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20/07/2017
"Alicia Gallardo Lagno, jefa de la Unidad de Acuicultura de Sernapesca:"
“Para el 2010 consideramos la construcción de dos naves que podamos utilizar para inspecciones sorpresa”
Transparencia, comunicación y confianza mutua, son los términos que, a juicio de la representante del Servicio Nacional de Pesca, serán claves en la esperada reactivación de la industria salmonera de Chile.
24/11/2009


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“Para el 2010 consideramos la construcción de dos naves que podamos utilizar para inspecciones sorpresa”

Uno de los aspectos que más preocupa a los distintos actores de la industria salmonera chilena son las nuevas normas sanitarias por las que se deberá regir el sector. Aunque en el primer semestre del 2009 ya se publicaron las modificaciones al Reglamento Sanitario RESA, el retraso en la aprobación a las modificaciones a la Ley General de Pesca y Acuicultura, LGPA, ha generado inquietud en las empresas productoras de salmón y sus proveedores.

 

Dialogamos con Alicia Gallardo Lagno, jefa de la Unidad de Acuicultura del Servicio Nacional de Pesca, Sernapesca, quien nos dio su impresión acerca del funcionamiento de este nuevo marco normativo de la industria. A juicio de Gallardo, para la reactivación de la industria salmonera nacional será muy relevante el trabajo en conjunto entre el organismo estatal y las empresas. “Se acercan épocas de trabajo muy estrecho con los productores. En la medida que se haga un trabajo coordinado, vamos a tener éxito en lo que nos estamos embarcando. Porque en el fondo perseguimos un objetivo común, que es lograr una condición sanitaria adecuada, preocupándonos de los aspectos preventivos y de control”, destaca la representante de Sernapesca.

 

Para Alicia Gallardo, la estrategia con SalmonChile será trabajar con transparencia, comunicación y confianza. “También tendremos que basarnos en la ciencia, ya que hay que tener cuidado con tratar de imponer normas que no tengan una base científica o por lo menos una validación por parte de expertos”, sostiene la jefa de la Unidad de Acuicultura de Sernapesca. Sobre esto último, recalca las asesorías realizadas a dicho servicio por parte de expertos de la Organización Mundial de Salud Animal, OIE.

 

- ¿Cuál es el espíritu de las modificaciones a la LGPA?

 

“La ley tiene un espíritu de potenciar todas las acciones que hemos incorporado en el reglamento. Queremos llevar la acuicultura hacia un modelo que nos permita operativizar los aspectos sanitarios y ambientales. Como su nombre lo dice, la ley es un elemento jurídico de mayor poder y, por lo tanto, potencia lo que ya hicimos en el reglamento. Además, con el nuevo modelo de salmonicultura, necesitamos mediante ley hacer efectivo lo que estamos proponiendo en lo sanitario y ambiental. Así se haría más expedito el trámite de transferir y otorgar concesiones, todo para favorecer a las distintas agrupaciones (de concesiones). Al dejar congelada la entrega de concesiones en nuevas áreas, la ley evita el aumento de la biomasa. A  su vez, la ley da más facultades a Sernapesca, que eso es muy potente para nuestra fiscalización. La creación de una subdirección de acuicultura también sería una adaptación de la institucionalidad a este nuevo modelo productivo. También se cambia el sistema administrativo, lo que nos permitiría ser más ejecutivos en la toma de decisiones. Es así como en el caso de cometer tres infracciones sanitarias graves, se puede lograr la caducidad de una concesión, lo cual era muy difícil lograr con el antiguo sistema de infracciones”.

 

- ¿Cómo se fijaron los periodos de descanso de cada barrio?

 

“La política era lograr acuerdos, estos acuerdos los toman las empresas que forman parte de cada barrio. La coordinación la hace el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), para esto se hacen reuniones para tomar acuerdos al respecto.  Vamos a trabajar con un comité técnico el análisis de riesgo de cada barrio, enviaremos una propuesta.  La Subsecretaría de Pesca (Subpesca) dicta el reglamento sanitario y  este reglamento linkea a Sernapesca para dictar resoluciones que especifiquen los detalles del reglamento  para que permitan la operativización de manera que todo llegue a feliz término. Nos reunimos con los actores, pero era muy complejo compatibilizar las fechas de cada barrio ya que había productores de salar, de coho y trucha, por lo que compatibilizar las fechas fue muy difícil”.

 

“Presentamos la situación sanitaria de riesgo que hay en cada barrio, por ejemplo, la zona cero o  barrio 10 A (Lemuy)  es una zona en que se ha mantenido el virus por muchos meses, porque los factores de riesgo se confluyen  en esa zona.  Finalmente, fueron los mismos productores quienes  se pusieron de acuerdo, fueron solidarios entre ellos y acordaron fechas para privilegiar la siembra de  cohos. En algunos casos hubo acuerdos pero no siempre fue así”.           

 

 

- ¿Qué sucede si las empresas no están de acuerdo con las medidas que se proponen?

 

“En rigor, el comité técnico, la asociación de productores de salmón, SalmonChile,  Sernapesca, y Subpesca, forman un comité consultivo y no resolutivo. La idea nunca ha sido confrontacional. Cuando se toman decisiones sanitarias se tiene que considerar la logística, para que sea de fácil aplicación, para trabajar en base a entendimiento y saber si el nivel de riesgo es alto. Por lo tanto, las medidas para ISA en salmón del Atlántico van a ser más exigentes también. Lo que estamos postulando ahora es no trabajar la realidad como un todo, sino de establecer  normas aplicables según el riesgo de cada barrio”.

 

- ¿Qué pasa si se quiere cambiar el reglamento sanitario?

 

“Cada vez que queremos hacer un cambio se demora un año.  Primero, hay que analizar los cambios, luego presentarlo  al Consejo Nacional de Pesca, presentarlo al comité técnico, esperar la aprobación de lo diferentes estamentos, envío a Contraloría (…) eso se demora alrededor de un año; en cambio, la resolución Sernapesca es más rápida, como lo que estamos haciendo con los barrios”.

 

- ¿Cada barrio será evaluado en términos sanitarios?

 

“Cada barrio tendrá un índice, lo que permite tomar decisiones no parejas, por ejemplo: las medidas del fiordo Cupquelán serán menos restrictivas que las medidas de la zona de Lemus, por ejemplo. Obviamente hay situaciones de mayor riesgo sanitario que hacen necesarias tomar medidas de acorde al riesgo. Esto no es nuevo, a nivel internacional están promoviendo que la vigilancia en acuicultura sea en base al riesgo, por lo tanto las medidas también. Estamos en una etapa de control de enfermedad y tenemos que emigrar  del control a la prevención, pero siempre de acuerdo al riesgo”.

 

- ¿Cómo están trabajando para llegar a ese índice de riesgo?

 

“Ojalá podamos ponerle un número, estamos tratando de llegar a ese índice y para eso nos asesoramos de tres expertos internacionales, que vamos a traer en diciembre,  gente con mucha experiencia en el ámbito acuícola sanitario para que ellos nos respalden.  Tenemos que tener la certeza de que lo que estamos haciendo tiene validez científica y validez operacional”.

 

“Vamos a presenta nuestra propuesta, discutiremos técnicamente, reforzaremos los puntos críticos, luego haremos la presentación formal y tendremos al posibilidad de iniciar el año con los barrios caracterizados en términos de riesgo y a partir de ahí analizar un antes y un después”.

 

- ¿Ha cambiado la bioseguridad en la industria?

 

“Cuando comenzamos, en agosto 2007 implementando equipos fiscalizadores (para programas sanitarios generales que aplican a las diferentes actividades de la acuicultura), se cursaron infracciones  y como es una norma Sernapesca, esto va  con denuncia al tribunal.  Al principio se pasaban muchos partes, por cosas muy obvias y temas de bioseguridad muy obvias; ahora se siguen pasando partes pero ahora hay otros focos, los partes  que se pasaban por bioseguridad ya no son tales, por lo tanto la gente aprendió y subió el estándar de bioseguridad ahora hay que medirlo”.

 

“Actualmente, nosotros avisamos la llegada cuando vamos a fiscalizar, pero ahora para el presupuesto 2010 consideramos la construcción de dos naves que podamos utilizar para inspecciones sorpresa”.

 

- ¿Cómo será el trabajo entre barrios?

 

“Debemos trabajar la logística entre todos los actores de la industria. Trabajar logística entre barrios, transporte principalmente (peces vivos, mortalidad, redes, alimentos, insumos), uso de puertos. Como no da la logística para tener un puerto por barrio, vamos a tener que hacer  agrupaciones de áreas, para tratar de que por un puerto salga todo lo de esa área. Es algo que estamos trabajando, estamos evaluando las interacciones logísticas de la industria y luego propondremos  medidas de bioseguridad para embarcaciones entre barrios y puertos”.

 

- ¿Cómo interactúa esto con otros sectores productivos?

 

“Estas medidas son sólo para salmonicultura y no aplica a otras actividades económicas como mitílidos, abalones, pesca artesanal. Esto aplica a todo lo más cercano a un centro de cultivo, lo que entra y sale de un centro de cultivo de salmones, dado que el borde costero se comparte, se podría transitar en el mar sin ningún problema sólo habría restricciones para wellboat, ya que trasladan peces vivos y muertos”.

 

- ¿De qué depende la creación de esta Subdirección de Acuicultura?

 

“El escenario con la nueva ley es una Subdirección de Acuicultura. Pero de todas formas, independientemente de cuando se apruebe la ley, se ha considerado una adaptación a estos cambios normativos. Por lo tanto, ya se creó al interior de Sernapesca, mediante resolución interna, una nueva área de acuicultura, que esté a cargo de todos los aspectos de este sector productivo. Y la persona que estará a cargo de todo esto será José Miguel Burgos. Así nos potenciamos de manera integral, respecto de otras actividades de Sernapesca. A diferencia de lo que había antes, va a existir un ente coordinador, que pueda canalizar nuestras acciones”.

 

Alternativas al ensilaje

 

A juicio de Gallardo, en el RESA se pretenden incorporar algunas modificaciones, como en el caso del tratamiento que recibirá la mortalidad. Es así como el ensilaje sería el único tratamiento de la mortalidad que se implementaría en la industria. Una posible nueva opción es la incineración de dichos residuos, propuesta que se presentaría en noviembre y que se podría agregar al Reglamento Sanitario el próximo año. “Lo único que está vigente es el ensilado, que es una solución complicada desde el punto de vista de las inversiones que hay que hacer. Pero en octubre de este año debería estar implementada en los centros de agua dulce, mientras que en abril del 2010 debiese estar funcionando en los centros de mar”, acota Gallardo.



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