Lunes
27/03/2017
Transparencia y vacunas
Uno de los aspectos más destacados por diversos actores de la industria del salmón a raíz de la crisis sanitaria/ambiental que desembocó en los catastróficos efectos del virus ISA, es la necesidad de transparencia a futuro.
21/08/2010


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Transparencia y vacunas

El secretismo basado en el cual las empresas procuraron establecer ventajas competitivas cortoplacistas tiene un perjuicio a veces invisible que se vuelve contra todos, al no compartir información fundamental que permita abordar los problemas con oportunidad, y cuando es aún posible evitar o atenuar sus impactos. Las enfermedades son sólo un aspecto respecto del cual hay que actuar en forma transparente. Hay además otros temas, como riesgos en materia de inocuidad alimentaria, contaminación y calidad de bienes y servicios que no deben descansar en la desinformación o verdades a medias.

En efecto, el compartir oportuna y verazmente la ocurrencia de un problema que puede tener alcance para todas las empresas, es un imperativo ético y una conducta que además cautela la viabilidad económica del negocio propio. Ocultar o demorar la denuncia de una enfermedad o de un evento de contaminación, el efecto de un insumo o de un servicio inadecuado, deben ser informados con todos los elementos sobre la mesa.

Un gerente general de una empresa me decía hace unos días que para él era claro, luego de esta crisis, que ?no hay secretos? y por tanto, no hay razón para no abrir canales para compartir información relevante de un modo sistemático y eficaz. Creo que es correcto y que además la industria ha dado pasos de auto-exigencia indesmentibles, que hacen imprescindible una conducta de transparencia acorde con ello. Lo anterior vale para los insumos clave que requieren las empresas productoras, tales como alimentos, fármacos, desinfectantes, y vacunas, entre otros, respecto de los cuales debe haber una completa y cabal información.

Precisamente, en relación a la oferta de vacunas que los laboratorios fueron capaces de generar con gran oportunidad, y que hoy puede ser un elemento fundamental en el control de la amenaza del virus ISA y de otras enfermedades, es imperativo contar con información técnica basada en resultados demostrables que obvien la descalificación de la calidad de la competencia.

Las vacunas, que han sido un elemento que abre justificadas esperanzas para la prevención de enfermedades, no deberían constituirse por otro lado, en un retroceso en términos de la aplicación de viejas prácticas como la descalificación de los competidores, y la falta de pruebas sólidas que apoyen la propia. En mi opinión, los laboratorios han dado una muestra de gran capacidad y oportunidad para acudir en apoyo de los esfuerzos de la industria frente a un problema tan serio como el ISA,  generando una gama de vacunas, aun antes de lo que esperaban los más optimistas, particularmente en el caso de esfuerzos basados en las cepas locales. Esto ratifica una capacidad nacional potente para apoyar una industria como la acuícola y ciertamente es una fortaleza estratégica de cara al futuro.

Personalmente, he podido constatar muy de cerca la rigurosidad del trabajo puesto en el desarrollo de una vacuna nacional, y no tengo dudas que en otros casos se debe haber actuado de un modo equivalente. El SAG, que autoriza las vacunas, somete su registro a un estricto proceso, con estándares internacionales, que pone énfasis en los aspectos de seguridad y eficacia de las mismas. En suma, hay evidencias y filtros inequívocos que demuestran que la oferta desarrollada además de oportuna es confiable en su conjunto; sin perjuicio que, como en todo tipo de productos, haya finalmente calidades diferentes.

En consecuencia, y dado que no hay historia de rendimiento de ellas en su aplicación a escala comercial en Chile, lo que debe ocurrir ahora es que cada laboratorio aporte los elementos fundamentados y objetivos que ayuden al cliente a tomar su decisión, destacando los méritos de su producto en todos los ámbitos relevantes. Es el mercado el que en definitiva determinará  cuales son las más seguras, eficaces y eficientes, generando para ello los indicadores y pruebas que cierren eventuales brechas de información. Por cierto, ayudará enormemente en este proceso la entrega de información tan completa y clara como se pueda, y el apoyo y compromiso técnico a las empresas en todo el proceso de vacunación. Es una gran oportunidad para demostrar la transparencia que requiere la nueva industria, en temas tan fundamentales como el señalado.