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22/06/2017
"Adolfo Alvial, consultor en acuicultura:"
“Hay que tomar las medidas que den señales de largo plazo de un verdadero giro en las prácticas de la industria”
Según el consultor Adolfo Alvial, llegó el momento en que hay que “tomar las medidas que den señales de largo plazo de un verdadero giro en las prácticas de la industria”.
17/01/2011


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“Hay que tomar las medidas que den señales de largo plazo de un verdadero giro en las prácticas de la industria”

Su amplio conocimiento sobre el rubro acuícola y su experiencia en el sector son factores que hacen del consultor Adolfo Alvial una opinión reconocida dentro la industria salmonera. “Pareciera que, salvada la crisis en sus aspectos más inmediatos, una vez más la contingencia y el cortoplacismo consume a esta industria, y no hay tiempo para ver más allá de las   necesidades inmediatas. Si seguimos así, tendremos otra crisis en un breve lapso”. Así de enfático sobre el actual momento del rubro es el ex gerente técnico del Intesal y de Marine Harvest Chile. Para Alvial, llegó el momento en que hay que “tomar las medidas que den señales de largo plazo de un verdadero giro en las prácticas de la industria”.

 

- ¿Qué balance se puede hacer sobre el desempeño de la salmonicultura en el año 2010?

 “Los resultados productivos se ajustan al desempeño esperado. La caída de la producción no sorprende, por cuanto era la consecuencia del impacto del ISA y de las medidas que trajo aparejadas en la decisión de detener o reducir las siembras de smolts de salmón Atlántico. No obstante, hay que poner atención en la dinámica de las siembras para el próximo tiempo, tanto en cantidad como en calidad, así como en las áreas en que se planifica ingresar peces. Al respecto, las vacunaciones y una buena evaluación de la calidad de los smolts debe ser aplicada con rigurosidad. Asimismo, hay situaciones de densificación en zonas que por sus características ambientales, son de mayor riesgo, que deben evitarse, y para ello se dispone de los antecedentes de la crisis, donde se puede ver claramente que las áreas de mayor concentración de centros sufrieron con mayor profundidad las consecuencias del Caligus y del virus ISA. Los grupos zonales tienen allí una importante tarea que cumplir”.

“Tampoco sorprende que haya habido rebrotes de ISA. Esa ha sido una situación común a todas las experiencias anteriores. Lo importante es que los brotes no escalen y se produzca una nueva epidemia facilitada por falta de rigurosidad en la calidad y cantidad de peces sembrados, así como un relajamiento de las normas de bioseguridad acordadas. En este sentido, se ha generado una sombra de duda hacia fines de año que no beneficia la imagen de la salmonicultura chilena en sus principales mercados, en círculos financieros ni entre potenciales inversionistas. Yo espero que haya una clara demostración de parte de la autoridad y de la industria respecto a la potencia de las normas y su fiscalización, que aleje toda sospecha de falta de rigurosidad y coordinación en estos aspectos”.

 

- ¿Qué se espera en cuanto a la salmonicultura nacional para el año 2011? ¿De qué manera cree que se puede consolidar y plasmar el repunte de la salmonicultura nacional?

 “Hay un aspecto no productivo donde si habría esperado un mayor y más decidido avance hasta ahora y que es imprescindible para el futuro, y es el que se refiere a gobernabilidad del sector. En algunos aspectos hay retrocesos peligrosos, como el fraccionamiento de la representación sectorial, que no beneficia ni a las empresas ni al Gobierno, por cuanto se dificulta el proceso de toma de decisiones, que aún sigue requiriendo de consensos básicos para el establecimiento de medidas que le den estabilidad y proyección a los cambios necesarios en la industria”.

“He sostenido que la ausencia de un Plan Estratégico amplio y de base público – privada es, tal vez, la mayor debilidad de los cambios requeridos de cara al futuro. ¿Cómo avanzar más allá de la contingencia si no hay una definición respecto de la visión compartida de industria que queremos, ni de las cosas en que sí están todos de acuerdo? Aunque cueste ver la importancia de esta tarea, en medio de la contingencia, es una cuestión inevitable, de otro modo seguiremos dando respuestas coyunturales, y que rápidamente generan diferencias al no haber una visión compartida que concilie los intereses en materias básicas y de interés común. Pareciera que, salvada la crisis en sus aspectos más inmediatos, una vez más la contingencia y el cortoplacismo consume a esta industria, y no hay tiempo para ver más allá de las   necesidades inmediatas. Si seguimos así, tendremos otra crisis en un breve lapso. La gran similitud entre lo que nos ocurrió a nosotros y a industrias de otros países, son las medidas de manejo y regulación adoptadas, la gran diferencia es la ausencia de un proceso de gobernabilidad que le dé sustento a esos cambios. No es sólo una cuestión de normas, a las que estamos tan acostumbrados en Chile, y que porfiadamente los hechos nos demuestran que no son suficientes por sí solas”.

 

- ¿En qué aspectos debería basarse la industria para desarrollar su actividad productiva en el 2011? ¿Qué áreas se deberán fortalecer?

 “Yo diría que hay tres cosas esenciales, como la gran tarea para el 2011: Una es que haya vigilancia pública y privada, transparente y oportuna. O sea, que lo que se detecte como anomalía o problema (por ejemplo: brotes) sean dados a conocer a todo el mundo y sin demora. Lo segundo es que el Estado haga cumplir estricta y oportunamente las normas, y donde no haya normas ni consenso, establezca las que amerite su mejor conocimiento. El peor de los mundos es el de los vacíos regulatorios, y ya sabemos de sus consecuencias. Por último, que se inicie el trabajo para definir una Plan Estratégico consensuado para la acuicultura, definiendo las grandes conductas y tareas para el futuro. No hacerlo es una irresponsabilidad y un enorme espacio para la ingobernabilidad del sector. No es imaginable este plan sin concurrencia pública y privada. Este es un sector donde competimos como país en los mercados internacionales, es la conjunción de la iniciativa privada con normas públicas serias y bien fundadas las que nos dan o nos quitan competitividad afuera”.

 

- ¿De qué manera incidirá la nueva normativa en el desempeño de la industria en los próximos años?

“Creo que en términos generales es funcional para una industria mejor preparada para enfrentar los desafíos sanitarios, ambientales y sociales, pero que requiere revisión en aspectos tan fundamentales como la gestión zonal, la transparencia y la investigación sectorial.

Estimo que las zonas no se han definido en base a su realidad ambiental, que es la única que le da sentido a zonificar y a establecer medidas diferenciales de manejo en mérito a las características de cada área. Por otro lado, no basta con tener que entregar más y más información en materia sanitaria, ambiental y social, si esa información no es pública. Debe establecerse un mecanismo adecuado para que eso ocurra a la brevedad, porque en ello hay un potente estímulo para hacerlo mejor. No hay mejor sanción que la que se desprende de quedar en evidencia por ocultamiento de información, malas prácticas u otras acciones con externalidades negativas para otros actores o para el interés público. Nadie habla aquí de tener que develar los legítimos secretos de manejos lícitos productivos, pero sí de aquellas acciones que tienen impacto sobre otros y sobre los propios bienes públicos. Por último, no podemos dejar pasar más tiempo sin iniciar investigaciones conducentes a desarrollar modelos clave para la gestión industrial en campos como la capacidad de carga de los cuerpos de agua, epidemiología de las enfermedades actuales y proyectables, evaluación de la eficacia de vacunas, fármacos, equipos y prácticas que se introducen en la producción sin respaldo de terceros. No es imaginable un buen futuro basado en virtudes declaradas y sin pruebas robustas de organismos independientes. Demorarnos en entender esto, y en tomar acción sólo le otorga ventaja a otras industrias nacionales que ya tienen acciones en esta materia y que terminarán siendo privilegiadas por los compradores de los mercados más grandes y exigentes del mundo”.

 

- ¿Se pueden esperar nuevas inversiones por parte de las empresas, tales como nuevos centros e instalaciones?

“Sí, y ya comienza a evidenciarse. Son varias las empresas nuevas en el sector que vieron frustrarse sus planes de desarrollo por efecto del ISA, y que ahora comienzan a retomarlos, como consecuencia de las buenas señales de los indicadores productivos. Pero insisto en que hay que tomar las medidas que den señales de largo plazo de un verdadero giro en las prácticas de la industria; puesto que hay empresas que esperarán el tiempo necesario hasta ver que hay un nuevo modelo que da garantías de estabilidad en el mediano y largo plazo, y sólo entonces se decidirán a efectuar inversiones significativas en Chile. Fue demasiado serio el impacto de la crisis vivida como para aventurarse a invertir sin una estimación de riesgos razonablemente controlados”.



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