Lunes
25/09/2017
"Alberto Ramírez, investigador de Fundación Chile: "
“Creo que Chile está llamado a ser un líder de clase mundial en el tema de los envases para productos frescos”
. “Si logramos extender la vida útil de un producto y podemos llegar a los mercados con los productos en buenas condiciones, con vida útil remanente más extensa, este tipo de envases deberían marcar la pauta para otras latitudes”
18/12/2010


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 “Creo que Chile está llamado a ser un líder de clase mundial en el tema de los envases para productos frescos”

Para el investigador Alberto Ramírez, director del Programa de Industrias Pesqueras de Fundación Chile, como nuestro país está alejado de los grandes mercados, acá se debería marcar la pauta en el desarrollo de los envases. “Si logramos extender la vida útil de un producto y podemos llegar a los mercados con los productos en buenas condiciones, con vida útil remanente más extensa, este tipo de envases deberían marcar la pauta para otras latitudes”, explica Ramírez.

- ¿Cómo cree que se encuentra el país en lo referente a tecnología de los envases?

“Creo que se está avanzando. Hay cosas interesantes, pero todavía falta bastante. Dentro de uno de los proyectos que hicimos están las cajas de cartón para reemplazar a las de poliestireno, ya que las primeras son mucho más fáciles de reciclar. Además, en los mercados de destino pueden empezar a pedir que los materiales de los envases sean reciclables y cumplan con una serie de requerimientos”.

- ¿En qué proyectos han estado trabajando últimamente?

“Hicimos un primer acercamiento con un proyecto de Ecoenvases, en el cual observamos las posibles alternativas de envases biodegradables. Dentro de esto, una alternativa interesante es el uso del ácido poliláctico o PLA, que tiene su origen en el almidón de maíz. Éste se convierte, vía fermentación, en ácido láctico, el cual se polimeriza y queda como ácido poliláctico.

El producto final queda con características similares a algunos de los plásticos actuales y puede ser biodegradable al final de su vida útil. Hoy no estamos haciendo desarrollo tecnológico en eso, sino que estamos en la parte de prospección”.

- A nivel de la industria acuícola y pesquera, ¿nota una preocupación por desarrollar tecnología a nivel de los envases?

“Es una preocupación que siempre está presente. Vas a una empresa mediana y están todos preocupados de cómo llegar al mercado con un producto de una vida útil importante. Por ejemplo, el filete de trucha a 0º, en un envase adecuado y con todos los cuidados, tiene una vida útil de 16 días. Y, en el caso de nuestro país, ese periodo se cumple en gran parte con el transporte hacia el destino. Eso es un tema muy importante para la industria. Nosotros desarrollamos precisamente, en conjunto con las empresas 3M, Cartones San Fernando, Trusal y Sigdopack, un software de vida útil para controlar factores como la temperatura y vida útil remanente de los filetes de trucha”.



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