Jueves
22/06/2017
El primer alimento de los peces
El uso de Artemia en la acuicultura no es algo nuevo, sino que se ha incrementado exponencialmente desde que Seale y Rollefsen en los años 30 informaron del elevado valor nutritivo que tenían los nauplios recién eclosionados
24/08/2009


381 veces leida   BoletinSuscripción Boletín  Enviar NotaImprimir    



El primer alimento de los peces

El uso de Artemia en la acuicultura no es algo   nuevo, sino que se ha incrementado exponencialmente desde que Seale y  Rollefsen en los años 30 informaron del elevado valor nutritivo que tenían los nauplios recién eclosionados para la alimentación de alevines de peces, desde entonces a la fecha, los nauplios y adultos de Artemia se ha transformado en un alimento esencial para los primeros estadíos larvales de la mayoría de las especies de peces y crustáceos cultivados.

Phylum

Artrópoda

Clase

Crustacea

Subclase

Branquiopoda

Orden

Anostraca

Familia

Artemiidae

Género

Artemia, Leach 1819

Existen varias especies de artemias alrededor del mundo, según el manual de cultivo de Artemia de la Universidad de Gent, Bélgica (1986) la especie comúnmente conocida, Artemia salina ya está extinguida, sin embargo se reconocen seis especies hermanas:

Artemia salina: Lymington, Inglaterra (extinguida)        

Artemia tunisiana: Europa

Artemia franciscana: América (Norte, Centro y Sur)

Artemia persimilis: Argentina

Artemia urmiana: Irán                     

Artemia monica: Mono Lake, CA-EEUU

Las poblaciones de Artemias se encuentran distribuidas en más de 300 lagos salinos naturales o salinas de construcción artificial a lo largo de todo el mundo. El elevado valor nutritivo que tienen los nauplio y artemias en estado adulto se han transformado en un alimento esencial para los primeros estadíos larvales de la mayoría de las especies de peces y crustáceos cultivados. La calidad de la Artemia spp. como alimento se basa en que es un alimento vivo de pequeño tamaño con grandes cualidades nutricionales capaz de transferir nutrientes a su hospedador, y está a disposición del cultivador quien puede tener acceso a ellos de manera programada y  sin complicaciones abasteciéndose de quistes secos o cistos que posteriormente son descapsulados a disposición.

Las artemias se encuentran flotando en grandes cantidades como pequeñas partículas de color café de tamaños que varían entre  200 a 300 micras de diámetro, las que son arrojadas a las orillas por la acción de las olas y el viento. Estas partículas son cistos secos, también llamado cistos que permanecen en estado hasta que se den las condiciones para su deshidratación.

Una vez puestos en agua de mar, los cistos se hidratan tomando forma esférica y el embrión recobra su metabolismo. Transcurridas 24 horas la membrana externa de los cistos se rompe y eclosiona el embrión. Durante las horas siguientes, el embrión abandona completamente la cáscara del quiste convirtiéndose en un nauplio libre nadador.

En el primer estado larvario (también llamado estado I) mide entre 400 y 500 micras de longitud, tiene un color pardo anaranjado por acumulación de reservas vitelinas y posee tres pares de apéndices: el primer par de anténulas  tienen una función sensorial,  el segundo presta función de locomoción y filtro. Presenta un ojo nauplial que se encuentra situado en la cabeza entre el primer par de antenas y   mandíbulas que cumplirán su función en la alimentación, en el estado larvario I no se alimenta ya que su aparato digestivo no es funcional.

Luego de aproximadamente 24 horas, el nauplio avanza hacia el estado II, donde  filtra pequeñas partículas alimenticias de 1 a 40 micras, ingeridas por un aparato digestivo funcional. La larva continúa creciendo a lo largo de las  15 mudas. Así van adoptando diferentes estructuras como apéndices lobulares y ojos laterales complejos. Desde el estado X en adelante, se producen importantes cambios tanto morfológicos como funcionales por ejemplo: las antenas pierden su función locomotora y se transforman en elementos de diferenciación sexual. Los adultos de Artemia miden hasta 20 mm. de longitud,  el macho posee un par de  penes, mientras que la hembra se puede reconocer por el saco de puesta o útero.  Los huevos se desarrollan en dos ovarios tubulares situados en el abdomen. Una vez maduros, tienen forma esférica y se desplazan hasta el útero a través de dos oviductos.

Los huevos fecundados se desarrollan normalmente hasta convertirse en nauplios nadadores que son depositados por la hembra. En condiciones extremas (salinidad elevada, bajos niveles de oxígeno) las glándulas de la cáscara, entran en actividad y acumula secreción de color café    (hematina), en este caso, los embriones sólo se desarrollan hasta el estado de gástrula, momento en el cual son rodeados por la cáscara, y liberados por la hembra, entrando en un estado de latencia convirtiéndose en cistos.  Los cistos generalmente flotan en las aguas hipersalinas y son llevados hasta las orillas donde se acumulan y se secan, este método de defensa, ayuda a la supervivencia de la especie.

Una vez que estos cistos  son hidratados en condiciones óptimas,   recuperan su estado y completan el desarrollo embrionario, en condiciones adecuadas esta especie puede vivir varios meses, creciendo de nauplio a adulto en solo 8 días y reproduciéndose a una tasa de hasta 300 nauplios o cistos cada 4 días.

El cultivador puede disponer de estos cistos deshidratados e hidratarlos cuando necesite comenzar a alimentar sus especies, según un estudio realizado por Acuauclture tecnology del Perú la asimilación de nutrientes es mejor en peces y camarones alimentados con artemias que con alimento inerte.

Asimilación de alimento inerte V/s artemia en peces y camarones



NOTICIAS RELACIONADAS