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21/09/2017
Chile destaca por sus descubrimientos en primera década del Censo de la Vida Marina
Este año el Censo de la Vida Marina o Census of Marine Life (COML) cumple diez años de investigaciones a nivel global. Un estudio donde los científicos nacionales destacan por sus hallazgos.
01/09/2010


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Chile destaca por sus descubrimientos en primera década del Censo de la Vida Marina

Este año se cumple una década de trabajo de los científicos del Censo de la Vida Marina (Census of Marine Life CoML), una iniciativa que destaca por los sorprendentes resultados de los estudios que se realizan en las costas de todo el orbe. Pero a pesar de los múltiples proyectos que se han llevado a cabo en el decenio, los investigadores a cargo de este ambicioso proyecto, a nivel global, aseguran que los descubrimientos están comenzando. 

 

Hasta el mes de julio de 2010, los más de dos mil científicos habían tomado muestras en más de 1.200 localizaciones, en todo el orbe, y habían logrado catastrar unas 230 mil especies, junto con reunir una base de datos que incluye 18 millones de secuencias de ADN de vida microbiana. Un dato que respalda Mitch Sogin, del Laboratorio Biológico Marino de Woods Hole en Massachusetts (Estados Unidos) y líder del Censo Internacional de Microbios Marinos (ICoMM), quien subraya que "en ninguna otra esfera de la vida oceánica la magnitud del descubrimiento del Censo ha sido tan amplia como en el mundo de los microbios. Los científicos están descubriendo y describiendo un asombroso nuevo mundo de diversidad y abundancia microbiana marina, distribución de patrones y cambios estacionales". 

 

"Había dos razones que hacían urgente este inventario", señala Mark Costello, de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda). "En primer lugar, la reducción en el número de expertos en taxonomía dificulta la capacidad de encontrar y describir nuevas especies y, en segundo lugar, las especies marinas han disminuido mucho, en algunos casos con pérdidas de hasta el 90% de la población, debido a las actividades humanas, y pueden estar a punto de la extinción, como ha pasado con especies terrestres".

 

El censo sugiere que, dentro de un intervalo de tamaño particular, en el agua marina viven más de 20 millones de tipos de bacterias. Aunque con los métodos tradicionales los expertos han llegado a aislar y caracterizar sólo alrededor de 20.000 microbios marinos. Un ejemplo de esto es el estudio de esponjas en la Gran Barrera de Coral de Australia, que descubrió una especie que albergaba casi 3.000 unidades taxonómicas de bacterias. Sin embargo, los científicos plantean que la variedad de virus marinos podría ser similar a la de microbios, por lo que realizar su primer censo será uno de los objetivos para los investigadores en la década entrante.

 

Hoy se sabe que los microbios son los responsables de más del 95 por ciento de la respiración de los océanos y miembros de la familia de los microbios mantienen la habitabilidad del planeta, regulan la composición de la atmósfera de la Tierra, influyen en el clima, reciclan nutrientes y descomponen contaminantes.

 

Los científicos están evaluando, entre otros aspectos, la sensibilidad de los microbios marinos a cambios como la acidificación de los mares, al subir los niveles de dióxidos de carbono atmosférico, y qué microbios proliferan en los diferentes ambientes. "Existe una enorme diversidad en el lecho marino que sólo estamos comenzando a descubrir, a mayor profundidad menor es nuestro conocimiento", explica Linda Amaral Zettler, directora de programa del ICoMM.

 

?El censo ha hecho una contribución enorme al transformar el caos en orden. Toda esta información, antes dispersa, está ahora revisada, analizada y presentada en una colección de artículos en una revista de acceso libre", explica Patricia Miloslavich, de la Universidad Simón Bolívar de Caracas, Venezuela.

 

Investigaciones en Chile

 

En Chile la coordinación del programa Censo está a cargo del investigador del Departamento de Zoología de la Universidad de Concepción, Dr. Cristián Hernández, quien actúa como Coordinador Nacional del programa. Por otro lado, el académico del Departamento de Oceanografía de la Universidad de Concepción, Dr. Víctor Ariel Gallardo, es uno de los dos vicepresidentes del Comité Científico del programa global ?Census of Marine Life? (www.coml.org), aparte de colaborar como investigador del proyecto ICoMM. 

 

Mediante sus estudios en las costas nacionales, el Dr. Gallardo y su grupo, principalmente la Bióloga Marina Carola Espinoza, han descubierto un ecosistema microbiano diverso y masivo, que prolifera en los sedimentos de gran parte de la plataforma continental de Chile y Perú, y que utiliza al sulfuro de hidrógeno como alimento. Se trata de un sistema biológico o de vida que, pese a su antigüedad  (a juzgar por sus restos fósiles del Precámbrico, hace unos 2,8 mil millones de años), había pasado inadvertido para la ciencia. Lo que en realidad hace visibles a los mantos bacterianos son las bacterias filamentosas, multicelulares gigantes (mega-bacterias, de centímetros de largo; y las macro-bacterias, de milímetros de largo) descritas por Gallardo (1997) y Gallardo y Espinoza (2007), respectivamente, que en el pasado se confundieron con algas.

 

?Estos mantos todavía atesoran muchos descubrimientos por realizar en el mundo de los microbios pues nuestras observaciones indican que en su seno existe una gran variedad de otros micro-organismos aún por estudiar, que requieren de especialistas que aún no tenemos. Es de suponer que un componente eco-sistémico tan extenso (hemos calculado que puede cubrir un área tan extensa como la equivalente a la superficie de Uruguay) y tan masivo (hemos promediado biomasas equivalentes a 14 millones de toneladas para toda la región costera del Pacífico Sur Oriental, desde Perú central a Chile central), debe tener mucha significancia en el metabolismo de nuestro mar que, sin embargo, aún no ha sido estudiada?, puntualiza el Dr. Gallardo.

 

Estos grupos también se han detectado en el Archipiélago de las Galápagos, Ecuador y las costas del Pacífico de Panamá y Costa Rica. Los científicos especulan que estas alfombras microbianas, en capas de niveles bajos de oxígeno, podrían estar presentes en todas las capas con mínimo oxígeno del mundo, incluyendo los fondos bajo las jaulas de cultivo de salmones y otros sistemas de cultivo intensivo.

 

Otro hallazgo local, igualmente significativo, fue el de los afloramientos de hidratos de metano en la plataforma continental, frente a Dichato, y su característica fauna ?quimiosintética?, que vive de la materia orgánica producida por reacciones químicas y no por la fotosíntesis. El científico que más ha estudiado esta fauna, y uno de los descubridores de este sistema, es  el Dr. Javier Sellanes de la U. Católica del Norte, Coquimbo.

 

Zonas con mayor biodiversidad marina

 

A mediados de año, el Censo de la Vida Marina publicó en la revista PloS ONE un completo inventario de especies y su distribución en las 25 zonas de mayor biodiversidad marina del planeta. El documento representó un adelanto del informe final del primer catastro global de este tipo, que será dado a conocer el 4 de octubre próximo en Londres, Inglaterra, tras los 10 años de investigaciones del Censo.

 

Entre otras cosas, el estudio demuestra el desconocimiento que todavía existe acerca la vida en los océanos, en particular en el Hemisferio Sur. También da a conocer que existe una gran diferencia entre áreas con menor biodiversidad, como la Patagonia argentina y el Ártico, que suman unas 3 mil especies catastradas, y las zonas más ricas, como Australia y Japón, donde alcanzan las 33 mil. Los mares que albergan mayor variedad, son, por este orden, los que rodean los dos países recién nombrados, además de China, el Mediterráneo y el Golfo de México. Algunos de estos mares son también los más amenazados en su biodiversidad, empezando por el Mediterráneo, seguido del Golfo de México (ahora afectado por el vertido de un pozo petrolífero), China, el mar Báltico y el Caribe.

 

Sin embargo, falta mucho por saber todavía, especialmente en lo que respecta a la fauna bentónica, la que vive a gran profundidad. Se cree que por cada especie conocida de esta fauna mediterránea, faltan cuatro por conocer. En la Antártica el porcentaje de especies desconocidas, en general, se puede estimar en un 58%, y hasta el 70% en Japón y el 80% en Australia.

 

Costas de Chile: Abundante biomasa y poca biodiversidad

 

Sobre la situación en el Océano Pacífico sur-oriental, aún quedaría mucho trabajo hacia el futuro. Así al menos lo señala el Dr. Rubén Escribano, director del nodo sub-regional del ?Ocean Biogeographic Information System?, OBIS. ?El Censo de la Vida Marina aún es bastante incompleto en el mar frente a Chile. Según este programa, se han censado cerca de 10 mil especies en las costas de Chile y Perú, es decir, en la Corriente de Humboldt, y esto posiblemente representa menos del 40% de las especies posibles de encontrar?, sostiene Escribano.

 

?En realidad, lo que caracteriza a la fauna marina chilena no es una alta biodiversidad, ya que  no puede en ningún caso compararse con la biodiversidad de las zonas costeras ambientalmente estables de las regiones tropicales, ni siquiera con la de las mismas zonas costeras antárticas, sino la gran abundancia y biomasa relativas que alcanzan sus principales especies. De ahí que nuestro país sea reconocido por sus pesquerías a nivel mundial?, añade el Dr. Víctor A. Gallardo.

 

El investigador de la Universidad de Concepción agrega que la inestabilidad ambiental en nuestras costas, que impide una mayor biodiversidad, ?se identifica con los eventos cálidos como El Niño (llegada de aguas tropicales cálidas), que cada cierto número de años, causan efectos catastróficos en la fauna autóctona local. Sólo las especies mejor adaptadas a estas alteraciones ambientales regresan a ocupar sus previos espacios para vivir y aprovechándose de los recursos disponibles alcanzan mayores abundancias y biomasas que el resto?.

 

Crustáceos, las especies que más abundan

 

Según el catastro global, los crustáceos son, como media, la superclase de especies que más abunda en los océanos, con un 19%, seguida por moluscos (17%) y peces (12%). Tras ellos están los diminutos protozoos (10%), las algas (la mayor parte también de muy pequeño tamaño, otro 10%), los anélidos (gusanos segmentados, 7%), los cnidarios (como las anémonas, 5%), los platelmintos (gusanos, 3%), los equinodermos (como las estrellas de mar y los erizos, 3%), los poríferos (como las esponjas, 3%), los briozoos (los animales musgo, 2%) y los tunicados (como los surtidores marinos, 1%).

 

El resto son otros invertebrados (5%) y otros vertebrados (2%). Esta última y pequeña categoría incluye las ballenas, los lobos marinos, las aves marinas, las tortugas y las morsas. Así, algunos de los animales marinos más conocidos representan muy poco a la hora de resumir la biodiversidad marina.

 

En general, en Chile continental la biodiversidad de los crustáceos también alcanza una relevancia superior. Del total de invertebrados marinos reportados para Chile (4.553 especies), 1.219 pertenecen a este grupo, (28%). Le siguen los moluscos con 973 especies (21%). ?Este trabajo es, sin embargo, el resultado de esfuerzos individuales y desarticulados, principalmente. Un esfuerzo organizado como el Census of Marine Life sin duda podría modificar estas cifras significativamente?, acota el Dr. Gallardo.

 

Simposio en noviembre

 

Gracias al patrocinio del programa global Censo de la Vida Marina (Census of Marine Life ? CoML ? www.coml.org), y la Fundación Alfred P. Sloan, la Universidad de Concepción está organizando el simposio internacional ?El Programa Censo de la Vida Marina y la contribución de Chile a una década de descubrimientos?, que tendrá lugar en Santiago los días 29 y 30 de noviembre.

 

Mediante la participación de varios científicos expertos internacionales y locales, en el tema de Biodiversidad Marina, durante este simposio internacional se darán a conocer los avances realizados en la década pasada de investigación. Además, este simposio será una contribución nacional al Año Internacional de la Biodiversidad de las Naciones Unidas y como una contribución de la Universidad de Concepción a las celebraciones del Bicentenario. ?La idea también es lanzar una iniciativa para recaudar fondos para la reconstrucción de la Estación de Biología Marina de Dichato, involucrada con el estudio de la biodiversidad marina, que fue completamente destruida por el tsunami del 27 de febrero?, sostiene el investigador Gallardo.

 

Durante el simposio se dará a conocer la investigación realizada en la última década por los principales investigadores nacionales e internacionales, con énfasis en el Pacífico Sur-Oriental. Habrá presentaciones orales y posters, mesas redondas, charlas de expertos internacionales y una conferencia de prensa. ?Como atractivo especial, para esta actividad, tenemos invitados a celebridades mundiales que pronto esperamos revelar?, agrega Gallardo.

 

El más común de todos

 

Hasta el momento, el pez más común de los océanos sería una víbora marina que vive a más de mil metros. Es conocido desde 1801 cuyo nombre científico es Chauliodus sloani, y se ha encontrado en un cuarto de las zonas estudiadas.

 

 

Fauna marina chilena

 

?En realidad, lo que caracteriza a la fauna marina chilena no es una alta biodiversidad, ya que  no puede en ningún caso compararse con la biodiversidad de las zonas costeras ambientalmente estables de las regiones tropicales, ni siquiera con la de las mismas zonas costeras antárticas, sino la gran abundancia y biomasa relativas que alcanzan sus principales especies. De ahí que nuestro país sea reconocido por sus pesquerías a nivel mundial?, explica el Dr. Víctor A. Gallardo.

 

 

Periodista Pedro Barra

 

Artículo publicado en la edición N°74

Revista Mundo Acuícola & Pesquero 



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