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20/07/2017
"Gonzalo Romero, gerente PTI Cluster del Salmón y el impacto del programa tras cinco años de trabajo:"
Logramos dotar a esta industria de una visión y una misión en común
El viernes 30 de abril de este año finaliza el trabajo del Programa Territorial Integrado Cluster del Salmón, una entidad que durante 5 años logró enrielar a esta industria tan dinámica en el camino de la innovación.
31/03/2010


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Logramos dotar a esta industria de una visión y una misión en común

Este PTI se levantó el año 2006 con la gran misión de poder implementar al interior de esta industria un concepto moderno e íntimamente asociado a lo que es un cluster: la innovación. Un objetivo que a todas luces estaría más que superado. Y es que, hasta hace unos años, la salmonicultura, y la acuicultura en general, eran sectores que no eran grandes usuarios de las herramientas de las políticas de fomento de este país. Hoy vemos una situación radicalmente opuesta y así es como en el último tiempo uno de los conceptos que ha entrado con más fuerza dentro de la salmonicultura es precisamente el de la innovación.

 

Así, hoy son más de 300 los proyectos que logró levantar el PTI Cluster del Salmón, iniciativas que equivalen a un monto de unos US$200 millones. En resumen, un trabajo silencioso, pero muy productivo que, como programa, culmina a fines de abril. Sin embargo, la idea es que este avance no se pierda y tenga una continuidad. Por ello dará paso al Cluster Acuícola, que paradojalmente tendrá su centro de operaciones en Santiago.

 

Cuando falta menos de un mes para el término de sus actividades, dialogamos con quien lideró esta iniciativa. Se trata de Gonzalo Romero, ingeniero pesquero de la Pontificia Universidad Católica  de Valparaíso y Diplomado Internacional de Especialización en Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Políticas Públicas de la Fundación Henry Dunant América Latina,

 

Visión y misión común para la industria

 

El profesional, que se desempeñó como gerente de este PTI, es enfático a la hora de realizar un balance de esta iniciativa. “Creo que en este tiempo logramos dotar a esta industria de una visión y una misión en común, que antes no existía, a nivel de todo el encadenamiento productivo. Esto es muy importante, porque hace que todos los actores tengan un mismo objetivo”, dice Romero.

 

A juicio del ejecutivo, dentro de la industria este PTI logró generar instancias de articulación de confianza en el encadenamiento. “Logramos identificar malas prácticas, muchas de ellas que hoy día todavía persisten, pero también hubo varias que pudimos ir subsanando. Y básicamente esas malas prácticas se daban en el encadenamiento proveedor-cliente. Cuando se tiene una industria con 30 actores poderosos, como los productores de salmón, y tienes unos mil actores más que prestan servicios, claramente se dan estas malas prácticas. Es natural que ocurran y es necesario que se trabaje en ellas”. Sobre este punto agrega que “dentro de una meta en común, no es posible que una industria pretenda exportar un producto de nivel mundial y que no contribuya a generar un encadenamiento de nivel mundial. Es decir, para producir salmón de primera, necesitas embarcaciones, profesionales y camiones de primer nivel mundial, por decir algunos ejemplos. Y eso claramente no es posible de obtener si persiste un abuso de unos en perjuicio de otros. Incluso, la situación de desamparo que puede cruzar a algunos sectores del encadenamiento no es buena para lo que buscamos. Y ahí nos focalizamos, en la articulación de las confianzas”, agrega Gonzalo Romero.

 

 ¿Qué otros logros se pueden destacar tras estos 5 años?

 

“Trabajamos mucho en la generación de capacidades empresariales, asociado principalmente al encadenamiento secundario del salmón. Esta industria creció de manera tan rápida, lo que implicó que muchos servicios también crecieran velozmente y sin cierta orgánica. Por eso internalizamos conceptos de alta dirección o de gerencia, productividad y/o competitividad, entre otros, que claramente, en un contexto de velocidad de agregación de la demanda, no tenían por qué estar presentes”.

 

“También logramos identificar las brechas de esta industria, principalmente tecnológicas. Logramos en el momento cero identificar asertivamente por dónde se nos iba a caer esta industria. Así, hicimos un mapeo de todas nuestras necesidades en logística, en salud de peces, en formación de capital humano, en tecnología y en medio ambiente, por ejemplo, para posteriormente abocarnos a generar las soluciones. De esa manera, pudimos levantar cerca de 300 iniciativas de innovación, investigación y desarrollo y se apalancaron cerca de US$200 millones. “Esto se logró articulando las confianzas público-privadas a través de una gestión asociada a esta misión en común que identificamos y validamos al interior de la industria”.

 

“Y, por otra parte, generamos valiosas redes y alianzas. Porque siempre tuvimos claro que las soluciones para esta industria no iban a nacer, necesariamente, de la propia industria. Tuvimos que salir a hacer un sinnúmero de redes y alianzas nacionales e internacionales, lo que significó un gran esfuerzo en dar a conocer una industria compleja”.

 

- ¿Y cuál es el impacto generado en la industria salmonera?

 

“Como consecuencia de todo esto, claramente hoy tenemos una masa empresarial que domina mucho más sus actividades y que está conciente del ámbito en que se desenvuelve. Tenemos una industria que conoce muy bien cuáles son sus debilidades, y cuando hablo de industria hablo de todo el encadenamiento, tanto productores como proveedores o prestadores de servicios. No es menor haber podido servir a esta industria, no solamente identificando sus brechas, sino que también identificando por donde pasan las soluciones a sus principales dolencias”.

 

- ¿En qué centrará su gestión el PTI Cluster del Salmón durante estas semanas en que ya está finalizando su gestión?

 

“En el corto plazo, pretendemos transferir a las instituciones que nos van a suceder todas nuestras capacidades, de aquí al 30 de abril. Estas instituciones serán, entre otras, el Cluster Acuícola, la Agencia de Desarrollo Regional y las más de 77 instituciones de Educación Superior con las cuales hemos generado convenios y alianzas en este último tiempo. Lo que en el corto plazo no queremos es que esta forma de trabajar, que ha validado este PTI, deje de funcionar y que, por sobre todo, el gran aporte que hemos generado en la formación de capital humano altamente especializado, se quede sin hacer su aporte concreto a esta región y al país”.

 

- ¿En que consistió esa forma de trabajo?

 

“Creemos que hemos validado un buen sistema, el cual consiste en haber intermediado las confianzas públicas y privadas. Por muchos años el sector público y privado asociado a esta industria carecían de esta confianza. No existía un diálogo ni una visión en común y más bien se consideraban antagonistas. Nosotros hemos sido capaces de generar esta instancias, de validarlas y los resultados nos han demostrado que la apuesta fue la correcta”.

 

- ¿Qué se espera en el largo plazo?

 

“Queremos que este sector siga siendo importante para la región y para el país. Creemos que eso pasa por seguir relevando el peso específico que tiene esta industria con todas sus virtudes y defectos. Por lo tanto, no nos queda más que traspasar nuestro conocimiento, lo cual va de la mano con lo que hemos querido hacer en estos cinco años. Porque para nosotros, el producto de esta industria en estos años no fue vender un commodity como el salmón, sino que el conocimiento. Nuestra apuesta fue aplicar valor mediante la comercialización del conocimiento. Hoy ya tenemos muchas empresas chilenas vendiendo sistemas de buceo, de alimentación, además de sistemas de trasportes, entre otros, hacia el extranjero. Insistir y avalar esto será poner a la región en las puertas de una segunda revolución productiva”.

 

- ¿Cuáles fueron los principales obstáculos en estos años de gestión?

 

“Los principales problemas que tuvimos los podemos dividir en tres áreas. El primero fue el ritmo demandante. Claramente un trabajo de cluster tan estructurado no es capaz seguir a esta industria. El trabajo y la gestión público privada va a 10 km. Por hora y la industria a 100. El segundo problema tiene relación con el entorno, ya que cuando empezamos a trabajar con esta industria, nos dimos cuenta que no era conocida por el medio que la regulaba y la albergaba, y que tampoco tenía la capacidad de entenderla. Y eso pasaba tanto con Sernapesca, Subpesca, como con la Autoridad Marítima. Es decir, Chile no se ha desarrollado como un país acuícola y por lo mismo no cuenta con las instituciones que soporten exclusivamente a esta actividad. Y un tercer elemento limitante en el desarrollo de nuestro trabajo tiene relación con la ausencia de un sistema nacional de Investigación y Desarrollo acorde con las demandas de esta industria. Y que no es un problema sólo de la acuicultura, sino también de muchas otras áreas. Los investigadores en nuestro país deben cumplir con un triple rol de investigación, docencia y extensión, por lo que las horas que se pueden destinar a investigación son muy pocas. Claramente ha sido un freno para el desarrollo de esta industria el no contar con un universo de investigadores y eso es mucho más grave cuando te das cuenta que este es un país que tiene capacidad de generar mucha ciencia básica, pero que no le va tan bien en la generación de ciencia aplicada. Tenemos pendiente aún el gran desafío de generar estos espacios de I+D+I comunes y en sintonía total con las necesidades de una industria altamente dinámica”.

 

- ¿Alguna tarea que haya quedado pendiente?

 

“Hay que ver cómo podemos transmitir, a las instancias que nos van a suceder, un sentido de urgencia para trabajar decididamente en el encadenamiento secundario de esta industria. Hay que trabajar en sus brechas tecnológicas y en sus necesidades particulares. Y, como segundo punto, hay que ver cómo seremos capaces de que el sistema nacional de investigación y desarrollo se ponga por delante de la industria. Si no somos capaces de quebrar este sistema y ponerlo por delante de las necesidades de una industria, aportando soluciones en tiempo cero, no vamos a poder contribuir desde este ámbito al desarrollo de la industria. La idea es transformar esto y poder entregar soluciones a largo plazo a los problemas, antes que estos problemas generen sus efectos”.

 

Cluster para el desarrollo de Chile

- A su juicio ¿de qué manera puede influir el funcionamiento de los Cluster en el desarrollo del país?

“Cuando se mira el desarrollo y competitividad de las principales economías a nivel mundial, hay que entender que esto se logró, en gran medida, a través de la innovación. Y es la única manera que economías como la nuestra puedan sacar uno o dos puntos de crecimiento. Porque cuando ya hemos avanzado en el tema de recursos naturales, en capital humano, empleo y apertura de mercados, no te queda otra manera de subir tu Producto Interno Bruto que no sea a través de la innovación. Y cuando hablamos de innovación, no hablamos de un cliché, sino de una herramienta muy potente para acelerar el crecimiento y que despliega todo su potencial bajo la clusterización. Entonces, ahí se van uniendo todos estos términos”.

 

- ¿Y ha sido muy difícil instalar la idea de Cluster en Chile?

 

“Hasta antes de comenzar esta clusterización el enfoque productivo de este país siempre se tendía a pensar que había que poner los recursos en los sectores más postergados. Y la política de Cluster es muy violenta, porque te dice que el enfoque debe ser el contrario, y si quieres generar impacto real, debes apoyar los sectores que lideran la economía. Lo que por supuesto no quita que el Estado pueda implementar y mejorar sus acciones de asistencialismo a los sectores más postergados. Es un contexto muy distinto y que frena un poco su desarrollo, ya que muchas veces no se entiende por qué si a este sector le está yendo bien lo debo seguir  apoyando”.

 

- ¿Y en la salmonicultura?

 

“Hemos cumplido con nuestra tarea. Cuando fuimos avanzando en esto nos dimos cuenta que los problemas de la salmonicultura eran, a su vez, los problemas de la acuicultura a nivel nacional. Los salmones no están ajenos al medio y comparten recursos como aguas, infraestructura y capital social con otras actividades como la mitilicultura. Y, por lo tanto, fuimos los primeros en señalar que los problemas de la salmonicultura tenían que solucionarse desde el punto de vista del entorno. Y para eso se necesitaba crear una estructura mayor. En ese sentido, creo que contribuimos decididamente a lo que hoy día ya está funcionando como Cluster Acuícola. Entendiendo este gran aporte y resguardo para los intereses de nuestro sector, nosotros debemos terminar nuestro accionar no sin antes hacer ver la necesidad que esta nueva instancia se radique en la zona y se valide desde el territorio, ya que la salmonicultura y acuicultura tendremos para rato”.

 

 

Entrevista publicada en revista Mundo Acuícola

Marzo de 2010



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