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17/11/2017
Diversas ONG buscan proteger la biodiversidad de la isla Guafo y el Seno Almirantazgo
El consenso con la comunidad es clave para su materialización. Especialistas advierten que habría que consolidar los existentes: el parque marino Coloane, creado en 2003, no tiene un plan de manejo implementado (El Mercurio).
03/07/2017


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Diversas ONG buscan proteger la biodiversidad de la isla Guafo y el Seno Almirantazgo

El Seno Almirantazgo es uno de los últimos refugios a nivel continental del albatros de ceja negra, la foca leopardo y el elefante marino, animales propios especialmente de islas oceánicas y del continente helado.

Ese fiordo de mil kilómetros cuadrados que penetra la isla de Tierra del Fuego (al oriente del estrecho de Magallanes, a la altura de la isla Dawson), por alrededor de 80 kilómetros, presenta un microclima y condiciones favorables para estas y otras especies de fauna marina.

Unos mil kilómetros al norte, al suroeste de la isla grande de Chiloé, se encuentra la isla Guafo, cuyas costas y aguas inmediatas también acogen a especies únicas como la ballena azul, el mayor mamífero viviente del planeta; el lobo marino fino austral y la fardela negra, ave migratoria que tiene allí su mayor colonia a nivel global.

De ahí que en forma paralela las sedes locales de Wildlife Conservation Society (WCS) y de la WWF impulsan campañas para transformar ambos lugares en áreas protegidas. De hecho, la WCS acaba de presentar al Ministerio de Medio Ambiente una propuesta para crear en el Seno Almirantazgo un Área Marina Costera Protegida de Múltiples Usos (AMCP-MU) que cubra toda su superficie. Esta figura de protección apunta a una delimitación del área, definiendo zonas de uso sustentable y otras de protección. Es menos estricta que el parque marino, categoría que restringe toda actividad productiva.

"El sector posee atractivos bancos naturales de ostión que son muy importantes para la pesca artesanal. Además, hay presencia de algas como el huiro y la luga", detalla Rodrigo Guijón, coordinador de la iniciativa en WCS. En su opinión, la creación de un área protegida favorecería a largo plazo a los pescadores, ya que generaría una reserva del recurso.

En cuanto a la figura de protección que persigue WWF Chile para Guafo, la coordinadora del programa de conservación marina de la ONG, Cristina Torres, reconoce que primero deben negociar con la comunidad local, ya que el área es frecuentada por pescadores de Quellón y Melinka. "Tal vez necesitamos un AMCP-MU para mantener la explotación y medios de vida para los pescadores artesanales, y también designar ciertas áreas como parque para restringir el acceso indiscriminado de la pesca industrial, la acuicultura o explotación minera".

Presupuesto y vigilancia

Ambas propuestas son miradas con interés desde el Ministerio de Medio Ambiente, reconoce su titular, Marcelo Mena. "Estamos haciendo un esfuerzo inédito para crear áreas marinas protegidas oceánicas de gran extensión. El próximo paso es avanzar en áreas marinas cercanas al continente, en ecosistemas valiosos como son los de Patagonia o Tierra del Fuego", destaca.

Aunque la idea también es valorada por los especialistas, les preocupa su efectiva materialización.

"La comunidad tiene que sentirse incluida, ser escuchada y ser partícipe, porque ellos son los principales usuarios de este ambiente, y la protección dependerá en definitiva de su nivel de compromiso", sostiene Héctor Paves, biólogo de la U. Santo Tomás sede Osorno, quien ha investigado la biodiversidad de la isla Guafo y su entorno desde el año 2003.

En cuanto a la extensión del área protegida en el Seno Almirantazgo, al biólogo marino del Instituto Antártico y del Centro de Estudios del Cuaternario (Cecua) Anelio Aguayo le resulta excesiva. "Hoy no existen las condiciones presupuestarias, de infraestructura ni de vigilancia para hacerse cargo de ella. Habría preferido que se concentraran en un par de bahías, donde están los elefantes marinos y las focas leopardo, como también en el islote que habitan los albatros".

Es que más que crear nuevos refugios, al especialista le preocupa consolidar los existentes. "Chile está ampliando mucho sus áreas marinas protegidas, pero aún no se implementa un plan de manejo ni siquiera para el parque marino Coloane, la primera que fue creada en 2003".

Refugio genético

La isla Guafo posee también una rica biodiversidad. "Los hielos no la cubrieron durante la última glaciación, por lo que fue un refugio para las distintas especies", cuenta Héctor Paves. Por ello, su material genético es diferente al que se registra en Chiloé o las Guaitecas.

Pero conseguir que sea declarada área protegida resulta improbable, ya que salvo un faro de la Armada, casi toda su superficie pertenece a privados.

El área marina propuesta solo protegería las aguas en el entorno y los 80 metros que van desde el borde costero a la línea límite de la marea alta.

La mayor preocupación de la WWF es la potencial explotación de una mina de carbón en la isla. Esto implicaría la creación de un emisario submarino que botaría sus desechos al mar. El proyecto se ha mantenido congelado desde hace una década, pero podría ponerse en marcha en cualquier momento.



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