Sábado
24/06/2017
Cambio Climático y Huella de Carbono, efectos en la Industria Salmonera Chilena.
la HUELLA DE CARBONO que, en términos simples, es la determinación del volumen de emisiones de gases efecto invernadero (GEI) que se liberaron a la atmósfera al fabricar y transportar un producto hasta mercado de destino.
30/03/2010


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Cambio Climático y Huella de Carbono, efectos en la Industria Salmonera Chilena.

La industria salmonera

Es ya una constante que la industria salmonera chilena se vea periódicamente enfrentada a diversas situaciones contingentes, relacionadas con aspectos tan diversos como los sanitarios, normativos, laborales, financieros y comerciales. Dentro de los principales desafíos y problemas que ha debido enfrentar la industria están las acusaciones de dumping, utilización de verde malaquita, alta siniestralidad laboral en actividades de buceo de jaulas, incremento en el uso de antibióticos, bloom de algas, enfermedades de peces (SRS, Cáligus y virus ISA), etc.

Sin embargo esto es sólo una parte de la historia, también esta industria, en sus casi tres décadas, ha tenido logros impresionantes, convirtiéndose en uno de los principales motores de desarrollo económico y generación de empleos, especialmente en las regiones del sur de nuestro país, X y XI. 

Sin duda las consecuencias del virus ISA en la industria han sido ?devastadoras?, y aunque los centros de cultivo clasificados con presencia o sospechosos de tener el virus, actualmente son mínimos, esto se debe a que el cultivo y producción de salmón salar -principal especie expuesta a contraer la enfermedad- también se ha reducido al mínimo. Se estima que para el año 2010 la producción total de la industria será un 50% menor respecto al 2008, año en que se produjo más de 600 mil toneladas, considerando todas las especies (salmón y trucha) lo cual obviamente agravará más la difícil situación financiera de las empresas, con el consiguiente impacto en el número de empleos, no sólo en centros de cultivo y plantas de proceso sino que en toda la cadena productiva, con el consecuente costo social que esto representa.

A partir de 2011, y en forma paulatina, se espera la sostenida recuperación de la producción.   Esto basado en el positivo resultado que tengan las medidas de bioseguridad, control de densidades y medioambientales, que está implementado la industria, como también en las regulaciones que se contemplan en la ?largamente esperada? Ley General de Pesca y Acuicultura (LGPA) que aún se discute en el Congreso. Así lo han declarado los principales representantes de la industria y, sin duda el país, y en especial la zona sur requiere de acciones concretas. El marco regulatorio será parte muy importante de la nueva industria, otra parte, deberá quedar demostrada en el comportamiento de las empresas  en su estricto cumplimiento y también en la interdependencia y mejor vinculación con las comunidades en que la actividad se desarrolla y, por último, en armónica relación con el medioambiente. En resumen una salmonicultura sustentable.

Cambio Climático

Como es sabido, el Cambio Climático es uno de los mayores desafíos que enfrenta la humanidad, cuyas consecuencias ya se están manifestando, sin embargo su impacto es aún impredecible. Es así como la comunidad internacional ha tomando conciencia de esta situación poniendo en curso medidas inmediatas, entre ellas el compromiso de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) por parte de los países industrializados, causantes directas del calentamiento global. Dicha problemática está transformando aceleradamente las condiciones en que se desarrollan los negocios a nivel mundial, lo que nos ha llevado a que muchas empresas, de diversos rubros, han iniciado los procesos de adaptación a las nuevas formas de competir, introduciendo modificaciones en sus procesos productivos y de comercialización.

Por eso cada día, especialmente a través de los medios de comunicación, estamos recibiendo información respecto a los efectos del calentamiento global y las consecuencias potenciales de no tomar medidas oportunas, tanto  en el reducir las emisiones de gases de efecto invernadero como las acciones de adaptación que se deben implementar para evitar efectos negativos de carácter irreversible.

Para la industria salmonera el cambio climático es un tema que requiere tenerse muy presente para proyectar la recuperación de la industria y su desempeño futuro, tanto para anticiparse a nuevas condiciones ambientales como también a los desafíos comerciales que esto implicará, por ejemplo: la exigencia en los mercados respecto a productos con bajas emisiones de CO2-e.

Sin necesidad de reiterar los potenciales cambios medioambientales que el calentamiento global puede significar, es evidente que la industria salmonera se puede ver muy afectada ante variaciones significativas en las temperaturas, especialmente de las aguas con mayores fluctuaciones de mareas, frecuencia e intensidad de precipitaciones, frecuencia e intensidad de temporales, incremento de salinidad del agua, variación de corrientes y oxigenación de ésta.

Según un estudio realizado por la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, en 2006, en el periodo 2011 - 2030 para las regiones australes, las temperaturas promedio podrían aumentar entre 2 y 4 °C, esto generaría un alto impacto en las condiciones de cultivo de peces, especialmente las implicancias sanitarias y de resistencia a enfermedades, además de la llegada de nuevas especies y la migración de otras, serán algunas de las implicancias del cambio climático que afectarán fuertemente la actividad acuícola del sur de Chile.

Por lo tanto, el potencial aumento en las temperaturas, cambios en la geomorfología lacustre, cambios en la salinidad, presencia de nuevas especies, aumento en la acidez de los océanos y cambios de las características de los hábitats actuales, deberán considerarse como altamente posibles en la actividad dentro de los próximos años.

En el ámbito comercial, y como mencionamos anteriormente, la industria salmonera debe estar atenta y ser especialmente proactiva ante los diversos mecanismos que está poniendo en marcha el mercado para dirigir su consumo a productos con bajas emisiones de CO2-e. Esta tendencia está provocando cambios significativos en la arquitectura de los negocios a nivel mundial. Las industrias forestal, minera y vitivinícola han mostrado mayor proactividad ante este desafío y están buscando herramientas de gestión para cumplir estos objetivos, como es el cálculo de huella de carbono tanto en sus productos como a nivel de empresa.

La huella de carbono

De esta manera, el mercado es otra fuerza que está condicionando a que los sistemas productivos sean amigables con el medio ambiente y en particular no tengan impactos sobre el calentamiento global. Por lo tanto, hoy se está desarrollando con mucha fuerza lo que se denomina ?productos y servicios carbono neutrales?, lo cual es especialmente relevante para productos de exportación destinados especialmente a mercado de países industrializados.

Tanto la Unión Europea, Estados Unidos y Japón, han anunciado la implementación de normativas que obligarán a que productos importados, que entren a sus mercados, deban reportar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), éstas, asociadas a sus materias primas, procesos productivos y transporte, hasta consumidor final. Productos con altas emisiones estarán sujetos a sistemas de penalizaciones, sobretasas arancelarias o simplemente no podrán acceder a dichos mercados.

De esta forma, surge la HUELLA DE CARBONO que, en términos simples, es la determinación del volumen de emisiones de gases efecto invernadero (GEI) que se liberaron a la atmósfera al fabricar y transportar un producto hasta mercado de destino. La huella de carbono corresponde a una herramienta de gestión ambiental en respuesta a exigencias principalmente por parte de los consumidores, quienes se plantean como objetivo economías bajas en emisiones de GEI y la reducción de los impactos adversos del cambio climático.

Esta herramienta permite a la industria ganar ventajas competitivas, un mejor manejo de riesgos y dar un valor agregado a sus productos. La huella de carbono, entendida bajo el concepto de gestión ambiental y de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), responde a un cambio global en la conducta de los consumidores y en la forma de hacer negocio.

También facilita a las empresas identificar fuentes de pérdidas y optimizar procesos, especialmente aquellos referidos al uso eficiente de materias primas y energías, ya que en su determinación se desglosa y revisa cada etapa del proceso productivo, desde las materias primas, su transformación, la gestión de comercialización, hasta el transporte a mercados de destino.

Por lo tanto, una empresa que quiere ser competitiva, tener sustentabilidad en el mercado,  tendrá que determinar la huella de carbono de sus productos. No podrá eludir estas nuevas exigencias y, por otra parte, una adopción tardía hará que la empresa pierda posición y competitividad.

Debido a la decisión de los consumidores de no elegir productos con altas emisiones asociadas, la industria salmonera chilena deberá poner especial atención respecto a la huella de carbono, principalmente por la distancia a los mercados donde el transporte representa un alto nivel de emisiones, principalmente en productos frescos que se despachan vía aérea. Otro aspecto relevante que la industria debe considerar es el alto nivel de consumo de combustibles fósiles como el petróleo en sus actividades de producción y de energía eléctrica en faenas de procesos, ambos son importantes emisores de GEI, incrementando la huella de carbono del producto final.

 

Jorge Urrutia R.

Gerente General

Proyectos Globales S.A.



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