo de envases, que no está en otros lados. Para la exportación de alimentos, Chile no tiene desafíos simples, siempre estamos al límite de lo complejo. Por lo tanto, en los distintos frentes la industria local ha operado siempre en esa lógica?, asegura Gárate.

Sobre el desarrollo de envases para el rubro pesquero, el investigador de la UTEM lo separa en dos áreas. La primera, ?el rubro pesquero tradicional, vinculado también a la exportación, como el jurel o chorito enlatado, que tienen una historia más larga. Y, por el otro, lo que ha ocurrido en el rubro salmonero, que ha tenido un desarrollo muy importante en el último tiempo. Últimamente dicha industria tiende a generar productos con valor agregado, con dosis personales. Y también está la tendencia hacia los envases activos?.

Acerca de los principales desafíos para el sector de los envases en Chile, Bernardo Gárate sostiene que la línea va en desarrollar el valor agregado de los envases para productos pesqueros.

Materiales más sustentables

Para Fernando Álvarez, gerente técnico y de desarrollo de Sigdopack S.A., las principales tendencias en el desarrollo de envases están influenciadas desde el punto de vista del consumidor. ?Se buscan productos con menor cantidad de conservantes, por lo que en la industria del packaging se están desarrollando películas que actúen como barreras y que logren conservar productos sin la necesidad de añadir químicos?. A juicio del representante de Sigdopack, la industria de los envases también tiende a disminuir la cantidad de material plástico que se utiliza en el envase. ?Por un tema ambiental, se están desarrollando películas de menor espesor, más livianas, que cumplan con las mismas características mecánicas y de barrera que las otras, pero con la ventaja ambiental de usar menos material?, agrega Álvarez.

Sigdopack es el único productor de películas de nylon biorientado en Latinoamérica. El nylon biorientado es una película plástica de alta resistencia mecánica y barrera a los gases, que se utiliza principalmente en la fabricación de envases para alimentos que requieran de resistencia al puncionado, flexión, impacto y estallido, altas barreras al oxígeno, aromas y aceites, resistencia química a solventes y amplios rangos de temperaturas de uso. Además, esta película tiene un excelente brillo y transparencia, y un alto rendimiento relativo debido a su baja densidad. La estructura más utilizada es una película de Capran Medallion® GP, film de nylon biorientado de uso general, tratado en la cara externa en 15micras, laminada con PE como capa sellante. Se usa en los empaques para pescados y mariscos congelados al vacío, quesos, jamones, cecinas y pastas frescas, en empaques al vacío o con atmósfera modificada, algunas salsas, aceites comestibles, frutas congeladas, comida para mascotas, fertilizantes, detergentes líquidos y en polvo, y pouches médicos e industriales.

En la próxima edición de Mundo Acuícola presentaremos los proyectos relacionados con el desarrollo de nuevos envases aplicados a productos de la acuicultura nacional.

 

Edición N° 75

Revista Mundo Acuícola

Octubre de 2010



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