Lunes
25/09/2017
" Carlos Odebret, gerente general SalmonChile"
“Hoy en día estamos preocupados de cómo producimos y no de cuánto”
Durante la feria Aqua Sur del pasado mes de octubre, asistentes y expositores destacaron la recuperación que está experimentando la industria salmonera chilena.
18/12/2010


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“Hoy en día estamos preocupados de cómo producimos y no de cuánto”

Ante las altas expectativas de quienes están ligados a esta área productiva, y  para contextualizar el actual momento que vive el sector, conversamos con el gerente general de SalmonChile, Carlos Odebret. 

El representante gremial se muestra cauto con respecto a la situación que hoy presenta la salmonicultura nacional. Odebret subraya la condición sanitaria óptima que hoy se aprecia en la salmoniciltura, que es mejor de situación que se presentaba antes de la aparición del virus ISA. 

En el aspecto regulatorio, del cual se ha hablado bastante en el último tiempo, el ejecutivo de SalmonChile recalca que aún falta camino por recorrer. Indica que el sector aún está esperando que se publique el reglamento sanitario y el de importación de ovas. Además, sostiene que se requiere una claridad productiva para saber “cuáles son las cosas que vienen de aquí en adelante”. 

Acerca de las proyecciones del sector, Odebret destaca que “éste y el  próximo año serán significativamente más bajos.  No hay siembras que nos permitan predecir el 2012. Esperamos mantener la condición sanitaria.  Hoy en día estamos preocupados de cómo producimos y no de cuánto.” 

- ¿Por  qué cree que se generó la crisis que marcó al sector salmonicultor?

“Tiene muchos factores, pero desde el punto de vista sanitario, sin duda teníamos un modelo productivo que había probado ser exitoso, desde el punto de vista productivo y de las exportaciones. Teníamos una regulación que estaba diseñada para eso, para poder crecer y que, por otro lado, las prácticas que teníamos de cultivo, no necesariamente reconocían la totalidad de la variable sanitaria y ambiental con la fuerza que debería haber sido reconocida. No había perspectiva de que las cosas se estuviesen haciendo inadecuadamente. Por otro lado, la normativa avanzaba más atrás de lo que avanzaba el sector.” 

- ¿Cuáles fueron los principales impactos de la crisis?

“Son varios. Primero, desde el punto de vista social, la pérdida de 13.500 puestos de trabajo, prácticamente la mitad de la industria (más los indirectos), eso, sin duda, tiene efecto en la economía local. La Región cayó 25 puntos en los índices de actividad económica entre los meses de enero y marzo de 2009, aumentó 4 puntos el desempleo.

Desde el punto de vista de la industria, la producción cayó a la mitad, el tamaño de algunas empresas disminuyó, hubo pérdida patrimonial, se perdió cerca de 2 US$M, en 2009. Del punto de vista sanitario, el efecto estuvo a la vista, tuvimos una situación sanitaria brutal y cuando había mejorado, a principios del año 2009 vino el bloom de algas  lo que nos complicó nuevamente, llegando a mortalidades del 14% mensual.” 

- ¿Cómo se abordó la crisis para superarla? ¿Qué medidas tomó la industria?

“Las medidas que se tomaron fueron durísimas.  Cuando vimos que la Ley de Pesca se iba a tardar, fue la propia industria, a través del gremio, la que decidió diseñar e incorporar 44 medidas sanitarias con la participación de todos los socios. Son medidas tremendamente duras, las que involucran inversiones importantes, cambios de prácticas, cambios productivos aplicados a toda la cadena, desde agua dulce a planta de proceso (pasando por todos los servicios) y, además, auditamos. El poder de toma de decisiones del Estado es mucho más lento. La crisis del virus ISAv fue en julio de 2007, ahora estamos en noviembre de 2010, han pasado tres años y cuatro meses y aún no tenemos la modificación al RESA (Reglamento Sanitario).  Efectivamente, si hubiésemos tenido que esperar todo ese tiempo, probablemente ahora no estaríamos aquí. Fuimos legisladores creando normas internas, fuimos poder ejecutivo proponiendo y auditando, y poder judicial, tratando de que los socios tomaran el camino correcto.” 

- ¿Cree que la crisis se pudo evitar?

“Pienso que toda crisis se puede evitar, el punto es, hasta dónde uno asume un riesgo, cuál es el nivel aceptable. Una empresa puede definir su propio nivel de riesgo y mantener un nivel bajo, pero puede que la empresa cercana acepte un nivel de riesgo más alto. Entonces se necesita un ente que  regule un nivel aceptable de riesgo.” 

- ¿Cómo se ve el sector actualmente?

“La pequeña luz que veíamos hace seis meses aún no se ve. Este tema llevado a un tema hospitalario, se podría representar diciendo que salimos de la UTI, nos llevaron a sala pero seguimos en observaciones, esto no significa que hayamos logrado el alta médica y que podamos retomar la vida que llevábamos antes.” 

“Tenemos una condición sanitaria óptima, sin duda mejor que la que teníamos previo a la crisis del ISA, con mortalidades bajas en salmón del Atlántico (0,4%), bajo 3 caligus por pez, niveles de productividad más altos que el 2009 (aunque el 2009 fue muy malo), peso promedio de  cosecha sobre 5 kilos (Salmo salar), por lo tanto hay una mejora. Las siembras han aumentado, pero no significativamente, el número de peces en el agua sigue siendo un 25% de lo que teníamos antes pero en el fondo la condición es mejor y la confianza ha aumentado. Desde el punto regulatorio, aún nos falta camino por recorrer, estamos esperando que se publique el RESA y el reglamento de importación de ovas, y esperamos que eso ocurra lo antes posible. Se requiere una claridad productiva para saber cuáles son las cosas que vienen de aquí en adelante.”



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