Sábado
24/06/2017
Debemos creer para ver
El sector salmonero-acuícola se esfuerza por unirse. Parece de vital importancia conocer los elementos que serán un rotundo éxito en el sector: sus sistemas, líderes, ética y psicología.
10/03/2010


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Debemos creer para ver

De todos los artículos escritos, quizás este sea el más difícil de redactar, debido al dolor, angustia e impotencia que cada uno los habitantes de esta amada tierra hemos sentido a raíz del terrible cataclismo que ha azotado con dureza y sin piedad alguna a nuestra patria.

 

Para nadie es un misterio que ante el gigantesco universo que nos rodea, somos seres pequeños, casi microscópicos, que no podemos frenar estos ataques de la naturaleza, ni mucho menos este tipo de cataclismos, pero sí podemos adoptar un corazón solidario y compasivo, poniendo a prueba  toda nuestra fe y esperanza. Lo anterior sí tiene sentido, en la medida que esta fe no sea sólo temporal, sino de una política de actos permanentes.

 

Se dice que todo problema viene disfrazado de oportunidad. Ojalá sea así: una oportunidad de ser mejores personas, de valorar nuestro entorno, por sencillo que este sea, a nuestras familias, amigos, vecinos, compañeros de estudio o trabajo y a los pequeños detalles que se extrañan a la hora de tanta calamidad.

 

Con respecto a lo nuestro y guardando las debidas proporciones, el sector acuícola y salmonero ha enfrentado una grave crisis en las regiones de Los Lagos y Aysén, las que dada su gran magnitud, fueron las más afectadas por esta catástrofe económica y social, con cerca de 30.000 personas sin su fuente laboral, situación que superó ampliamente a lo vivido con el volcán Chaitén. Ante este escenario, es probable que hasta el más optimista pensara lo peor.

Puerto Montt, la principal ciudad del Seno del Reloncaví, que actualmente cuenta con más de 200.000 habitantes y que registró el más alto crecimiento en los años 90 producto del incremento de la salmonicultura, fue la plaza más deprimida por la Anemia Infecciosa del Salmón (ISA).

 

A pesar de este devastador panorama, parece evidente que el sector acuícola-salmonero está a punto, otra vez, de liderar el mercado de las exportaciones. Más aún, si observamos el entorno... éste se ve demasiado auspicioso. La zona sur de Chile posee la fuerza laboral más especializada del país. Lo importante es percibirlo, creerlo, imaginarlo. Es hora de introducirse en el secreto mundo de la empresa noruega que permite apreciar por qué éstos tienen tanto éxito y continúan incrementando su producción a gran escala en el mercado global, escapando de la denominada crisis.

 

Bajo la premisa de que se debe aprender hasta en el fracaso, al mismo tiempo, se requiere una política consensual de crecimiento económico y una ética de compromiso social que unifique a todos - desde los aprendices, pasando por los empleados hasta los ejecutivos y gerentes- para que trabajen juntos en el beneficio de lo que se denomina bien común.

 

Le invito a explorar los rasgos esenciales de este sistema tremendamente eficaz que han desarrollado investigadores acuícolas, combinando 40 de los mejores salmones silvestres para determinar su pool genético, lo que ha sido de gran utilidad para aumentar los índices de productividad y los estándares de calidad total. No en vano, Noruega es el hogar de la mayor variedad genética de poblaciones silvestres de salmón en el planeta, lo que ha sido mirado con muy buenos ojos para fomentar la implementación y reconversión laboral, con el decisivo y riguroso programa de aprendizaje, que consiste en transformar a un poderoso grupo de empresas, apoyadas en una ética comercial, comprometida con la calidad, la discreción y la comunidad en que cada empresa acuícola está inserta.

 

El sector salmonero-acuícola se esfuerza por unirse. Parece de vital importancia conocer los elementos que serán un rotundo éxito en el sector: sus sistemas, líderes, ética y psicología.

 

Si el sector desarrolla cada uno de estos valiosos aspectos, se expandirá la capacidad mental y aumentará significativamente la capacidad de reacción ante las dificultades. Empiecen por plantearse el éxito. No está lejos el día en que aparezca nuevamente entre ustedes. Se trata de algo tan sencillo como desearlo, de tomar decisiones y de hacer lo humanamente necesario para lograrlo.



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