Jueves
23/03/2017
"Elsa Galarza Contreras, viceministra de Pesquería del Perú:"
“Estamos tomando la experiencia acuícola de Chile como una alerta para crecer, pero planificadamente”
Para la autoridad del vecino país, la idea es tomar el ejemplo de Chile para crecer, pero con prudencia y de manera ordenada. Así, en Perú pretenden duplicar su producción acuícola actual y llegar a las 80 mil toneladas anuales, en cinco años más.
30/12/2009


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“Estamos tomando la experiencia acuícola de Chile como una alerta para crecer, pero planificadamente”

A mediados de agosto, Elsa Galarza Contreras fue nombrada como la nueva viceministra de Pesquería del Perú, en reemplazo de Alfonso Miranda Eyzaguirre, quien se desempeñó en dicho cargo desde el año 2005. Catedrática de la Universidad del Pacífico de ese país, Galarza se ha desempeñado como consultora del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo, de la Organización Mundial de Agricultura y Alimentación, de la Corporación Andina de Fomento, entre otras instituciones peruanas e internacionales.

 

La profesional es autora de diversas publicaciones, en especial aquellas relacionadas con temas de manejo de recursos naturales y regulación ambiental; medio ambiente y desarrollo sostenible; pesca y cambio climático, entre otros.

 

Para conocer su visión de la actividad acuícola en el Perú, conversamos con Elsa Galarza en Lima. Así pudimos observar los avances de la acuicultura en el vecino país que, a juicio de la autoridad, se están realizando de manera un tanto lenta, pero planificada, y observando de manera muy atenta lo que ha sido su desarrollo en Chile. De esa manera, en unos cinco años se espera duplicar el volumen actual de producción acuícola peruana.

 

-¿Cómo califica Ud. el potencial acuícola del Perú?

“Yo creo que en materia acuícola tenemos un gran potencial por la cantidad de especies que tenemos,  especies marinas como continentales. Tenemos muchas especies nativas en el Amazona con un potencial, a  futuro, muy importante, en el cual ya nos encontramos trabajando en desarrollo tecnológico para poder llevarlos a mercado”.

 

-Se habla de un Plan Nacional de Acuicultura en el Perú, ¿cómo se está implementando éste?

“Acabamos de terminar el proceso.  Tenemos el plan elaborado y lo vamos a empezar a implementar en corto tiempo. Lo que hemos hecho es ir avanzando en catastro acuícola, sistemas administrativos.  Hemos implementado un sistema de ventanilla única de acuicultura para entrar con mucho más rapidez al sector. La FAO nos ha ayudado en la elaboración del plan. Es un plan concensuado, que nos va permitir organizar planificadamente el desarrollo del sector.  Nosotros no queremos crecer de forma acelerada sino que de forma sostenida, por lo tanto este plan nos va a servir para eso”.

 

-¿Cuál es el rol del gobierno peruano en el desarrollo de la acuicultura nacional?

“Hay tres roles: normativo, promotor y facilitador de inversiones, esto último es algo que nuestro país está promoviendo mucho. En el tema normativo, hay una línea de trabajo, la idea es hacer una revisión para tener reglas del juego más modernas, que nos permita tener ese crecimiento que queremos. La promoción básicamente será dar los incentivos necesarios para canalizar la inversión de forma más rápida”.

 

-¿Qué otras políticas o estrategias se han implementado para facilitar la producción acuícola del país?

“Dado que  nuestro potencial acuícola es muy variado, tenemos estrategias para langostino y concha de abanico, que es donde tenemos más experiencia.  La industria en esto camina muy rápido, pero tenemos otras en que la acuicultura es muy pequeña, con productores individuales que tienen necesidades de asociación. Tenemos una zona como Puno, donde el tema de truchas está más asociado a comunidades para desarrollo local, más que para exportación. Dependiendo del recurso trabajamos con distintas estrategias y esto se ha venido trabajando junto al ministerio nacional de acuicultura”.

 

 -Actualmente, ¿cuáles son las principales especies de cultivo? ¿Y cuáles son los desafíos pendientes con                                        dichas especies?

“Son varias especies.  El langostino y concha de abanico son especies maduras, en términos de conocimiento.  Lo que tenemos que intensificar son mercados pero es algo que ya está encaminado. En trucha hemos caminado lentamente, por eso el potencial de crecimiento es mucho mayor  y también tenemos que enfocarnos al cultivo a mayor escala. Tenemos en el Amazona muchas especies, entre ellas el paiche; en Perú se ha hecho mucha investigación al respecto, tenemos posibilidades de cerrar el tema para llevarlo a la parte comercial; en esto estamos pasando de investigación a la parte comercial. Tenemos, además, peces ornamentales y otras especies como el paco y la gamitana que básicamente se está desarrollando a nivel de mercado local, lo que también es importante porque el consumo de pescado en la amazonía es bastante alto. La tilapia también entra en este proceso de desarrollo”.

 

- ¿Cómo se está trabajando para que la investigación llegue a los productores?

“Tenemos varias estrategias que hemos planificado a lo largo de los años. Está el Fondepes, que es el Fondo de Desarrollo Pesquero, que junto con el Imarpe (Instituto del Mar del Perú) realizan investigación en el desarrollo de ciertas especies acuícolas. En diversas zonas, con el Fondepes, tenemos varios centros acuícolas experimentales, que nos permiten hacer investigación específica de especies locales. Además, el Perú tiene un Fondo de Ciencia, Tecnología e Investigación, que se han dirigido en parte a la promoción de la pesca y la acuicultura. Así, encontramos una diversidad de investigaciones que básicamente tienen tres líneas: investigaciones netamente comerciales, que van en desarrollo de iniciativas privadas; una línea científica, que va de la mano con universidades; y otra que fomenta la investigación asociativa, entre las propias empresas o entre empresas y universidades. Esto permite un abanico importante de apoyo al sector”.

 

- Se dice que el Perú tiene un gran potencial acuícola. ¿Cuáles son las proyecciones para los próximos años?

“Las cifras que hoy manejamos, en términos de crecimiento, señalan que hemos duplicado el volumen de producción que teníamos hace cinco años. Ahora estamos produciendo unas 45 mil toneladas de recursos acuícolas. Justamente el Plan Nacional de Acuicultura revela algunas metas que queríamos lograr hacia el 2014. Se están planteando cifras de desarrollo que deberán ir acordes con el crecimiento mundial del sector, aunque la crisis económica ha afectado los datos que teníamos inicialmente, porque nuestros mercados han sido afectados tanto en precio, como en demanda. Pero a futuro queremos que en los próximos años se duplique la actual producción total del país en volumen. Decir cifras en torno al valor de las exportaciones, para los próximos años, es complicado, porque los precios no juegan una tendencia muy clara”.

 

- ¿Pero todo apunta a duplicar la producción?

“Sí, queremos llegar a las 80 mil toneladas anuales en cinco años más, mientras que en diez años podríamos estar hablando de unas 150 mil toneladas anuales. De esta manera, creo que el impacto que vamos a tener, sobre todo en economías locales, va a ser muy importante. Ello porque se trata de una actividad bien distribuida en el territorio nacional, por lo que estos impactos serán relevantes”.

 

- ¿De qué manera se está observando lo que sucede con la crisis del salmón en Chile?

“Estamos tomando la experiencia acuícola de Chile como una alerta para crecer, pero planificadamente. Uno siempre aprende más de los errores que de los aciertos. En el caso nuestro, la producción de trucha en el Lago Titicaca tiene una alta concentración de producción en esa zona. Eso de alguna forma pone un riesgo de enfermedades, como lo que les ha pasado en Chile. Entonces sí, de alguna manera tomamos el ejemplo de ustedes para crecer, pero con prudencia y de manera ordenada”.

 

- ¿Cómo se está observando el posible desarrollo de acuicultura en el mar?

“Nuestro principal producto hoy es la concha de abanico (ostión), pero también empezamos un proceso de ordenamiento a través del Catastro Acuícola. Así empezamos a ordenar las bahías para tener un desarrollo ordenado de la acuicultura en relación con actividades como la pesca artesanal y la pesca industrial. Estamos viendo otorgar concesiones en zonas habilitadas y con un proceso de control para el cuidado de los bancos naturales. Para otros cultivos, tenemos problemas por las condiciones propias de nuestro mar, que son muy cambiantes”.