Sábado
18/11/2017
Empresa St. Andrews apuesta por la competitividad de sus proveedores de mejillón
A través de un Programa de Desarrollo a Proveedores (PDP) de Corfo, la compañía productora de mejillones busca capacitar a sus proveedores en cuanto a normativas internacionales y gestionar Buenas Prácticas Productivas (Mundo Acuícola).
31/03/2017


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Empresa St. Andrews apuesta por la competitividad de sus proveedores de mejillón

Saint Andrews Smoky Delicacies S.A., es una empresa de origen nacional, productora de mitílidos y que actualmente cuenta con tres plantas de procesos, dos en Quemchi (de mejillones y ahumado) y una en Chonchi (mejillones) y más de 800 hectáreas para cultivo de choritos, transformándose en una de las empresas productivas más importantes de la industria de los choritos a nivel nacional e internacional.

St. Andrews tiene una capacidad instalada para procesar anualmente 25 mil toneladas de materia prima y 10 mil toneladas de producto terminado, contando actualmente con aproximadamente 78 empresas proveedores de materia prima.

Buscando generar satisfacción a sus clientes, a través de la mejora continua en su desempeño ambiental y la relación con la seguridad y salud ocupacional de sus trabajadores y de terceros, St. Andrews implementó -entre otras normativas internacionales-, la norma British Retail Consortium (BRC), la cual se creó para garantizar la calidad y seguridad de los productos alimenticios que venden. También es utilizada a nivel mundial como marco para asistir a cualquier negocio en la producción de alimentos seguros y en la selección de proveedores confiables, ayudando a las empresas a seleccionar y calificar sus proveedores.

Así, el sistema reduce los costos generales en el manejo de la cadena de abastecimiento y aumenta el nivel de seguridad de los clientes, proveedores y auto-consumidores.

Del mismo modo, se implementa la norma International Food Standard (IFS), mediante la cual se brinda garantía de seguridad alimentaria con un constante sistema de evaluación utilizado para acreditar y seleccionar proveedores, ayudando a los distribuidores a garantizar la seguridad alimentaria de sus productos y controlar el nivel de calidad de los productores de productos alimenticios.

Con la implementación de las normas anteriores, St. Andrews S.A, ha realizado un trabajo en conjunto con sus proveedores, a través de un Programa de Desarrollo a Proveedores (PDP) de Corfo, para implementar un sistema de Gestión de Buenas Prácticas Productivas, basadas en las normas anteriores, que fijan estándares mundiales para la seguridad en alimentos, en función de mejorar el desempeño productivo y sostenibilidad del negocio.

“El PDP que ha desarrollado St. Andrews integra a la empresa con su red de proveedores, ya sea de materia prima, insumos o servicios. Este programa, apoyado por Corfo, permite que la empresa demandante que tiene requerimientos de mercado y normativas, apoye a sus proveedores en relación a elevar su competitividad y productividad. De tal manera que eso se refleje en mejoras productivas y se pueda dar cumplimiento a normativas internacionales”, explicó Hugo Escobar, ejecutivo de Fomento de Corfo.

En el caso de St. Andrews, que ha implementado normas internacionales como la BRC, esta exige entre otros, trazabilidad, historial de cosecha, tratamiento y transporte de materia prima, certificación de desembarco, etc.

Cosecha mecanizada

Para Eduardo Ferrari, gerente de Operaciones St. Andrews, la realización de este PDP se debió a que la empresa adquiere su materia prima de muchos proveedores que desarrollan su labor de manera artesanal. “Como empresa, queremos apoyarlos en la mejora de las condiciones de trabajo, operación, conocimientos técnicos. Este primer año trabajamos con nuestros proveedores de la zona de Curanué y este segundo año incorporaremos a los proveedores de Queilen”, comentó Ferrari.

A juicio del profesional, el desarrollo del PDP apuntó a dos puntos críticos. “En primer lugar, la metodología de cosecha no es la más óptima ya que se hace en forma manual, por lo que a planta llega mucho producto sucio, con muchas semillas. Entonces, si la cosecha fuera mecanizada, con sistema hidráulico se podría cosechar un producto limpio y no en mallas, sino que en bins. Lo que facilitaría la operación y optimizaría mucho más la producción, con un ahorro de costo importante”, destacó Ferrari.

En forma adicional, capacitar a los proveedores en el área de las certificaciones fue otro de los objetivos del PDP, dada la implementación de las normas BRC e IFS de la empresa.



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